Tell Magazine

Agenda » Tecnología

EDICIÓN | Junio 2013
El gran Gatsby
FICHA TÉCNICA:
Título Original: El gran Gatsby (The great Gatsby)
Director: Baz Luhrmann 
Reparto: Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Carey Muligan y Joel Edgerton.  
País y año de producción: Australia-EE.UU., 2013
Género: Drama romántico
Duración: 143 minutos
Calificación: Mayores de 7 años
 
Cuando leí El gran Gatsby (F. Scott Fitzgerald, 1925) en la época del colegio, me acordé que alguna vez había visto en televisión una película basada en la novela. La arrendé en VHS (¡qué antiguo!), y me deleité admirando el garbo de Robert Redford y la elegancia de Mia Farrow, dirigidos por Jay Clayton, en 1974. Hoy el director Buz Luhrmann se atreve con una nueva versión de esta cinta, manteniendo en varios minutos el sello que marcó con Romeo y Julieta y Moulin Rouge, otros de sus éxitos. En el papel de Jay Gatsby escogió a Leonardo DiCaprio, quien interpreta de manera impecable a este millonario loco de amor. Tal como en Atrápame si puedes, en La isla siniestra y en El origen, Leonardo es diestro a la hora de representar a personajes enigmáticos. En este rol pasa por todos los estados: furia, tristeza, alegría, pasión, y en cada uno cumple con alta credibilidad. Gatsby lo tiene todo, pero en el fondo no tiene nada si su amada Daisy lo ignora. Por ella, ha construido una fortuna, un verdadero castillo y una imagen envidiable ante la sociedad. Carey Mulligan, como Daisy, se ve dulce, joven, pero no ingenua. Una vez que se reencuentra con el enamorado, a quien dejó de ver hace cinco años, el corazón se le derrite. Se siente culpable, indecisa, pues por decisión propia se casó con un millonario y no esperó que Jay regresara de la guerra.
 
Pero también está Nick Carraway (Tobey Maguire) con su carita de niño bueno; él es el amigo sincero, que lo aprecia en forma desinteresada, el único que realmente se da cuenta qué pasa por el corazón de Jay Gatsby, y a quien este le confiesa su pasado pobre y sacrificado. Nadie mejor que Maguire para este rol, que en la vida real es íntimo amigo y compadre de DiCaprio (él es padrino de su hija).
 
El director consigue trasladarnos con maestría a la Norteamérica de los años veinte. Nos muestra la ciudad de Nueva York oscura, cenicienta y obrera; los burdeles y bares clandestinos. En contraposición, brillan las enormes mansiones a la orilla del mar en Long Island, verdaderos palacios donde se celebran fiestas pantagruélicas, plagadas de derroche y excesos. El gran Gatsby es, en sí, una fiesta de música, colores, jolgorio y elegancia, con pinceladas de episodios tensos que elevan el drama. Sus protagonistas nadan como peces en esta historia, que fluye y acierta en la simbiosis del pasado, en locaciones, vestuario y parlamentos, con los ritmos musicales actuales y el modo de hacer cine de nuestros días. Y aunque muchos ya conocemos el final, porque leímos el libro o vimos la versión anterior, dan hartas ganas que esta vez el cierre de la historia hubiese sido distinto. Muy recomendable.

OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación9+3+2   =