TELL MAGAZINE MARZO 2025

Algunos sectores de Ámsterdam se encuentran bajo el nivel del mar, por lo tanto, ha sido modelada por la interacción del agua, y luego, ajustada por la mano del hombre. Sistemas de drenaje, diques y estaciones de bombeo han permitido el asentamiento urbano sobre terrenos originalmente pantanosos o simplemente saturados de agua. Hoy, estas condiciones le entregan un atractivo cotizado por el turismo. Por José Pedro Vicente, arquitecto. Instagram: @vicentearquitectos Ámsterdam Eye Filmmuseum Adicionalmente, sus estrechas casas y fachadas inclinadas, el contraste entre un ambiente cultural y barrios rojos, la importancia de la bicicleta por sobre el automóvil, las flores, puentes y embarcaciones, son parte del nutrido menú que fortalecen su identidad; sin embargo, el hambre por renovarse y mantenerse vigente, trae por consecuencia, la aparición de edificios como el Eye Filmmuseum. En una puntilla de tierra que se asoma sobre las aguas, deciden asignar, estratégicamente, el emplazamiento para un museo dedicado a la historia y arte cinematográfico. Exhibiciones desde escenas que tú debes poner en movimiento al girar una manivela, hasta la tecnología que te permite ser parte de una escena de película. Salas de cine, archivo fílmico, cafetería, tiendas y mirador son parte del programa que se desenvuelve al interior de un edificio blanco impoluto, de ángulos y vértices tan caprichosos como funcionales. Características que, paradójicamente, consiguen darle más protagonismo al contenedor que al contenido. Lejos de querer restarle importancia a lo expuesto, apunto a la estrategia por aparecer, una vez más, en el mapamundi de intereses y así fomentar el turismo con todas sus externalidades. La repercusión icónica no es algo nuevo ni fortuito, por el contrario, querían que así fuera, tal como lo hicieron con el Guggenheim en Bilbao, la pirámide de cristal del Louvre en París o el Museo Soumaya en Ciudad de México. El eterno debate entre ser una edificación neutra versus la posibilidad de que la arquitectura se exprese. El diseño del edificio debe cumplir con ciertos objetivos, tales como generar atracción, resolver la funcionalidad y potenciar la experiencia en su visita, por lo tanto, lo neutro —a mi juicio— queda descartado o en el pasado. Vayamos por parte. La atracción busca transformarse en un destino por sí mismo, de lo contrario, difícilmente te enteras de la existencia del museo. Su funcionalidad permite que en el mismo edificio convivan y se resuelvan, cómodamente, las actividades, tanto del visitante como las del operador. El museo necesita bodegas, instalaciones eléctricas y de climatización, oficinas, salas de basura, baños y comedores para el personal. Recintos que uno nunca ve, pero tienen que estar. El Eye Filmmuseum logra ocultar toda su maquinaria operativa sin comprometer su pureza formal. Finalmente, la experiencia comienza desde que aprecias su presencia en la ciudad, cómo llegas, accedes y recorres. Las pausas que quieras realizar, alimentación y, por supuesto, las vistas a la ciudad que el mismo museo te ofrece. La oficina Delugan Meissl Associated Architects consigue que el museo se transforme en parte fundamental de la experiencia cultural de Ámsterdam. PD: Del contenido, ¡poco me acuerdo! trotamundos

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