Antofagasta Febrero 2018

autos solares con los alumnos. En definitiva, lo que buscamos es crear una especialización en energías renovables. PROPICIAR EL CAMBIO ¿Sientes que, hoy, estamos más sensibles fren- te al tema ambiental? Hace poco realicé una presentación e hice una línea de tiempo con todos los hitos medioam- bientales a nivel mundial y la creación del Club de Roma, en 1968, es uno de los más impor- tantes. Intelectuales, empresarios y científicos se reunieron y publicaron años después un libro que se llama Los límites del crecimiento , don- de dan cuenta que el planeta recoge recursos, pero genera residuos y que su capacidad o resi- liencia iba a fallar en algún momento frente a un mayor consumo. Ellos lo dijeron hace cincuenta años y el avance respecto a tomar conciencia frente a esto no ha sido tanto, es decir, se han derretido los hielos, se han reducido miles de especies de flora y fauna y hemos visto imáge- nes del cambio climático en el desierto de Saha- ra cubierto de nieve… Ahí tocas un punto importante, pues gracias a la tecnología tenemos sin duda mayor informa- ción Es un gran punto a favor. Si te fijas, las activida- des que nosotros emprendemos se basan, en un ochenta por ciento, en talleres de formación ambiental para jóvenes, adultos, periodistas y otros. Para nosotros, los comunicadores son claves porque transmiten el mensaje, si no los sensibilizamos a ellos no tendríamos noticias al respecto. Creemos que las personas toman conciencia cuando conocen, se informan y ese ha sido nuestro mayor esfuerzo. Hemos llegado a tal nivel de consumo que el costo es muy alto… En lo personal ¿qué hábitos reafirman tu con- ciencia ambiental? Clasifico la basura y hago compost con los resi- duos orgánicos. Cada vez que voy de compras llevo mi bolsa biodegradable, evito las cajas de espuma plástica y uso mis propios recipientes. Compro alimentos envasados en botellas de vidrio y tengo una huerta con lechuga, tomate cherry, hierbas, etc. En la oficina también reciclamos todo, para imprimir usamos la hoja por ambos lados, utilizamos cuadernos de papel reciclado, clasificamos la basura, tenemos un punto limpio, nos ocupamos de apagar las luces si no se están usando, etc. ¿Qué otras costumbres que propicien un cambio de conciencia aconseja- rías a las personas? Las buenas prácticas en la casa. Desenchufar los artefactos que no se están usando, el hervidor principalmente, y los decodificadores que consu- men la energía vampiro. Se llama así porque aunque no se utilice, la per- sona no se da cuenta del consumo excesivo de esto. Utilizar ampolletas de ahorro energético, regar en la mañana o en la tarde y nunca al mediodía. Rechazar la espuma plástica, utilizar pilas recargables, evitar los plásticos y a los niños, ojalá, no les compren juguetes con pilas. ¿Cómo reaccionas frente a la inconciencia ambiental de algunas perso- nas? Si alguien bota un papel al suelo, le digo irónicamente: “disculpe se le cayó algo”. No tolero cuando las mujeres se pintan las uñas en un lugar público y cerrado. Esto es una tremenda falta de respeto y es que la gente no entien- de que es sumamente tóxico. La fundación ha ido de menos a más, ¿te lo esperabas? Tenemos una red de personas que, sin duda, nos han permitido potenciar nuestra labor y me siento muy agradecida de ello. Estamos sintonizados con diversos temas y hemos formado un excelente equipo. Este camino de tener una vida más saludable, más sencilla y de conectarse con lo natural es una gran oportunidad, pese a que siento que lo traigo incorpo- rado y creo que es mi misión de la vida. Del cambio individual depende la sobrevivencia del planeta, o lo hacemos… o el final de nuestra civilización no será bueno. 31 tell. cl Del cambio individual depende la sobrevivencia del planeta, o lo hacemos… o el final de nuestra civilización no será bueno”. T

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