TELL MAGAZINE NOVIEMBRE 2024

“La inspiración nace porque Panguipulli es conocida como la ciudad de las rosas y es, justamente, la flor focal del arreglo, es un homenaje al lugar donde estamos. El color rosado es el que predomina en toda la propuesta. La mesa, ubicada en el living de mi casa, es un espacio muy querido, ya que aquí compartimos mucho tiempo. Las velas parecen cintas de regalo o dulces antiguos (ubicadas en candelabros antiguos con tulipas de cristal) y hacen juego con el camino de mesa. Hay detalles hasta en las lámparas, desde donde cuelgan bolitas de Navidad de cristal traídas desde la India, talladas y pintadas a mano. Las flores tienen la gracia que son todas de aquí, con variedad de rosas, matico, ramas de haya y amapolas que aparecieron de sorpresa en el jardín. Los detalles femeninos están en todo, desde las copas burdeo de La Rochere a los platos de cerámica española de la Fábrica Fajalauza. Los platos bases son individuales de Colombia, hechos a mano, con fibra tejida rosada. Si bien la paleta partió sólo rosa, le agregamos color rojo en las cintas de terciopelo de las servilletas, la guirnalda que adorna la banca, junto a unos rododendros lila y en algunas bolitas de Navidad que se encuentran en la mesa para que no fuera tan monótono. El juegodealturasedaentre loscandelabros yflorerosde distintostamañosyformas.Comodetalle,yenreemplazo del plato de pan, incluimos pocillos con distintos diseños florales y merenguitos rosados en su interior, que le dan el toque dulce. El servicio tampoco es igual, pero sí en la paleta rosa, al igual que las servilletas, que son paños de cocina de algodón de variados diseños. Es una mesa elegante, rústica y chic. Con elementos nobles, muy hogareño, pero perfecta para una cena de Navidad. Lo bonito de este espacio es el cambio de luz y la noche, porque gracias a los ventanales que la rodean hay una proyección hacia la península y una vista maravillosa a la naturaleza”.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0