TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2023
Para revivir la casona realizaron un gran trabajo de restauración, pues había termitas y un deterioro que iba más allá de lo visible. Conservaron los muros de adobe originales (construcción típica de la zona central), pero armaron el interior y los techos desde cero, rescatando el concepto de casa chilena con tejas rojizas y corredores. Además, le adicionaron una segunda construcción para incorporar las áreas comunes, cocina, comedor y más habitaciones. “Hicimos una limpieza energética en todo el lugar, con terapias espirituales, pues creemos que es importante estar en un espacio armónico, positivo. Nosotros dejamos nuestra casa en Peñaflor, primero con el sueño de mudarnos al campo, lejos de la ciudad. Luego, quisimos abrir un centro de sanación y un pequeño bed and breakfast para recibir a unos poquitos extranjeros. Pero en ese proceso fuimos creciendo cada vez más”, cuenta Lucía. Rodrigo además de ser constructor es psicólogo. Por su parte, Lucía trabajó, por veintiséis años, como jefa de sucursal de un banco y en este proyecto encontraron una pasión común, pero con sus áreas de trabajo bien definidas. “Nos dimos cuenta de que, también, hacíamos muy buena dupla como socios y de que aquí había un gran potencial. Nuestra casona Nuestra casona fue reconstruida, remodelada y diseñada en su interior totalmente por nosotros, no se involucraron arquitectos. Queríamos un espacio rústico, acogedor, campestre; que llamara la atención por su diseño y estética”. “
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