Uno de los principales maestros en nuestra enseñanza, no siempre reconocidos, son los libros y, sobre todo, los buenos. No existen colegios ni universidades que no cuenten con ellos y todos, al menos una vez en la vida, hemos recurrido a una biblioteca, para enriquecernos como personas con la lectura de alguno de ellos.
por Constanza Peirano M. / fotografías Sonja San Martín D.
Abrir un libro es adentramos en una historia que entrega nuevas experiencias y conocimientos. Probablemente, leemos en solitario y buscamos acompañarnos por el silencio para imbuirnos en el maravilloso mundo que nos regala la literatura. Pero, sin duda, el acto de leer se reproduce también en las salas de una biblioteca, cuando coincidimos con otros en la intimidad de la lectura, ya sea por placer, trabajo o estudio.
BIBLIOTECA VIVA
Comenzamos el recorrido por una de las bibliotecas públicas más concurridas por niños y jóvenes profesionales del último tiempo, donde se genera un espacio ideal para el encuentro social, la convivencia y el fomento de la imaginación de cada lector.
La biblioteca Viva Bío Bío, ubicada en el mall frente a la costanera, es la tercera de la región y la segunda en Concepción. La iniciativa es de Mall Plaza en conjunto con la Fundación la Fuente, para fomentar la lectura. Cada una tiene un diseño único, destacándose en ella, como material principal, la madera por ser esta una zona forestal.
Dividida en sectores, tiene un sinnúmero de libros, colecciones de películas, cine arte y clásico, y libros infantiles con muchas ilustraciones. “Hay un área especialmente para los niños, para que lean más y no solo textos complementarios que les soliciten en el colegio”, cuenta Alejandra Herrera, su directora. Funciona también como mini centro cultural, donde todos los meses se presenta una exposición, cuenta cuentos y ciclos de cine, en una sala multiuso que acoge alrededor de cuarenta personas. Ofrece wi fi gratuito a todo el público, además de equipos estacionales.
Su arquitectura es una de las características principales y llama de inmediato nuestra atención; muchos rincones de tranquilidad, rodeados de libros para todas las edades y gustos. “Los arquitectos que la diseñaron de Santiago siempre nos consultan, porque los estudiantes de diseño y arquitectura vienen a sacar fotos y quedan impresionados por lo lindo que es, algo que no se ve en otras bibliotecas en Concepción”, afirma Alejandra.
BIBLIOTECA MUNICIPAL
Camino al centro de nuestra ciudad, por la calle Víctor Lamas, frente al Parque Ecuador, nos encontramos con la renombrada Biblioteca Municipal José Toribio Medina, conocida comúnmente como Biblioteca Municipal de Concepción. Su nombre es en honor al bibliógrafo e historiador chileno, conocido por ser uno de los principales recolectores de referencias para el estudio de la historia de nuestro país.
Es casi imposible no valorar su arquitectura, de tipo moderna para los años en que se construyó, considerando que fue inaugurada en junio de 1983. Es administrada por la Corporación Municipal —SEMCO— y ofrece a la comunidad cuatro bibliotecas comunitarias —B.C.— que dependen de ella, ubicadas en sectores lejanos, para fomentar la lectura en los todos los habitantes: B.C San Francisco de Asís, B.C Pedro Aguirre Cerda, B.C Gabriel Mistral y la B.C Teresa Águila.
Los visitantes son alumnos de colegios y liceos, quienes solo necesitan identificarse con su cédula de identidad, al igual que todo quien quiera ingresar. La biblioteca está enfocada al acceso de información para una tarea o como espacio para estudiar en silencio. Además, ofrece actividades de extensión, como exposiciones de particulares, presentaciones de libros y visitas guiadas a colegios.
Sus colecciones consisten en revistas, diarios como El Sur, desde la época en que se llamaba El correo del Sur; cuarenta mil volúmenes de la colección de los archivos históricos de la ciudad y la colección completa del Diario Oficial, entre otros. Presta conexión a internet a todo el público, además de proyección de películas y auditorio para eventos con capacidad para sesenta personas.
Actualmente, es la única biblioteca que cuenta con un infocentro para discapacitados visuales, donde quienes lo requieren pueden escanear el libro y el computador lo lee y, además, lo pueden oír por audífonos. También es posible imprimirlo en una impresora que lo traspasa al sistema braille. “Cuando hablamos de bibliotecas, el objetivo es ser los custodios de la cultura, del patrimonio, de una manera ordenada; es poner la cultura al servicio de la gente”, cuenta su director, Alejandro Mihovilovic.
BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD DEL BÍO BÍO
En la Universidad del Bío Bío, se encuentra la Biblioteca Hilario Hernández Gurruchaga, que lleva el nombre del querido ex rector y académico de la casa de estudios. El acceso al edificio, construido en 2011, es de acero, vidrio y madera y fue diseñado por arquitectos del establecimiento; todo esto, para protegerse de las lluvias y vientos que, en el año 2006, tras la inundación del sector de Collao, donde se emplaza la universidad, perjudicaron el edificio anterior, perdiéndose más de veinte mil libros.
La biblioteca cuenta con cerca de 1600 m2 útiles y dos pisos construidos, con una vista que inspira a sus alumnos y que se espera que crezca a un tercer nivel, nos cuenta la directora de la red de bibliotecas de la universidad, Sonia Meriño.
Conjuntamente con el préstamo de libros a sus alumnos, se pone a disposición para quienes lo requieran, notebooks y salas multipropósito, usadas por hora, para investigar, leer, trabajar, etc. La Red de Bibliotecas, a la que pertenecen las universidades del Bío Bío de la región, mantienen un sistema automatizado, creado en la misma universidad, denominado Werken Epu, cuyo fin es entregar las herramientas necesarias para responder a las demandas de información, por medio de plataformas tecnológicas, el que ha sido utilizado también por otras entidades, como por ejemplo, la universidad Arturo Prat.
BIBLIOTECA CENTRAL DE LA UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN
Las bibliotecas universitarias están al servicio de la institución de la que dependen y poseen una extraordinaria riqueza, tanto en el número de fondos, como por su antigüedad. Este el caso de la biblioteca de la Universidad de Concepción, donde el edificio central, conocido como Biblioteca Central, se llama Biblioteca Luis David Cruz Ocampo, en honor a su primer director. Se fundó en 1926 por el rector Enrique Molina Garmendia y su primer director fue, hasta el año treinta y nueve, Luis David Cruz Ocampo.
Antes de trasladarse al campus de la universidad, en el año 1972, estaba ubicada en Barros Arana y tenía dos mil novecientos volúmenes, de los cuales la mayoría correspondía a textos relacionados con el Derecho; hoy esa cifra asciende a los veinte mil volúmenes.
Acudir a la biblioteca central es un hermoso paseo, hay que recorrer, casi por completo, el campus de la casa de estudios para encontrarnos con el imponente edificio de poco más de diez mil metros cuadrados, repartidos en cinco pisos. Sin embargo, el ingreso a esta biblioteca es exclusivo de los estudiantes de la universidad, quienes se identifican a través de tarjetas electrónicas, con excepción de las visitas guiadas o permisos otorgados con antelación.
La colección de libros es de más de cien mil volúmenes, ubicados en estanterías abiertas a los estudiantes. Además de los textos obligatorios para las ramas y asignaturas, presta el servicio de diarios, libros, tesis doctorales y revistas varias, que sirven de apoyo para los requerimientos del alumnado.
Los alumnos utilizan varios servicios bibliotecarios, como los libros de reserva, que se solicitan al personal autorizado y/o pueden ser buscados por medio de computadores destinados a ello. Además, pueden encontrar los textos en estanterías ubicadas en los pasillos, que cuentan con varias mesas de lectura. La biblioteca les ofrece, igualmente, salas de estudio abiertas, logias para estudio en grupo y aulas para estudio individual.
Nuestro dato:
Biblioteca Viva
Para ser usuario debe registrarse, ingresando a la Web: http://www.bibliotecaviva.cl
Inscripción Anual, adulto: $ 7.000 pesos, niños hasta 12 años: $ 3.000 pesos y jóvenes, desde preuniversitario a ed. Superior: $ 4.000 pesos.
Horario de atención: lunes a viernes de 13:00 a 21:00 horas.
Para consultas o comentarios, contactarse al mail: biobio@bibliotecaviva.cl
Fono: 321 44 26.
“Cuando hablamos de bibliotecas, el objetivo es ser los custodios de la cultura, del patrimonio, de una manera ordenada; es poner la cultura al servicio de la gente”, Alejandro Mihovilovic, Biblioteca Municipal.