Rincones personales, acogedores, con vanguardia y estilo, se pueden ambientar con una adecuada iluminación en los jardines de nuestras propias casas. Especialmente para aprovechar el buen clima, qué mejor que los ahorrativos focos solares, las coloridas lámparas de papel, los originales LEDs o las esferas de vidrio e incluso baldosas que brillan cuando se pisan. Opciones hay para todos los gustos.
Por María Inés Manzo C.
En el pasado quedaron los clásicos candelabros, faroles de muro o apliques de exterior para iluminar los jardines; hoy la tendencia apunta a los productos novedosos y/o ahorrativos que ayudan a que los patios sean un lugar verdaderamente atractivo e íntimo del hogar. Ideales para adornar entradas, caminos, piscinas, plantas o rincones perdidos, son útiles no solo para la decoración -con diversos diseños, formas y colores-, sino que contribuyen en muchos casos con el medio ambiente y el ahorro energético.
Las terrazas y áreas verdes de un hogar no tienen por qué dejar de ser utilizadas cuando se va la luz del sol, especialmente en el verano, que invita a disfrutar todo el día del buen clima. A continuación, algunas alternativas para crear el mejor ambiente exterior y disfrutar de una especial velada nocturna, para todos los gustos y bolsillos.
Antorchas <br /> Son un accesorio usado para iluminar el jardín o el patio sin necesidad de corriente eléctrica, generalmente son de bambú o metal y van ganando intensidad mediante oscurece. El combustible puede ser aceite o gas, dependiendo de su estructura (un litro para cuatro antorchas). Estéticamente son muy atrayentes y seguras, miden alrededor de un metro y medio de altura y el recipiente con el combustible se encuentra en el extremo superior. Además, son fáciles de instalar, ya que pueden anclarse al suelo como si fueran una sombrilla de playa, una barata forma de crear un estilo tropical, veraniego y romántico, sobre todo cerca de las piscinas. Gracias a su duración, son ideales para fiestas y reuniones.
Una alternativa para tener un acabado más elegante es conseguir baldes de metal tipo vintage o macetas de jardín y colocar el extremo inferior de las antorchas dentro de los contenedores. Luego, se llenan con pequeñas piedras de jardín para que queden firmes.
<strong>LEDs</strong>
Los LEDs (Light Emiting Diodes) son un producto favorable al entorno, debido a su reducido consumo energético. Asimismo, no contienen mercurio, y la mayoría de sus componentes son reciclables, ya que su larga vida útil contribuye a preservar los recursos naturales. Sumado a esto, la amplia gama de posibilidades decorativas de este tipo de iluminación, crea distintos ambientes y efectos de luz con una instalación rápida y sencilla. Por ejemplo, llaman la atención las cañas de bambú con LEDs incorporados en su interior, hermosas lámparas que crearán un espacio muy acogedor con luz tenue. También, la luminaria para jardín con forma de piedra fabricada en acero inoxidable (la estructura) y polietileno (la pantalla), con una lámpara LED que puede ir variando de color mediante un mando a distancia.
<strong>FAROLES SOLARES</strong>
Es la última tendencia mundial en iluminación -que ha tomado gran fuerza en nuestro país los últimos años-, las lámparas o faroles solares están provistos de placas fotovoltaicas que acumulan la energía del sol en baterías durante el día para generar luz en la noche. Resultan una buena opción no solo para el jardín, sino también para iluminar pasillos o rincones de la casa, ya que pueden permanecer encendidos, dependiendo del modelo y tamaño, entre seis y ocho horas. Las luces que se clavan en el suelo permiten cambiar fácilmente su ubicación y generar distintos tipos de espacios en entradas, caminos, orillas de piscina, plantas, maceteros o árboles. Sin duda, es una manera, práctica, económica y ecológica para no gastar electricidad.
Su encendido es automático en algunos modelos, gracias a una célula fotoeléctrica que se activa una vez que cae la noche. De esta manera, y puesto que su funcionamiento es automático, es posible regular su apagado o encendido, no obstante este mecanismo resulta poco útil para lugares en los que no se necesita luz constante. Por eso, hay modelos que cuentan con un interruptor o que se activan solo si su sensor detecta movimientos a su alrededor. Una opción novedosa y que a la vez puede servir como medida de seguridad.
<strong>ESFERAS Y FORMAS</strong>
Las esferas y formas de vidrio o plástico son la opción ideal para quienes buscan un jardín más moderno y lleno de vida. Generalmente, destacan por ser luminarias elaboradas con polietileno, plástico que las hace muy resistentes incluso al agua. Así bien, cuentan con una amplia gama de colores gracias a filtros intercambiables que van desde el clásico blanco a otros fosforescentes. Está la posibilidad de decorar con modelos flotantes para piscinas, estanques o lagos, y modelos flexibles para terrazas y jardines.
<strong>ILUMINACIÓN MIMÉTICA</strong>
En esta original propuesta, la iluminación está camuflada al interior de distintos tipos y tamaños de piedra, para esconder los focos de luz o disimular la toma de corriente y enchufes. Nada mejor para combinar con un jardín que busca ser lo más natural posible o que llama a la relajación en un entorno simple.
<strong>LÁMPARAS Y PANTALLAS DE PAPEL</strong>
Las pantallas y lámparas de papel en variados colores y decorados con distintos materiales como plumas, mostacillas, cintas, guirnaldas y más, pueden lograr un especial rincón de luz bajo los quitasoles o en las mismas terrazas. Un toque distinto de los clásicos faroles y que pueden animar cualquier celebración.
<strong>BALDOSAS DECORATIVAS</strong>
Con luz que funciona gracias a energía solar, su instalación resulta muy sencilla, ya que se coloca tal como una baldosa. Podemos encontrarlas con varios dibujos y formas geométricas (flores, tribales, hojas, etc.). Resultan muy útiles para crear pasillos y discretos puntos de luz, iluminando trayectos sin interrumpir la continuidad visual del jardín con focos o faroles. Pueden destacar fachadas, senderos, estacionamientos, entre otros.
Las baldosas solares tienen una increíble durabilidad y son altamente convenientes porque no exigen mantenimiento y operan totalmente libres de cables. Existe una gran variedad de aplicaciones y diseños, dentro de los cuales los más novedosos son los que se prenden cuando se pisan.
Durante el día usan un panel superior para capturar la energía del sol. La energía es convertida en electricidad y guardada, gracias a un sistema interno. Lo mejor es que son económicas y duraderas, resistentes a condiciones extremas de clima, a prueba de agua y aptas para soportar el peso de autos, animales y personas.
<em><strong>"Las luces que se clavan en el suelo permiten cambiar fácilmente su ubicación y generar distintos tipos de espacios en entradas, caminos, orillas de piscina, plantas, maceteros o árboles."</strong></em>