Antofagasta Diciembre 2017
38 tell. cl historias, sino que para conocer diferentes realidades de rescatistas y sus rescatados en toda Latinoamérica. ¿Así nacieron los Popi lovers ? Sí (ríe), al conocerla es imposible no amarla… Había tanto perro abandonado por América que me pareció importante que Popi fomentara la adopción responsable. Al dar ese mensaje —a través de sus ojos perrunos— nos siguieron mu- chas más personas, nos invitaban a alojar, nos contaban sus historias y querían conocer más de nosotros. De un día para otro, todo el mundo comenzó a mencionarla como “la embajadora de los perros abandonados”. Y así quedó como el rostro de Viajando con Pulgas. ¿Cómo ha sido la experiencia de tener una pe- rrita de la calle? Maravillosa. La Popi, por suerte, alcanzó a estar sólo cuatro meses en la calle y hasta hoy es la Había tanto perro abandonado por América que me pareció importante que Popi fomentara la adopción responsable. Al dar ese mensaje nos siguieron muchas más personas, nos invitaban a alojar, nos contaban sus historias y querían conocer más de nosotros. De un día para otro, todo el mundo comenzó a mencionarla como la embajadora de los perros abandonados”. C M Y CM MY CY CMY K Publicista del DUOC UC de Viña del Mar, Thomas fue a probar suerte a Punta Arenas y Santiago, pero se dio cuenta de que no estaba contento. Fue así que un día agarró su mochila y se fue de viaje. Estuvo un mes en Perú, luego llegó a Montañita en Ecuador y le gustó tanto que decidió alar- gar su estadía. Como trabajaba en un restaurante al que llegaban muchos turistas, se hizo amigo de una pareja de artesanos colombianos, quienes rescataban perritos de la calle para darles un hogar. Uno de ellos fue una perrita de unos cinco meses llamada Ganja, pero no tenían dinero para quedarse con ella. “Era enana, con las mismas orejas ridículas de Dobby de Harry Potter. Tenía sarna, era miedosa y tímida… la pobre estaba en muy malas condiciones y nadie la quería adoptar, porque era demasiado fea. Algo en ella me cautivó, no tuve corazón para dejarla, y me ofrecí como hogar temporal, le cambié el nombre a Popi —en honor a mi hermana chica, pues así la llamába- mos— y ya llevamos dos años juntos”. Al momento de continuar su viaje, Thomas decidió que Popi iba a ser su compañera de aventuras. La llevó al veterinario, averiguó las vacunas que iba a necesitar en cada país y se fueron a dedo por Colombia, Perú, Bolivia, Argentina y, finalmente, recorrieron Chile de norte a sur. “No es fácil viajar con perros, hay que ser muy responsable, y menos aún en el estado en el que estaba la Popi. Me costó dos meses para que se le dejaran de ver los huesos. Además, tenía que buscar alojamientos donde me recibieran con ella y tuve que dejar el carrete de lado, porque debía cuidarla”. POPI LOVERS Con el paso del tiempo, el blog Viajando con Pulgas se hizo muy popular, ya que además de ir a lugares turísticos visitaron muchos refugios, y eso llamó la atención de diversos medios nacionales e internacionales. Los invitaron a la televisión, radio, diarios y revistas; y la gente los reconocía en las calle. Entonces Thomas decidió crear, también, una página en Facebook e Instagram (con el mismo nombre), no sólo para contar sus
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