TELL MAGAZINE FEBRERO 2024

S iempre buena para el dibujo y las manualidades, su creatividad la llevó a estudiar diseño interior en Inacap en Santiago. Sus primeros pasos fueron en tiendas de muebles de oficina como vendedora. “Esas experiencias me sirvieron mucho porque cuando eres emprendedora tienes que ‘venderte’ todo el rato”. Oriunda de Los Andes y a raíz del nacimiento de su primer hijo volvió a esa ciudad, donde abrió una tienda de cortinajes y fue aprendiendo en el camino. Pero a los cinco años quebró y tuvo que empezar de nuevo, esta vez desde su casa. “Me apalanqué a las redes sociales que, en ese tiempo, eran incipientes”. Más tarde llegaron las asesorías. Comenzó a decorar casas de amigas y el boca a boca hizo lo suyo. “Ahí me reinventé”. Con el tiempo, Los Andes se le hizo chico y se planteó la posibilidad de hacer proyectos fuera de la ciudad con la ayuda de la visibilidad de Instagram. “Empecé a viajar y a tomar otros proyectos”. Hasta que llegó el estallido social y más tarde la pandemia. “Se me ocurrió hacer talleres online gratis”. Llegó a tener más de mil personas conectadas en vivo. “Y la gente me amó y me ama hasta el día de hoy”. ¿A qué lo atribuyes? A mi generosidad. Contesto, hasta el día de hoy, todos los mensajes que me llegan y eso la gente lo valora mucho, la cercanía, el conectar con otros, el mostrarme tal como soy. Ahí fue el despegue definitivo y Nilsa comenzó a hacer colaboraciones con otras marcas. “Es un trabajo agotador, porque tengo que estar en muchos frentes. No solo pendiente del diseño y las visitas a terreno, sino también de rectificar medidas, ajustar colores, de las finanzas, de la administración, de los convenios, de las asesorías. El juego va cambiando y te enfrentas a desafíos distintos”. TRANSFORMAR ESPACIOS Emprendedora y mamá de tres hijos, se reinventó a sí misma. Dice que como buena capricornio es divertida,

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