Antofagasta es una región que ha debido reinventarse a través de la historia. Sus recursos, más allá de los que entrega la naturaleza, siempre se han sustentado en la capacidad de su gente para convertir esta zona de condiciones extremas, en un ejemplo de resiliencia: guano, salitre y ahora cobre, todas materias primas para otras industrias, es decir, sujeto a las necesidades del mercado.
En este escenario, nace el concepto de cluster minero, un encadenamiento productivo que junto con dar respuestas a la industria local, pueda contribuir a generar condiciones de asociatividad apropiadas para fomentar el desarrollo de todos los sectores de nuestra sociedad.
Fernando Cortez, gerente general de la Asociación de Industriales de Antofagasta, entrega su visión sobre los aportes de esta entidad en el crecimiento regional y cómo todos podemos involucrarnos en los planes generados para hacer de Antofagasta una mejor región para sus habitantes y para el país.
¿Cuál es la posición actual de la AIA frente al desarrollo de la región?
Hemos tenido crecimiento económico y desarrollo social reflejado en menor pobreza y mejores salarios. Sin embargo, aún nuestra región presenta rezagos estratégicos: no hemos logrado consolidar un empresariado regional de clase mundial y también tenemos rezagos importantes en calidad de vida, específicamente en educación, salud, servicios comunitarios, que en los últimos dos años han tendido a agravarse. Por esto, como AIA hemos prendido una luz amarilla, una alerta temprana frente al escenario desafiante y preocupante. Sin embargo, al mismo tiempo hacemos una invitación a asumir las tareas urgentes que demanda el objetivo de transformar la oportunidad actual en realidad. Queremos ser la primera región desarrollada del país, pero para lograrlo tenemos que hacer un cambio significativo y asumir tareas urgentes en áreas claves: relación entre empresas mineras y empresas proveedoras; institucionalidad regional de bienes nacionales, administración del borde costero, gestión urbana de las ciudades, calidad de educación y capacitación, volumen y dinámica de la inversión pública. Para este desafío debemos recuperar la inspiración y el compromiso con el desarrollo sustentable de nuestra comunidad y empresas regionales.
¿Cómo esperan contribuir a este crecimiento?
La estrategia es consolidar nuestro cluster minero, es decir, aprovechar integralmente las oportunidades que ofrece el desarrollo minero para desarrollar la industria proveedora, el conocimiento, la tecnología, la infraestructura portuaria, energía, desalación de agua de mar, construcción, hotelería, empresas proveedoras y de servicios.
¿Y su rol frente a las medianas empresas?
Estamos trabajando para fortalecer a las empresas proveedoras a través del Programa de Fortalecimiento en Competencias Empresariales y Desarrollo de Negocios Innovadores, el que estamos generando en conjunto con Innova Corfo y nueve compañías mineras: Barrick Zaldívar, Minera Escondida, Codelco, BHP Billiton Pampa Norte, Minera Esperanza, Xstrata Copper, AngloAmerican Mantos Blancos, Minera El Tesoro y Yamana Gold.
Si la mayoría de las empresas se dedican al servicio, ¿qué enfoque se da precisamente al concepto de servicio?
La necesidad de las compañías mineras por aumentar su competitividad y disminuir los costos de producción, las ha llevado a dar más importancia a las empresas de servicios. Hoy casi la totalidad de las actividades que no tienen relación con la producción en la minería son efectuadas por empresas de servicios, cuyo objetivo es entregar soluciones integrales a determinados desafíos.
En la industria minera existen tres grandes categorías de servicios: servicios generales y mantención, servicios de ingeniería y consultoría, servicios de construcción y montaje. El enfoque es pasar de una relación transaccional a una relación de creación de valor.
¿Cómo enfrentan la falta de mano de obra especializada?
Se están realizando diversos esfuerzos. Particularmente, nosotros trabajamos en el desarrollo de capital humano en el Colegio Técnico Industrial Don Bosco Antofagasta y hoy estamos impulsando un nuevo proyecto de educación técnico-profesional con el Colegio Técnico Industrial Don Bosco Calama, que permitirá entregar educación técnica de calidad y con principios valóricos desde la enseñanza preescolar. Este colegio, además, será mixto, lo que nos permitirá avanzar en la incorporación de la mujer al mundo laboral. Ahora también hay desafíos para las universidades, centros de formación técnica que favorezcan el interés de los jóvenes por carreras relacionadas con este sector productivo y, también, debemos hacernos cargo de promover la incorporación de la mujer al trabajo minero. Por último tenemos que aprovechar las oportunidades que ofrece la mano de obra extranjera.
EXPONOR
Fernando Cortez señala que EXPONOR es “el ente aglutinador que ha potenciado la creación y desarrollo del cluster minero y ha ayudado a impulsar el desarrollo de Antofagasta, no solo porque impulsa el crecimiento de nuestras empresas regionales y nacionales como una potente plataforma de negocios que permite la asociatividad y promueve la internacionalización de las empresas, sino también porque EXPONOR dinamiza la economía local y se transforma en el motor de la economía regional, ya que permite que diversos sectores productivos como el turístico, hotelero, de transporte y de servicios en general se vinculen directa o indirectamente con la feria”.
Solo como dato, podemos señalar que en su más reciente versión, EXPONOR recibió a 1.080 empresas expositoras provenientes de treinta países, con negocios por sobre los US$750 millones proyectados en los próximos doce meses.
¿Creen que la comunidad valora esta actividad?
EXPONOR no solo contribuye a la industria minera impulsando el crecimiento de nuestras empresas regionales y nacionales, sino también a la región y el país. Particularmente a la región al transformarse en el motor de la economía. Durante cinco días, EXPONOR pone a la Región de Antofagasta y a Chile en el escenario mundial.
De una u otra forma, los antofagastinos y la región en general se involucran con EXPONOR desde distintas áreas con distintos servicios. Sabemos que aún existe camino por recorrer para que la comunidad entienda la importancia del sector minero en el desarrollo no solo de nuestra región, sino del país, y para que se logre esa valoración es fundamental que se entienda que la minería debe ser el motor que impulse el desarrollo productivo de nuestra región y que actuando como una verdadera locomotora “tire” el desarrollo de la industria proveedora, el conocimiento, la tecnología y a otros sectores económicos tales como el turismo, la construcción, el comercio, y así, el crecimiento y desarrollo integral.
¿Cómo esperan que se involucre el sector público?
EXPONOR no solo nos involucra a nosotros como Asociación de Industriales de Antofagasta, AIA, ni a las compañías mineras, ni a las empresas proveedoras, sino a variadas instituciones públicas como el Gobierno Regional, Gobernación Provincial, Carabineros, Ministerio de Obras Públicas, de Transportes, aeropuerto, aduana, municipio, entre otras.
¿Cuáles son las proyecciones de esta actividad?
Esperamos continuar creciendo, ya que EXPONOR ha tenido un desarrollo constante y nuestro desafío es estar entre las tres principales ferias mineras del mundo. Hoy estamos en el circuito de las cinco más importantes, pero estamos seguros que avanzamos a pasos agigantados para incorporarnos entre las tres principales. Esto porque tenemos una característica muy importantes y es que estamos en la región minera por excelencia, solo a kilómetros de las faenas de las principales compañías mineras del mundo.
¿Qué beneficios trae a toda la comunidad?, ¿y cómo beneficia a la industria?
EXPONOR trae muchos beneficios. Es la feria más grande que se realiza este año en una región del país y es este año la más importante a nivel nacional y una de las cinco principales del mundo, por cuanto sus beneficios son indudables para toda la comunidad. Solo basta pensar en la cantidad de visitantes, de personas, tanto nacionales como extranjeras que llegan a la ciudad y a la región durante la realización de EXPONOR. Si consideramos a 1.120 empresas expositoras de treinta países y más de cuarenta mil visitantes, entonces indudablemente la comunidad se beneficia porque se requiere más alojamiento, más alimentación, más transporte, más turismo, más sevicios y con ello más mano de obra, más trabajo. Obviamente, los ingresos de muchas personas se ven incrementados por esta actividad.
¿Cree que las empresas locales debieran tener un rol más protagónico en la gran industria?
Por supuesto, porque no hay desarrollo sustentable sin el protagonismo de la comunidad y, en particular, de nuestras empresas locales. Esto refuerza el paso decidido que tenemos que dar hacia la maduración de nuestro cluster minero y lograr que nuestras empresas regionales alcancen los tamaños, competitividad y desarrollo tecnológico que asegure su proyección.