TELL MAGAZINE DICIEMBRE 2022
Frases como “el tiempo todo lo cura”, “es un angelito en el cielo”, “ya va a pasar” no hacían más que agrandar el espacio vacío que había quedado en su corazón. En ese tiempo escribió mucho, leyó mucho, lloró mucho. “Cuando sufres la muerte de un hijo te vuelves sustancialmente otra persona. Yo me miraba al espejo y no me reconocía. ¿Quién es esta mujer tan amargada? Me costaba reírme”. EL REGALO DE BENITO Blanca perdió a su hijo el 2011. Luego del parto lo tuvo en sus brazos por cuarenta y cinco minutos, que fueron sagrados, rotundos. A raíz del dolor más grande que alguien puede vivir nació la solidaridad y el acompañamiento, porque compartiendo su experiencia con otros, Blanca se dio cuenta de que no estaba sola, de que no era la única. “Nos dimos cuenta de que no estábamos locos por sufrir tanto, sino que era un proceso normal que se te derrumbara el mundo, que la sociedad no supiera cómo abordarlo”. Entonces decidió sacar adelante la Fundación Amparos, un espacio de contención y escucha que ya lleva ocho años acompañando amadres y padres que perdieron a sus hijos, ya sea durante el embarazo, el parto o a temprana edad. “Cuando conversas con otros papás que han vivido lo mismo, entras altiro en un espacio de confianza. Es una conversación sin adornos, es una conversación nutritiva y honesta, en la que no hay juicios”. Por ahí hablabas de los regalos que dejan los hijos que parten y lo lindo de atesorarlo y tenerlo como un bastón para los momentos de tristeza. ¿Qué regalo dejó Benito en sus vidas? ¡Tantos! En mi caso fue un descubrimiento personal de lo que era capaz de hacer. Nunca me imaginé emprendiendo nada. El me ofreció la oportunidad de hacer algo con un sentido al que no podía rehuir, me regaló la mirada compasiva, esa que habla de juzgar menos. “Luego de la partida de Benito quedé súper frágil. Es un mito eso que dicen que lo que no te mata te hace más fuerte. Yo estoy muy sensible a miles de realidades que antes simplemente no veía”. 27 tell. cl El acompañamiento y la ayuda terapéutica son clave. “En el duelo, los sicólogos nos enseñan que existe este vaivén entre la vida y la muerte. Hay que entender que es un proceso lleno de aristas, en el que cuesta mucho separar el dolor asociado a tu hijo. Como fue tan corta su vida, el dolor de su ausencia te marca mucho. Es importante transmitir que puedes separar el amor a ese hijo del dolor que te provocó su muerte y que el hecho de recordarlo no necesariamente te va a hacer sufrir”. CHALLA DEL CIELO La fundación la componen padres que tienen en común la pérdida de un hijo. Son ellos mismos los que generan encuentros con otros papás que han pasado por el mismo dolor, los que elaboran, con el apoyo de especialistas, los cursos de formación y el desarrollo de protocolos de atención en las áreas de salud y psicosocial. También entregan las llamadas “cajas de memoria”, que son cajas que se regalan a los padres para que puedan almacenar en ella objetos y recuerdos de su guagua, y les sirva como una herramienta de ayuda a la hora de despedirla y de enfrentar el proceso de duelo. “Nuestra cajita habla por sí sola. Invita a crear recuerdos, a escribirle, a poner un mechón de pelo. Lo más lindo es que rescata intuiciones y que a través de su entrega, queremos decir “nos importa lo que están viviendo”. Como fundación ayudaron a impulsar la Ley Mortinato y colaboraron en la redacción de la Ley Dominga, ¿qué es lo que viene para el 2023? Faltamucho por hacer, la ley Dominga, que establece protocolos en clínicas y hospitales que ayudan a los equipos médicos a abordar la muerte de una guagua en su servicio, no tiene financiamientos asociados. Entonces, los hospitales deben incorporar protocolos peleando por los recursos de las capacitaciones y los equipos de salud están muy demandados. Participamos en un proyecto piloto del Minsal, asesorando en la creación de dos mil cajas de memoria, estamos trabajando para que se haga nacional. ¿Sabías que en otros países existe lo que se llama “cunita fría”? Es una cuna a baja temperatura que le da tiempo a una mamá que se le ha muerto su guagua para despedirse CAJA DE MEMORIA La caja de memoria facilita en varios aspectos la elaboración del duelo de los padres: les ayuda a aceptar la muerte, le da espacio a expresar su dolor y amor contenidos, a realizar ritos necesarios de despedida significativos para la historia de esos padres y familias, a sentir que la existencia de ese bebé es reconocida por otros (por quienes le regalan la caja) y a ver validados sus sentimientos por esta pérdida. Existen en varios países y cada día se integra en más hospitales del mundo. A través de las cajas de memoria, estos padres logran sobrellevar el dolor, transformarlo en recuerdo y ser guiados en su sanación.
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