TELL MAGAZINE NOVIEMBRE 2023

es cuando te enfrentas a esta gran montaña. A una altura de 600 metros, están habitados, desde el siglo XIV, principalmente por monjes y monjas cristianos ortodoxos. En el camino hay muchos miradores, y de a poco comienzan a aparecer los monasterios entre los impresionantes acantilados. Actualmente sólo se conservan seis de ellos, algunos de más fácil acceso que otros, por eso no es un destino apropiado para quienes tengan problemas de movilidad. Hay muchas escaleras y se dice que, antiguamente, los monjes subían por medio de cuerdas. Aquí las mujeres no pueden usar pantalones ni mostrar las piernas, deben usar falda larga y para ingresar, a cada monasterio, los turistas pagan tres euros. Es imprescindible llevar calzado cómodo. El primero para visitar es el pequeño monasterio de San Nikolaos Anapfsas, con más de ciento cuarenta escalones; es sólo para valientes, porque es agotador. Arriba tiene un precioso campanario y mirador, incluso puedes ver con facilidad al monje que lo habita, pero está prohibido tomar fotos. Uno de los favoritos es el monasterio de San Esteban, cuyo acceso es el más cómodo de todos, porque se ingresa a través de un puente. En su interior destacan los frescos y sus lindos patios interiores. En cuanto a curiosidades, el monasterio de la Santísima Trinidad (trescientos escalones) es reconocido porque apareció en una película de James Bond y en la serie de televisión Games of thrones. El más famoso es el Gran Meteoro, con más de trescientos escalones para llegar hasta la cima (pero también es el único que tiene teleférico); en su interior cuenta con tres museos y una biblioteca enorme. Es el monasterio más antiguo y el primero que se fundó. Otro con un interesante museo es Varlaam, que habla de la historia de los monasterios en Meteora. Además es muy grande y colorido en su interior. Y otro que llama la atención por ser hermoso es Roussanou, accesible a través de escaleras y dos pequeños puentes es uno de los dos monasterios femeninos. Sin importar si puedes ingresar a todos los monasterios o a algunos de ellos es un destino mágico que vale la pena visitar”. T

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0