Se instaló hace dos meses en el campo paterno ubicado a las afueras de Curicó, junto a su señora y a su pequeña hija Blanca, buscando un poco de paz para trabajar en su obra y sobre todo para dar rienda suelta a su proyecto Artimaule.
Con la ayuda de Ximena Ramírez, quien actuó como coordinadora del proyecto, y Guillermo Frommer, quien hace el taller de grabado, Cristóbal ha querido dar la pelea y lograr que más personas de nuestra región puedan tener acceso a cursos y talleres que los acerquen al mundo del arte. Es por esto que con su proyecto postuló a un FONDART y logró el financiamiento necesario para desarrollar un taller de grabado gratuito en nuestra ciudad, que cuenta con toda la infraestructura que se requiere para que hoy treinta y dos alumnos participen de esta experiencia en el centro cultural de la Universidad de Talca.
Este licenciado en arte de la Universidad Finis Terrae está empeñado en difundir que el mundo de la cultura es para todos, por eso la idea de este proyecto social. “Quiero que todos los interesados puedan aprender, por eso es gratis y es transversal, es un espacio abierto para los que quieran conocer el grabado”.
TODO POR HACER
Cristóbal reconoce que tuvo la suerte de que en su casa siempre existió el acceso a libros de historia del arte y que desde chico le ha interesado ese mundo. Además, contó con todo el apoyo familiar cuando decidió lo que quería estudiar y, sin lugar a dudas, la genética también hizo lo suyo. Su mamá escribe, su abuela paterna pintaba y su tía Carmen Cardemil es una conocida ilustradora y grabadora nacional. “Ella era mi referente, me encanta lo que hace, al igual que mi abuela Elba, que aunque pintaba instintivamente lo hacía muy bien.”
¿Por qué decidiste realizar tu proyecto en Curicó?
Lo que me sedujo para hacer este proyecto en Curicó fue que acá está todo por hacer, aposté porque en nuestra ciudad no había nada y Santiago está saturado. Es una pena que en Curicó no haya una galería de arte, ni buenas librerías, tampoco hay tiendas donde comprar materiales más específicos para trabajar, entonces hay que potenciar la ciudad, acercarla al mundo de la cultura, inyectarle energía, además conozco bastante gente, aquí están parte de mis raíces.
Cuéntanos acerca de tu proyecto
El proyecto en su conjunto se llama Artimaule, que es un taller integral de artes visuales. La novia de la fiesta es el taller de grabado que imparte Guillermo Frommer, que es gratuito. También
está el taller de pintura, que son clases en donde yo hago un trabajo formativo y enseño a dibujar y a pintar como lo hicieron conmigo en mi escuela. En definitiva lo que intento es entregar las herramientas
para aprender a pintar.
¿Tus grabadores chilenos favoritos?
Indudablemente, Eduardo Vilches, él me enseñó a pensar, a trabajar el color, es un maestro total. También Gracia Barrios, Valentina Cruz, Gaspar Galaz, entre otros.
¿Qué se viene?
Me gustaría dedicarme más a mi obra, me vine a Curicó buscando paz y también para poder concentrarme en mis cosas. Tengo la tranquilidad de trabajar acá, pero también estoy cerca de Santiago, lo que me permite tener contacto con lo que está pasando allá. Además, ahora estoy rescatando un espacio que hay en la casa del campo para armar mi taller y eso me tiene súper entusiasmado. Y con Artimaule queremos combinar tres modalidades, por un lado presentar un
proyecto a FONDART destinado a la consolidación del taller de grabado para poder mejorarlo; realizar seminarios para perfeccionar a los alumnos en el estudio de esa técnica, y continuar con mis clases