Antofagasta Diciembre 2017

28 tell .cl Navidad EN CHILE V eamos: La primera celebración de Navidad de que se tiene registro en Chile la realizó el conquistador don Pedro de Valdivia, el 25 de diciembre de 1540, cuando él y sus soldados encendieron fogatas alrededor del cerro San Cristóbal, como homenaje a la Natividad del Señor. No contamos con mayores registros, pero sí podemos afirmar que la tradición de Papá Noel la trajeron los colonos alemanes que llegaron al sur de nuestro país. Junto con ello, trajeron el Pan de Pascua. Dado el clima invernal en su país, trajeron el chocolate caliente y el ponche en leche, que hoy llamamos cola del mono. Luego, año a año, mantuvieron su tradición hasta nuestros días. El árbol de Pascua se “estrenó” en Santiago en 1903, en la vitrina de una tienda alemana. Sólo se entregaban regalos a los niños, los que no se repartían en esta fecha. Se entregaban el 6 de enero, en “Pascua de Reyes” o “Pascua de Negros”, cuando se recuerda la llegada de los Reyes Magos. El “Viejo Pascuero” era una especie de ekeko, que llevaba colgando todo tipo de juguetes, vestido con gruesas ropas por el clima de dónde venía. Y las Iglesias empezaron a celebrar la Navidad, se crearon autos sacramentales que representaban las escenas navideñas, con agrupaciones corales que interpretaban villancicos. También surgieron las cofradías, especialmente compuestas por negros, quienes bailaban como una manera de adorar al Niño Dios. Pero vámonos a nuestra zona. ¿Cómo se celebraba la Navidad a principios de siglo XX en las oficinas salitreras? La verdad es que era tanta la pobreza, que no existían celebraciones, ni de Navidad, ni de cumpleaños. Los obreros trabajaban en pésimas condiciones, sus sueldos eran paupérrimos, tanto que los niños debían trabajar para ayudar a sostener la familia, generalmente numerosa. Los niños no tenían tiempo de ocio, ni lugares de esparcimiento. Sólo se reunían al atardecer para jugar en los ripios, lugares de acopio de los residuos del proceso minero. Tampoco tenían juguetes, debían confeccionarlos con restos de metal que quedaban de la faena, corriendo peligro de cortarse o contaminarse con residuos químicos. “Apenas diciembre asoma sus luces en el calendario, los hombres recuerdan que, junto a ellos, existen niñitas y hombrecitos a los cuales es menester amar. Es Navidad”. Andrés Sabella. sabella Por María Canihuante Vergara A principios de 1900 empiezan los movimientos sociales, los requerimientos de un tratomás justo. Nacen lasmancomunales, los sindicatos. Incluso, se llega a emplear la fuerza para aplacar las peticiones de los obreros. Surge, como respuesta a las inquietudes sociales, la reglamentación para el trabajo infantil. Se dicta la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria en 1920, aparecen los primeros teatros en las oficinas salitreras, donde se realizan veladas. Surgen grupos de teatro, las filarmónicas, etc. Ya en 1940, encontramos grandes celebraciones navideñas. Se representan pesebres con figuras humanas. Se encienden sanatrones que iluminan todo. También se organizan obras de teatro alusivas. La Compañía empieza a colaborar en estas manifestaciones sociales. Se unen grupos o cofradías que bailan en honor al Niño Jesús. El árbol de Pascua generalmente es de alambre, pintado de verde. Como adornos, le cuelgan peras de Pascua. Los regalos sólo son para los niños. Con el paso del tiempo, la Navidad se transformó en un gran evento, uno de los principales del año, que unía a los vecinos en masivas celebraciones. Aún hoy, los antiguos salitreros recuerdan con nostalgia esos eventos. Y, en este rápido vistazo a la Navidad en Chile, podríamos decir que llegamos a la actualidad. En nuestra época el consumismo ha desvirtuado el real sentido navideño. Ya casi nadie recuerda qué celebramos. El mensaje de humildad, de paz y amor se ha perdido, cambiándose por un afán enfermizo de consumir y consumir, a cualquier costo. Antofagasta, Navidad 2017. ¡PAZ A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD!

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