La cocina es lo que sé hacer, es lo que me gusta. Y en eso estamos, a punto de salir del horno con un libro basado en recetas con cerdo. Y como soy apasionado, embalado y gozador, no costó mucho convencerme respecto al nombre: Al chancho con Barañao.
Alguien dijo, alguna vez, que al cumplir los cuarenta un hombre tenía que haber plantado un árbol, haber tenido un hijo y haber escrito un libro. El árbol ya está. He plantado al menos tres y sin ser un gran jardinero, puedo dar fe que, al día de hoy, sobreviven sanos y frondosos en tierras cercanas a la Laguna de Aculeo. Son romeros que con sus aromáticas hojas, no solo han llenado de perfume el lugar, sino que han servido de aliño a innumerables almuerzos familiares.
Un hijo. En eso he sido un hombre aventajado, no solo tengo uno, ya vamos en tres (como lo del árbol) y también han crecido grandes y frondosos; mueven sus hojas con energía reconfortante y de a poco se van convirtiendo en exquisitos seres humanos, absolutamente compañeros de su padre, herederos del gusto por la cocina y de la buena onda que se genera en torno a un plato cocinado en conjunto y con cariño.
Y lo del libro. La verdad, hace tiempo que era una tarea pendiente, más que por lo del dicho, porque tenía las ganas, quería juntar unas recetas y compartirlas. La cocina es lo que sé hacer, es lo que me gusta. Y en eso estamos, a punto de salir del horno con un libro basado en recetas con cerdo. Y como soy
apasionado, embalado y gozador, no costó mucho convencerme respecto al nombre: Al
chancho con Barañao. Feliz como una lombriz de haber podido participar en el único libro de
Sudamérica que trata exclusivamente de esta sabrosa carne blanca. Tiene muchas recetas
diferentes todas, obviamente, con cerdo, sin ningún otro tipo de carne. Con este libro
podrán aprender distintas recetas, muy ricas para mi gusto, fáciles de hacer y muy entretenidas.
Armé este libro con mucha dedicación y tiempo. Me demoré en hacerlo aproximadamente un año, durante el cual me tocó viajar mucho a Talca, ya que las fotos debían tener un ambiente más campestre y silvestre. Además, realicé este trabajo con una empresa de la zona: Coexca o Campo Noble, cuyo gerente es Guillermo García, con quien tenemos una relación de amistad, y por supuesto quería agradecerle por haberme dado la oportunidad de inspirarme en el chancho. Quería que las fotos fueran ahí, pues de ese lugar es el cerdo.
También les cuento que para mí realizar este libro fue muy divertido, a pesar de todo el esfuerzo, dedicación y trabajo que uno tiene que hacer. Es muy entretenido viajar, escribir; como se diría en buen chileno, “ponerle empeño”, aprender muchas cosas nuevas, preparar la decoración, buscar buenas locaciones, etc. Y obviamente no lo hice solo, lo hice con la ayuda de Paula Cox Morandé, excelente fotógrafa y decoradora.
Y que más rico que el cerdo para poder hacer un libro que se refiere solo a este producto; díganme que no es rico un lomo de cerdo a la mostaza o un rico pernil con romero en un buen sándwich. Bueno, aquí
les doy una receta, un rico lomo de cerdo a la mostaza con romero, acompañado con unas verduritas salteadas y unas ricas papas al horno. Una receta sencilla y divertida de preparar, por supuesto acompañada de una cerveza Kross lúpulos, mi preferida.
Receta:
1 kilo lomo cerdo
2 tazas de mostaza tradicional 2 tazas vino blanco
3 ramas de romero fresco
4 cebollas
Sal y pimienta
Azúcar
En una fuente para horno colocar la cebolla como base, previamente salteada, con un toque de azúcar. Luego agregar el lomo sobre esta, bañado con el resto de los ingredientes, y cubrir con papel aluminio para tener una cocción pareja. Llevar a horno a 150 grados por 45 a 55 minutos. Para acompañar, unas ricas
verduras o papas al romero al horno.
Que lo disfruten y nos vemos el próximo número. Y acuérdense de escribirme a mi mail. Saludos.