TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2024

MUJER Giancarla Marisio Giancarla Marisio Sin tener un título profesional, Giancarla se construyó a sí misma con las pocas herramientas que tuvo a mano. Con un pasado duro, difícil y doloroso, hoy brilla. Radicada en Estados Unidos hace tres años, su propósito está anclado en la educación del talento a través de un innovador método —Almando—, que presentó en el IV Congreso Mundial de Mujeres Líderes en la Facultad de Negocios de Harvard y que está revolucionando la educación escolar en diversos países de la región. “Da lo mismo las personalidades, los temperamentos, los diagnósticos, tú tienes el poder de crear lo mejor para tu vida. Cuando te acercas a tus fortalezas y desarrollas tus talentos nada es imposible”. Por Macarena Ríos R./ Fotografías Javiera Díaz de Valdés / Locación: gentileza Quinoa Restorán. Una vida de serendipias 66 tell. cl G iancarla está sentada frente a una mesa. Lleva puestos unos pantalones ajustados a los muslos largos, blusa a rayas, blazer negro y una boina gris como antesala a sus ojos claros y siempre abiertos a la vida y sus oportunidades. Fue una conversación a corazón abierto. “La mía es una historia de dolor y resignificación”. Así parte esta entrevista que durará un par de horas, con té Chai y café de por medio. Hija de empresaria y militar, creció en un ambiente individualista, de golpeyanulación.“Mispapásnuncadebierontenerhijos”,sentencia. Sufrió bullying en el colegio “por ser rubia de ojos azules”, y eso la transformó en una adolescente solitaria, rabiosa y desconfiada que repitió cuarto año medio; “me sentía muy tonta”. Se casó joven—demasiado tal vez, pero cuando uno está enamorado no hay mucho que hacer—, con un vestido vaporoso, una tiara y una carroza blanca tirada por cuatro caballos a tono. “Parecía la princesa de un cuento”. Pero el cuento se acabaría dos hijas después. “Fue una decisión difícil, pero necesaria”, me dirá más adelante. “La serendipia ocurre cuando te atreves a dar un paso en la incertidumbre, cuando te permites salir de lo conocido y dejas espacio a que la vida te sorprenda”, decíaMario Alonso Puig. La vida de Giancarla ha estado llena de ellas; como el libro de programación neurolingüísticaquellegóasusmanosyqueentendióa laperfección, pese a tener dislexia, dislalia y déficit de atención severo sin hiperactividad que le diagnosticaron, recién a los veintidós, cuando ya había nacido su segunda hija. O la obtención de la visa EB-1, un suceso que su abogado calificó como algo extraordinario. O el haber cursado un máster en España y un curso de verano en Harvard sin título profesional, requisito fundamental para poder hacerlo. Giancarla fue golondrina en invierno. Una que, aunque nunca quiso ir a la universidad, estudió secretariado bilingüe, PNL, sicología positiva, coaching, mentoring , hipnosis y neurociencia de la mano de Nazareth Castellanos, herramientas que fueron vitales para esculpirse a sí misma, potenciar sus talentos y “romper el paradigma desde el amor”, como ella misma cuenta.

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