TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2023

Cuello, escultor y fundidor que se formó en Francia y de un ta- lento impresionante. Actualmente también es mi amigo. Asimis- mo tengo otras amigas artistas que hoy acuden a mi taller como Paola Yancovic o Carmen Torres, y un sinfín de personas me han ayudado a desarrollarme como artista”. ¿Qué buscas expresar en tus piezas? Las personas que miran mi trabajo conectan, de una u otra ma- nera, ya sea por la expresión que pueda tener el animal, por los materiales o por el contexto que le incorporo a mis piezas. Por ejemplo, a algunos les ha llamado mucho la atención el uso de las maderas nativas o las texturas. Es interesante cómo los espectadores se “salen de la obra”; hay veces que yo no planteo nada concreto y ellos van completando esa información, hacen mi historia como propia. Eso es maravilloso. ¿Qué obra te ha marcado? Una de las primeras esculturas que hice en bronce, un material que me encanta, y que se llama “Asombro”, es una persona des- nuda y arrodillada que no tiene orejas, y está lanzando un cohete. La relaciono con el nacimiento de mi hijo, porque cuando él llegó a mi vida me ayudó a reencantarme con todo lo que había olvidado. Desde cosas tan simples como mirar una hormiguita… y sin poder oír, porque mi atención estaba absolutamente puesta en él. “Por otro lado, tengo una obra que me marcó muchísimo, lue- go de tener una enfermedad muy compleja, pues determinó un inicio con el uso del rinoceronte en mi trabajo. Este representa C aballos, rinocerontes, ballenas, elefantes y toros son par- te de una preciosa colección de piezas que se han vuelto el sello de Josué Gerli Fica (40). Esculturas que tienen mucho del mundo animal, pero también de lo humano, ya que cada pieza cuenta un relato y evoca una emoción. “Soy psicólogo de profesión, pero artista de toda la vida. Des- de muy chico me llamó la atención lo creativo, hacía esculturas hasta con miguitas de pan (ríe) y me acercaba a los artesanos en las ferias para aprender de su trabajo. Mi sueño frustrado era que me descubrieran. Pero el arte siempre estuvo en mi familia, mi bisabuelo fue escultor de mármol en Italia y desde ahí, seguramente, surgió mi veta”. ¿Cómo relacionas tu profesión con el arte? Siempre han estado relacionadas. Trabajé por trece años con comunidades cercanas a concesionarias de carretera; los ase- soraba en responsabilidad social, desarrollaba talleres para niños y adultos mayores. Hoy me dedico ciento por ciento a la escultura y tengo un taller donde enseño y entrego un espacio de descanso, de relajo, de distensión emocional, donde todos puedan contribuir. CONECTAR “En el mundo del arte siempre se dice que hay mucho ego y competitividad, pero, afortunadamente, he conocido el otro lado, el del compañerismo. Tengo grandes maestros como Raúl

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