Tell Magazine

Reportaje » Recorriendo

EDICIÓN | Julio 2013

Tierra bella

Región de Tarapacá
Tierra bella

La Secretaria Regional Ministerial del Medio Ambiente de la Región de Tarapacá realizó un concurso de fotografía ambiental; de él, surgieron las siguientes imágenes, de jóvenes aficionados y fotógrafos, todos compitiendo por la fotografía ambiental del año. La experiencia tuvo un poderoso efecto, ensamblando el retrato y la naturaleza como medio de concientización ambiental. 

por Soraya Valdivieso / fotografía Sebastián Galaz, Yanira Tabata, Felipe Lobos, Soledad Barberá, Roxana Galleguillo y Jorge Hernández

El 5 de junio se celebra el día Mundial del Medio Ambiente y para festejarlo la Secretaría Regional Ministerial del Medio Ambiente de Tarapacá, organizó un concurso fotográfico para todo público, con el objetivo de retratar la maravilla de la naturaleza.
 
Ciento setenta y cinco trabajos se presentaron en total, de los cuales se premiaron los tres primeros lugares, una mención honrosa y diez de ellos formaron parte de una gran exposición que recorría el imaginario nortino. El seremi Alfredo Guzmán, describió que “al momento de observar las fotografías, en cada una de ellas descubrí un desconocido y maravilloso paraje, además de diversa fauna nativa, que reflejan lo vivaz de nuestra región. Estamos impresionados de saber que la gente está comprometida con el entorno, que aprecian y cuidan el medio porque lo admiran. Valoro esta iniciativa porque es transversal a toda la comunidad y a través de la muestra hemos logrado promover el cuidado del medio ambiente, destacar la educación ambiental y concientizar el valor de lo regional.
 
Caminos que terminan en quebradas, bosques de cactus, libélulas del Oasis de Pica, antiguos pueblos abandonados, gente que habita el altiplano, lagunas que reflejan altas montañas bañadas de nieve, vicuñas salvajes, flamencos y ñandúes fueron algunos de los protagonistas de las fotografías, todas con un especial valor: lo nuestro.
 
 
CAMINO VERDE
 
Una vez al año, justo cuando había terminado el periodo denominado invierno altiplánico, que por cierto fue este año el más lluvioso en dos décadas, el altiplano luce su mejor perfil, exuberante de vegetación y fauna. Yanira Tabata, oriunda de Chiapa, plasmó un momento memorable, que le valió el primer lugar. En el camino al pueblo que la vio nacer, captó un rincón de verde intenso, como bosque en primavera, algo insólito en nuestras áridas tierras.
 
“Este premio es una motivación para seguir adelante con la fotografía, un arte que quiero seguir perfeccionando. Instancias como estas aportan en la difusión de una disciplina poco valorada”. Camino verde fue el título con el que nombró la fotografía ganadora, que para ella refleja mucho más que un simple momento y es sinónimo de una profunda emoción de gran paz interna, “siempre que voy a ese lugar es para relajarme y alejarme de la ciudad, porque para mí no hay nada más reconfortante que un ambiente puro y natural. Además, este paisaje es como parte de mí, pues mi familia es de este pueblo”,.
 
“El mensaje que me gustaría dejar es que la comunidad se preocupe del medio ambiente, pues es algo que nos involucra a todos. Tenemos que empezar a vivir en contacto con el medio ambiente y con los animales, aprendiendo a vivir en armonía con los demás seres vivos. La naturaleza, el medio ambiente, los animales y las plantas merecen un mejor cuidado, una mayor conciencia por parte de nosotros, pues sin estos tesoros, el presente sería menos hermoso”.
 
 
LECCIONES DE FOTÓGRAFOS
 
Es probablemente osado llamar a todos los participantes de este concurso como “fotógrafos”, pero es interesante darse cuenta de que no necesariamente hay que ser profesional para apasionarse y lograr buenas imágenes.
 
Muchas veces la magia está en la aventura de recorrer y estar atento a los detalles. Por ejemplo, Soledad Barberá se lució con tres fotografías espléndidas con una Nikon 3100: El Señor Mamani, caminante del altiplano; el Par de flamencos, tomada en la Laguna Roja, y el bellísimo El salar de Surire.
 
Felipe Lobos, geógrafo a cargo de proyectos en la zona, también es un apasionado de este arte y sabe que el secreto está en aprovechar al máximo cada minuto; su fotografía Aguas meteóricas”, premiada con mención honrosa, fue un instante captado desde el oasis de niebla de Alto Patache, justo cuando estaba finalizando su jornada de trabajo en la recolección de datos. Y específicamente nos relata: “la fotografía capta el momento cuando la capa de inversión térmica que mantiene a la camanchaca o niebla a los setecientos metros de altitud sube en el atardecer y permite la entrada de la humedad al ecosistema, bañando de pequeñas gotitas a campos de líquenes, arbustos y diversas formaciones vegetales que componen el Oasis”.
 
“Rescatar los paisajes regionales ha sido una experiencia hermosa”, declara Guzmán, “esto nos queda como experiencia y esperamos el próximo año volver a realizar este concurso, por lo que invitamos a toda la comunidad, a participar con buenas ideas.

 

 

Camino verde fue el título de la fotografía ganadora, que para su autora refleja mucho más que un simple momento y es sinónimo de una profunda emoción de gran paz interna.

Otros Reportajes

» Ver todas los Reportajes


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación7+8+8   =