TELL MAGAZINE FEBRERO 2023
65 tell. cl lo en sus redes sociales. “Al principio se corrió la voz entre la familia, los amigos, pero después nos dimos cuenta de que había muchísima gente a la que le interesaba el tema de la alimentación sostenible y consciente y eso nos entusiasmó”. Lo que vino después ni ella se lo explica. Su for- ma de vida, más natural y orgánica, tuvo gran repercusión y, como una bola de nieve, fue cre- ciendo un genuino interés social por lo que ahí se estaba gestando. “Cuando nos casamos con Tomás nos fuimos a vivir a una parcela en Colina. En ese tiempo yo trabajaba mucho, dormía poco, me alimentaba pésimo, fumaba una cajetilla diaria y tomaba harto café. Tenía colon irritable, alergias, dolo- res de cabeza, estrés, incluso un problema a la tiroides que derivó en una infertilidad”. Aunque prácticamente la mitad del terreno está en pendiente, le han sabido sacar partido. Entre medio de espinos, pimientos, algarrobos, quis- cos y cactus, fueron armando, junto a la huerta, la biopiscina, la cabaña y el invernadero. Hoy, como política familiar, limpian los pisos, baños y ventanas con residuos orgánicos, compran a gra- nel, utilizan vidrio en vez de plástico y no consumen lo que no se puede reciclar. “Hemos hecho una rue- da de prácticas ecológicas. Pusimos paneles sola- res, hicimos un sistema de reutilización de aguas negras, una forma de calefacción en invierno y un revestimiento de adobe consciente y neutral”. EN PAUSA “Llevamos años intoxicando nuestro cuerpo. Las napas subterráneas están tremendamente contaminadas por las malas prácticas agríco- las. Plantar árboles nativos también es parte de las tareas que tenemos”. ¿Cuál es tu norte? Motivar, incentivar a los demás. Demostrar que una publicista y un ingeniero con tanta carencia de felicidad, por el hecho de estar desvincula- dos de la naturaleza, volvieron al origen, a co- nectar con la medicina natural, a respetar todas las etapas y los ciclos de la naturaleza. Somos un pequeño eslabón de todo este proceso. ¿Qué ha sido lo más desafiante? Siempre lo más difícil es el trabajo interno, es volver consciente esta sustentabilidad interna que tenemos, es derribar egos, derribar los aprendizajes errados con los que crecimos y abrir el corazón a recibir, a ser capaces de acep- tarnos, a trabajar la tolerancia, a entender que, así como en la naturaleza hay biodiversidad, también lo hay como seres humanos. Por eso, además de los talleres, ofrecen dos experiencias: La Cabaña del Cielo y las Medi- taciones Sagradas, que ayudan a alinear los chakras. “Para mí cada estación del año es un tesoro. Te muestra colores, aromas y sabores distintos. Y es impresionante como cada época te entrega los nutrientes que el cuerpo necesita. Todo lo que salga de la huerta es tu botiquín, tu jardín medicinal. Ahora, en esta época, tenemos fru- tas y verduras en abundancia porque necesita- mos hidratarnos. ¿Por qué esperar a tener to- mates en invierno? Si en invierno necesitamos la vitamina C y no es casualidad que justo crez- can en esa estación pomelos, limones, naranjas y kiwis. ¿Te das cuenta la lógica? El tema es que desde chicos nos desvincularon de la naturale- za y nos conectaron con el supermercado y la industria de los congelados, donde tenemos de todo en cualquier momento”. Y así pasa los días, que para ella son únicos e irrepetibles. Cocinando, tejiendo, pintando, me- ditando, trabajando en la huerta. “Desde que me levanto hasta que me acuesto trato de ha- cer cosas que me hagan feliz, que me lleven a la felicidad y al bienestar”. T 37
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