“Si no hubiese existido ese día, yo no estaría aquí siendo entrevistada. Ni tampoco hubiese conocido tantos lugares y amigas maravillosas”, sentencia la actual vice campeona nacional de gimnasia artística.
Hasta la fecha, los logros de Javiera Bruce (16) han sido muchos; entre campeonatos de clubes y representando a Chile en los Juegos Sudamericanos, Juegos Panamericanos y Juegos de la Juventud Trasandina (JUDEJUT). Sin embargo, ella tiene muy claro que el panorama se hace más difícil este año al pasar de la categoría juvenil a la adulta. Sus nuevas compañeras de competición son mayores y llevan muchos más años entrenando, lo que la pone a mucha distancia de ellas.
Es admirable su razonamiento y muy característico de un deportista de alto rendimiento. Aunque sabe que será muy difícil competir y ganar en estas condiciones, seguirá entre- nando para esperar el momento de una buena oportunidad. “Me gustaría competir en alguna olimpiada. Con eso diría que cumplí mi sueño”, señala. Hasta entonces, aprovechará el tiempo para dedicarse a sus estudios y los desafíos que vienen para postular a la universidad en los próximos años y —quizás— entrar a estudiar geología, como su abuela.
A FULL
Todos los días sale del colegio Inglés Católico donde estudia y tiene algunos minutos para correr al Coliseo de La Serena, cambiarse de ropa y comenzar su entrenamiento a las cinco de la tarde. El sábado también tiene práctica por la tarde y lo dedica especialmente a realizar saltos en el gimnasio del Cendyr en La Serena. En la semana, llega a su casa cerca de las nueve de la noche. Entonces, después de cenar, se dedica a los estudios.
¿Cómo te organizas para hacer todo esto?
Trato de hacer mis tareas en el colegio y poner mucha atención en clases. Estoy muy pendiente de las fechas de los trabajos y pruebas. Me ha dado resultado, porque tengo promedio sobre seis en todas las asignaturas.
Su vida en torno a la gimnasia, sin duda, la hace una chica especial. Destacan en ella su disciplina, responsabilidad, claridad en sus objetivos, autocuidado de su cuerpo y estado emocional. Sabe que de ello depende avanzar en su trabajo.
Los próximos campeonatos ya están definidos. En julio, disputará la Copa Autoclub en Antofagasta y el Campeonato Nacional de Santiago, donde deberá defender su título de Vice campeona Nacional de Gimnasia Artística. En agosto, Copa La Serena y, entre octubre y noviembre en Santiago, Copa Alemania (Club Manquehue) y Copa España (Estadio Español). También tiene en mente los Odesur 2014.
Gracias a la gimnasia, Javiera ha viajado a Antofagasta, Santiago, Viña del Mar y Concepción y fuera del país ha participado en los JUDEJUT disputados en Argentina, Bolivia y Perú; y en los Sudamericanos de Bolivia (2010) y Colombia (2011). El año pasado volvió a Colombia a participar de un campeonato Panamericano.
“Con especial cariño recuerdo el campeonato Copa La Serena a la edad de ocho años, cuando me dieron una medalla de participación. O el JUDEJUT del 2010, cuando fuimos campeonas por equipos”, relata.
A su haber cuenta con dieciocho medallas de oro, treinta y cuatro de plata y treinta y dos de bronce. Todas ellas están colgadas y enmarcadas en su pieza, donde guarda también otro de sus tesoros, las más de veintidós mallas que usa para sus entrenamientos y competiciones.
SACRIFICIOS Y RECOMPENSAS
Javiera valora mucho el apoyo que siente de su equipo y de su entrenadora, Carolina Alarcón, de la Escuela Chilena de Gimnasia. “Ella nos da mucho ánimo, incluso rezamos antes de cada competencia y nos recuerda que las ganas todo lo pueden y que ahora es el momento de demostrar que todo el sacrificio valió la pena. Son palabras muy fuertes y motivacionales. Es como si las ganas controlaran los nervios; es mágico”, enfatiza. Para Javiera, muchas de sus experiencias o anécdotas deportivas están ligadas a sus amigas y, en particular, a su compañera de competencias, Javiera Tello.
¿Recuerdas alguna anécdota en especial?
En los sudamericanos, en Colombia, ya habí- amos terminado nuestra participación y como no teníamos competencia al día siguiente, nos fuimos a la piscina. De pronto, llegó mi entrenadora diciéndome que me fuera a descansar porque al día siguiente tenía que competir. Había clasificado a la final de salto. Fue súper especial ese momento, porque para Chile, en general, es muy difícil clasificar a las finales. Nosotras vamos, principalmente, para aprender. En los JUDEJUT del 2008, en Arequipa, Perú, vivimos una situación de mucha tensión antes de llegar al torneo. Nos sobrepusimos, competimos y logramos el tercer lugar como equipo.
¿Qué disciplinas desarrollas?
Salto en caballete, paralelas asimétricas, viga de equilibrio y suelo, que es lo que más me gusta.
¿Por qué?
Porque cuando empieza la música, olvidas todos los nervios y disfrutas mucho el momento. Es el suelo y yo.
¿Qué ejercicios haces en esta serie?
Hago tres diagonales. En la primera hago rondat flic-flac, mortal adelante con dos giros. En la segunda, ejecuto un mortal adelante al paso, rondat flic–flac extendido con un giro y en la tercera hago un handbol mortal adelante extendido con un giro. Tengo en mente poder competir haciendo un ejercicio de mayor dificultad que quiero mostrar, ojalá en los Odesur que se harán en Santiago, el próximo año.
¿Es tu próximo desafío?
Por la categoría en la que estoy, podría optar al preselectivo para intentar entrar al equipo B de la selección chilena. Sería fantástico poder estar a la altura de las chicas de veinte años que compiten.
ENTRENAMIENTO EN BRASIL
Cada verano, los padres de Javiera le regalan dos semanas y media de entrenamiento en el club deportivo de Sogipa, en Porto Alegre, Brasil. Dicen: “es la mejor de las inversiones”.
¿Cómo es entrenar en Brasil?
Entrenamos en doble jornada, de lunes a viernes, desde las diez de la mañana hasta la una y retomamos a las cuatro hasta las ocho, aproximadamente. También entrenamos un poco el sábado. Descansamos en la piscina, pero estamos todo el día en función del entrenamiento, entonces es muy motivacional. Es lindo tener esta experiencia, es un país que valora mucho a sus deportistas. Imagínate que sus seleccionados nacionales tienen un sueldo por hacer deporte.
¿Qué opinas de que eso no ocurra en Chile?
Chile está muy centrado en el fútbol. Es como en muchos países de Latinoamérica. En cambio en Estados Unidos, hay muchos recursos para la gimnasia y se nota la diferencia en el nivel de los competidores. Chile está muy bajo en relación con otros países, a excepción de Tomás González o Macarena Pinto. Creo que el Estado podría aportar más para viajes, implementos o gimnasios.
¿Te sientes especial por ser gimnasta?
¡Sí, siempre! Experimento cosas que los demás no pueden con sus cuerpos, es una sensación única. Y no es lo mismo contarlo que vivirlo.
¿Qué sacrificas al ser gimnasta de alto rendimiento?
Tiempo con la familia y las amigas. Muchas veces no aguanto el ritmo de querer hacer tanto, o sea, colegio, gimnasio, familia, amigos... y digo: “bueno, hasta aquí llegué”. Pero siempre hay algo interior que me lo impide. Miro para atrás y digo: “¿por qué dejar esto ahora si lo he logrado con tanto esfuerzo?; ¿por qué no?... uno más”.
¿Disfrutas de algún pasatiempo en el poco tiempo libre que te queda?
Me gustan los deportes de aventura, aunque nunca he practicado alguno. Me encantaría saltar en benji, por ejemplo. Otra de mis aficiones es viajar. Para mi cumpleaños número quince fuimos mi papá, mi abuelo y yo a los Juegos Olímpicos de Londres. Fue el mejor regalo de mi vida.