Antofagasta Diciembre 2017
Ligado a la empresa familiar Santa Magdalena, este joven ingeniero comercial decidió abrir sus alas y apostar por el negocio hotelero. Después de un largo y minucioso trabajo de restauración, donde lo antiguo se mezcla con lo moderno, nos presenta Pampa Hotel, un hotel boutique dueño de un sello diferente en Iquique. Por Soraya Valdivieso Vega / fotografía Soraya Valdivieso y gentileza Javier Provoste García. C on el gen empresarial en la sangre, Felipe Chirino, iquiqueño orgulloso de la cultura local, quiso emprender un negocio que pusiera en valor el patrimonio arquitectónico de la ciudad, junto a su señora Francisca Roselló (29). Juntos se propusieron restaurar una casona centenaria ubicada en el corazón de Iquique, en la tradicional calle Ramírez. Trabajo que respetó la arquitectura original de la casona, manteniendo los techos altos, lucarnas, tragaluces y materiales nobles. “El hotel nace bajo la inspiración de restaurar una casona tradicional del mil novecientos, reutilizando elementos históricos como las maderas de pino Oregón, importadas por los barcos en la época salitrera. Con diez habitaciones, patios interiores y una ambientación decorada con materiales nobles de diseño local, el hotel ha sido creado para vivir una experiencia única en la zona norte de nuestro país. Queremos entregar una experiencia local inigualable a los huéspedes; la idea es que vivan Iquique en su esencia, en una casona tradicional de la época del salitre, pero con las comodidades y servicios de un hotel de alto estándar”.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0