Antofagasta Octubre 2017

Diego Aguiló y Rodrigo Pedraza DISCIPLINA creativa Forman parte de una generación silenciosa, que trabaja en equipo, participa de los concursos públicos, mete poco ruido, pero, definitivamente, impacta en el entorno. Dos compañeros de universidad, socios y compadres, que desde hace quince años trabajan juntos y construyen la firma Aguiló + Pedraza Arquitectos. Por Carolina Vodanovic G. / fotografía Andrea Barceló A. Arquitectos ESPACIO inmobiliario S e conocieron en los pasillos de arquitectura de la Univer- sidad Católica y desde ese día no han parado de trabajar juntos. Con señoras que trabajan, misma cantidad de hijos y de la misma edad, agradecen tanta coincidencia pues, al final del día, los conflictos son los mismos. Uno más tímido que otro, ambos recién entrando a los cuarenta, comple- mentan su trabajo y suman fortalezas en una oficina donde hoy trabajan seis profesionales más. Para ellos lo importante es el equipo, mucho más allá de cualquier individualidad. Diego Aguiló y Rodrigo Pedraza partieron juntos hace quince años. Prime- ro junto al padre de Rodrigo, el arquitecto Álvaro Pedraza y su socio Jorge Swinburn, y luego de manera independiente. “Esta carrera es dura y si uno como arquitecto está solo, se le hace cuesta arriba. Aquí la clave es que todo sea cincuenta y cincuenta; no aplicamos la lógica del incentivo, más allá de la confianza mutua y de querer tirar este carro para adelante. ¡Esto es igual que un matrimonio!”, comentan entre risas. “Mi padre, alguna vez, me dijo que las sociedades funcionaban cuando uno sentía que su socio era mejor que uno, cuando sabes que él lo va a hacer mejor que tú. Creo que es importante que haya admiración por el trabajo del otro”, enfatiza Diego.

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