TELL MAGAZINE OCTUBRE 2024
la isla, además de un vehículo con tracción a las cuatro ruedas y neumáticos con clavos. Andábamos con comunicación satelital y gracias a sus contactos sabíamos en todo momento el estado de las rutas y teníamos posibilidades de pedir ayuda. Si nevaba mucho podíamos quedar aisladas al sur de la isla, así que siempre estuvimos monitoreando el pronóstico del tiempo, dispuestas a retornar si nevaba más fuerte. El año pasado recorrí la parte norte de la isla con Guy Wenborne y Tere Zegers, a principios de agosto, con temperaturas más extremas. Esa vez nos permitieron pernoctar en la Estancia Cameron y entre los tres alimentábamos una estufa a leña para poder resistir el frío en el alojamiento que llevaba meses cerrado. El saco para -40 grados me permitió poder dormir y nos lavábamos con agua embotellada. Una nevada intensa nos hizo huir hacia el norte antes de que la nieve no permitiera el paso. Quedanenel recuerdoamaneceres inolvidables, largas horas de fotografía con temperaturas bajo cero y bellos momentos compartidos tanto con Guy y Tere como con las dotaciones de dos faros chilenos de la Armada en el extremo oriental del Estrecho de Magallanes. El frío puede ser muy intenso, pero las emociones vividas, la compañía, la inspiración, el silencio y la belleza de la naturaleza siempre abrigan el alma”. T
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