TELL MAGAZINE ENERO 2025

L as piedras de granito de canto rodado descansan en el camino a la casa que construyeron al alero de sus sueños. La construcción duró un año y tuvo ayuda de la comunidad. Para despejar el terreno necesitaron cincuenta camionadas de piedras. Con la menor intervención posible levantaron un pequeño oasis entre boldos, peumos y quillayes que conforman un precioso parque natural. Una construcción de siete fachadas hecha de barro, madera nativa como roble y pino Oregón y materiales de demolición que trajeron desde Valparaíso, como una gran puerta antigua restaurada que llega al techo y que convirtieron en una cava de vinos. Es una construcción abierta, de 180 m 2 , que se abarca con la mirada de una sola vez, dejando ver la amplia sala y la cocina. Una enorme rueda de carreta fue convertida en una ventana circular para dar espacio al sol naciente. En el techo, un tragaluz. “Se trabajó con mucha luz indirecta, aprovechando la luz natural”, comenta la pareja. Provisto de paneles solares y biodigestores para el reciclaje del agua, el concepto de sustentabilidad es el mismo con el que manejaron Ayca La Flora, el hotel boutique que levantaron en Valparaíso hace un par de años.

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