TELL MAGAZINE DICIEMBRE 2022

66 tell. cl “ Vengo de una familia donde somos tres hermanos, y la verdad es que tuvimos una infancia muy feliz, donde la imaginación siempre estuvo presente. Jugamos mucho entre nosotros y con nuestros papás; además, mi mamá es educadora de párvulos, por lo que nunca faltaban las actividades. Me acuerdo de haber jugado con muchas ca- jas, es más, una caja de cartón recién llegada significaba horas de entretención... y eso mismo es lo que trato de replicar con mis dos hijos”, recuerda Trinidad Jove Avilés, fundadora de Magia y Cartón. Diseñadora gráfica de la Universidad de Chile, dice que ha sido busquilla y emprendedora desde que tiene uso de razón y siempre quiso tener algo propio. “Trabajé como diseñadora unos cinco años cuando tuve mi primera crisis vocacional; me cuestioné el no ha- ber estudiado otra carrera, por lo que me fui metiendo a distintos cursos para perfeccionarme en el área comercial, incluso hice un MBA en Madrid”. Ya en Chile, cuando se encontraba trabajando en una empresa de automatización industrial, empezó a visitar distintas ferias de em- prendedores, junto a su amiga Francisca Toral, con quien se asoció durante la primera etapa del proyecto. “Fue en esa búsqueda que un día encontramos por internet una bicicleta de cartón que an- daba y ‘se nos prendió la ampolleta’. Le dimos vueltas a muchas ideas hasta que nos dimos cuenta de que los juguetes era un nicho no explorado en Chile”. ¿Cómo fueron los inicios? Fue complejo, comenzamos a tocar muchas puertas, a tratar de meternos en el mundo del cartón. Partimos en Avenida Matta de Santiago, el famoso barrio de las cajas, pero nadie nos ‘pescaba’ Magia y Cartón nace inspirado en la infancia de toda una generación, cuando una caja de cartón podía convertirse en el mejor de los juguetes. Nuestra propuesta es diferente, porque los niños y niñas los pueden personalizar, pintar, colorear, se arman y desarman fácilmente. Pero la idea es que sea una experiencia en familia, donde los papás, abuelos o adultos los ayuden en el proceso”. (ríe). Buscamos mucho hasta que encontramos un lugar donde aceptaron armarnos los juguetes. A fines del 2013, sacamos nues- tra primera partida. Pero como era un rubro nuevo para nosotras, nos estafaron. Para tratar de sacarnos más dinero no nos dijeron el tema de los mínimos y terminamos comprando por montones. “Optimistas nos presentamos en la feria MásDeco y aunque vendi- mos el uno por ciento de lo que llevamos, nos sirvió para validar los productos. Teníamos el stand lleno de niños pintando e imaginan- do. Luego, nos ganamos un Capital Semilla, decidí renunciar a mi trabajo y probar durante un año con este emprendimiento, lo que coincidió con el nacimiento de mi hijo mayor”. LA CARTONERÍA “Al pasar el primer año me di cuenta de que no podía vivir sólo de los juguetes y creé un negocio paralelo llamado La Cartonería, especializado en el packaging de cartón. Esto me ayudó no sólo a sostener Magia y Cartón, sino que a aprender más del rubro y hacerme mi propia red de contactos”. “En un comienzo hacía todo sola y cuando La Cartonería fue cre- ciendo pude tener clientes estables. Así, el 2017, me lancé ‘con todo’ con Magia y Cartón: implementé una web con e-commerce, hice un nuevo logo, contraté a una persona para ayudarme y arren- dé una oficina. Replanteamos mucho los diseños gracias al know how que aprendí con las cajas y cómo optimizar los precios. Por ejemplo, hice todos los juguetes plegables para que entraran en cajas grandes, pero bonitas, porque antes medían 2x2 metros, lo que era demasiado”. “

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