Conce Abril 2018

Y ahí entra tu concepto de naturaleza fallida. Es que paramí las revistas cuentan dos historias: una la que están contando y otra las de las imágenes, que al tener una forma se pueden transformar. Y eso es lo que rescato. Tomo una imagen que ya viene alterada y la sigo alterando. La diferencia es que ahora soy mucho más consciente. ¿Cuál es tu criterio para buscar imágenes? Es más que nada visceral. A veces escribo classic movies y empiezan a aparecer cosas. Me interesan las películas hechas con una tecnología que se llamaba technicolor , que antes trabajaba sólo con rojo, azul y amarillo, lo que hace que la imagen se vea diferente, con tonos más chillones y muy falsos, lo que los hace más pictóricos. Hay algo en tu técnica que llama la atención: pintas con cuadrículas, como las que usan los niños para calcar dibujos… Es un método hiperrealista que usa un artista llamado Chuck Close y lo descubrí buscando, estudiando. Tiene que ver con cómo esquematizar la técnica, con detenerse en los detalles, pero al mismo tiempo ir avanzando, porque si no uno puede pintar eternamente sobre la obra. Generalmente las uso en las caras, en las manos, en zonas más complicadas. ¿Siempre con fotos de otros? Mi próximo proyecto es empezar a hacer mis propias fotos… como lo que hacían los turcos cuando no podían ver las grandes películas occidentales y creaban el Superman Turco o la Mujer Maravilla Turca… quiero hacer mis propias versiones de las historias, con mi visión, recreando escenas falsas. ¿Cómo has evolucionado respecto de tus fuentes de inspiración? Ahora tomo imágenes de internet, pero tratando de repetir la misma experiencia que tenía cuando niño. Ahora, por ejemplo, estoy trabajando en una escena de una película de los sesenta que se llama Una mujer para no olvidar . Ni siquiera la he visto, pero me gustó la imagen. Mi idea fue agarrarla y transformarla en otra cosa, entonces a través de photoshop incorporé en una esquina un urinario de Duchamp. Así la descontextualizo y la transformo en una historia nueva. ¿Prefieres no haber visto la película? Sí, porque así armo mi propia historia. Y le voy a cambiar el nombre a la obra, ahora se va a llamar Un artista para no olvidar. Hay otro cuadro que estoy haciendo, que muestra la escena de una pelicula de época llamada Una mujer invisible , en que quiero jugar con la idea del teatro pirexiano, en que las escenas representadas son falsas. Entonces pinté en un costado una escultura de arte futurista, que se hizo muchos años después del año en que supuestamente ocurre la película. También hay un guiño al error de continuidad… Sí, pero también de mostrar la realidad que cada uno ve. El Caravaggio que yo veía era distinto al original. Y para mí ese era el que valía. T En mi casa no había libros de arte, nadie sabía nada, pero yo nací con esa necesidad. Así que agarraba los diarios, las cosas que venían adentro y las dibujaba y pintaba”.

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