TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2024

atrapan y hacen sufrir. Es un intento de mirar nuestra cultura desde afuera y mirar lo distinto con el asombro que tendría un pez que saliera del mar y deambulara por la tierra. En mi profesión siempre estoy enfrentando a personas mirando sus ojos. Un intercambio de miradas que siempre conmueve. Tal vez de ahí viene un especial interés por el retrato y la búsqueda de estos fugaces encuentros de miradas. DE LA PREHISTORIA A LA POSMODERNIDAD Papúa Nueva Guinea siempre me pareció un lugar misterioso y fascinante. Desde los relatos del documental italiano de los setenta Perro Mundo , que mostraba la importancia de los cerdos en su cultura —presente en todos sus ritos y festividades— y el “Culto al cargo”, que es un culto que veía a los aviones como dioses que venían del cielo con valiosas cargas para quienes habitaban las tierras bajas, hasta las menciones de Jared Diamond en su magnífico libro Armas, gérmenes y acero . Papúa Nueva Guinea es un lugar muy remoto; el primer contacto con occidentales de las zonas altas fue recién en la década de 1930. Hasta esa época vivían en un estilo paleolítico. Son pueblos que han ido de la prehistoria a la postmodernidad en menos de un siglo, lo que hace que conserven sus modos de vida ancestrales cubiertos por una delgada capa de modernidad. Como siempre antes de un viaje estudio bastante el destino, revisando libros y documentales, tenía una idea más o menos ajustada a lo que encontré. Conocida como “La tierra de lo inesperado” ( The land of the unexpected ) en Papúa Nueva Guinea todos los días uno se sorprende con algo. La amabilidad de su gente, los sofisticados adornos corporales que fabrican a partir de elementos cotidianos, el color de sus trajes y las insólitas costumbres sobrepasan lo habitual. Viajamos con la agencia española Last Places, especializada en visitar lugares remotos y etnias minoritarias. Nuestro guía fue Xavier Calvo Vergés, un catalán sobrino de un misionero español que vivió cuarenta años en la zona sur de PNG, la zona de las etnias Mekeo y Roro, rara vez visitadas y muy interesantes. También visitamos distintos grupos étnicos de las Tierras Altas, donde el plato fuerte fue el Festival de Goroka. En esta zona visitamos la Tribu de los esqueletos (Skeleton Tribe), cerca de Mount

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