TELL MAGAZINE NOVIEMBRE 2023

T estas obras, pacientemente elucubradas des- de lo compositivo y constructivo y que, a fin de cuentas, no hablan de otra cosa que de la pintu- ra al final de la pintura. Para tal vez transformar una raya en un delineamiento certero del lápiz que va formando, en la suma de sus trazos, los cuerpos y arquitecturas que dan la atmósfera al todo visual”. “Con mi trabajo quiero evocar nuevamente a la pintura como tal, como materia, como pin- celada, como claros y oscuros, como pintor de caballete. Quiero postular que la pintura jamás morirá”. ¿Qué significa tu taller para ti? En mi taller tengo todo lo que necesito. Está en el pueblito de Lo Barnechea, que todavía sigue siendo rural; es un lugar completamente mági- co donde todavía celebran la fiesta de Cuasimo- do y cierran los locales para ir a dormir siesta. Tengo un horario establecido que me permite concentrarme y respetar mis propios tiempos. ¿A quién admiras? Soy un gran admirador de la gente, de mi fa- milia, de mis hijos, de muchos amigos míos y, como diría el rapero Snoop Dogg, también me admiro mucho a mí mismo, por ser tan porfiado en esta carrera que es bastante subjetiva”. “Mi desafío más grande es seguir trabajando en lo que me gusta y desarrollar mi carrera como artista. Ese es mi reto personal, poder seguir mostrando mi trabajo en la mayor cantidad de lugares posibles, con la mayor cantidad de gente posible, donde siempre se pueda generar algún diálogo”. ¿Cómo ves el circuito artístico nacional? Vengo de la primera generación de la Finis Terrae, donde hago clases. Me parece que el circuito nacional artístico es bastante fresco, los jóvenes siempre buscan reinventarse y, a medida que pasa el tiempo, van encontrando un lugar determinado. Hay mucho que ver y conversar en torno al arte. Debería haber más difusión. Somos un país que no tiene mucha di- fusión artística. Mi desafío más grande es seguir trabajando en lo que me gusta y desarrollar mi carrera como artista. Ese es mi reto personal”.

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