TELL MAGAZINE JUNIO 2023

GENDAARTE 10 tell .cl El romano Marco Vitruvio proponía, en su obra De Architecture, que el oficio de arquitecto no sólo era depositario de una serie de conocimientos técnicos para el acertado diseño, planificación y ejecución de una obra, sino que además debía comprender e interpretar los diversos alcances sensoriales del espacio y el entorno, procurando equilibrar las tres variables que, a su juicio, eran imprescindibles: belleza, estabilidad y utilidad. No obstante, hoy parecieran ser desafiadas por fenómenos meteorológicos extremos, como huracanes, inundaciones, incendios y sequías, que impactan a la biodiversidad y a los recursos, así como a los asentamientos humanos y su infraestructura, dejando, en muchos casos, una huella de precariedad. Parece imprescindible, entonces, que el ejercicio de este oficio deba, además, equilibrar la supervivencia y la dignidad individual, con el adecuado cuidado del planeta en su totalidad. Esta es la tarea a la que se ha abocado Yasmeen Lari en su nativo Pakistán, galardonada recientemente con la Medalla de Oro por el Royal Institute of British Architects (RIBA). Yasmeen Lari (1941), arquitecta pakistaní, fue la primera mujer en ejercer este oficio en su país, transformándose en la arquitecta estrella de Pakistán. Su estudio diseñó, de la mano del modernismo, algunos de los edificios más emblemáticos de su país, como el Finance and Trade Center y Pakistan State Oil House. Posteriormente, se abocóal estudiode lamorfología y los aspectos sostenibles de las ciudades antiguas de Pakistán y la preservación del patrimonio vernacular de los edificios rurales. Así, fundaron junto a su marido, en 1980, Heritage Foundation of Pakistan, la que desarrolló posteriormente el programa Barefoot Social Architecture (BASA). El catalizador de Lari para desarrollar el programa fue el terremoto del 2005, en el que se perdieron alrededor de 86.000 personas y 400.000 familias fueron desplazadas. “Todos estábamos en profundo luto por las vidas perdidas y los daños totales sufridos”. Había que empezar a reconstruir desde y con los escombros. La “arquitectura social descalza” de Lari, sustentada en principios de equidad social y ecológica, ha desarrollado e implementado durante estas dos décadas una arquitectura sin emisiones de carbono; apoyada en economías locales, con innovaciones en técnicas tradicionales de construcción y empleo de materiales neutros para el clima, como el barro, la cal y el bambú. De igual forma, ha brindado capacitación en autoconstrucción, centrada en las mujeres para otorgarles autonomía. Con ellas, con los refugiados climáticos y los sin tierra, Lari ha construido miles de viviendas, estufas sin humo, instalaciones comunitarias, infraestructura de saneamiento y plataformas para bombas de agua, todas ellas resistentes a incendios, terremotos e inundaciones, todo para ser construido por las propias comunidades. Con más de ochenta años, Lari trabajó incansablemente para brindar ayuda arquitectónica durante el verano pasado, cuando un tercio de su país se inundó. Sostiene que hay innumerables oportunidades para implementar los principios de la economía circular, diseño de transición, urbanismo ecológico y lo que llamamos Arquitectura Social Descalza, alcanzando la resiliencia climática, la sostenibilidad y la justicia ecológica en el mundo, para empezar así a “pisar el planeta con más cuidado”. Por Jessica Luna. Arquitecta. PISANDO CON CUIDADO YASMEEN LARI AGENDA arte

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