Jacqueline Leiva es antofagastina y hoy es la “mujer fuerte” de una de las agrupaciones gremiales más importantes de la comuna: la Cámara Chilena de la Construcción en su delegación local.
Arquitecta de la Universidad Católica del Norte, ingresó como socia a la CChC en el año 2008, donde participó activamente representando la voz femenina e involucrándose, además, en instancias de adquisición de conocimientos técnicos a través de misiones internacionales y al interior de los comités gremiales.
Su valorada participación la llevó a que en el año 2010, con solo treinta y cinco años, fuera escogida la primera consejera nacional mujer de la Cámara Chilena de la Construcción y que, en el 2011, asumiera como la primera presidenta de CChC Antofagasta, cargo que lidera en la actualidad.
Además de las empresas asociadas, la CChC Antofagasta cuenta con CChC Social que está integrado por diez instituciones dedicadas a distintos fines sociales que benefician a los trabajadores de la construcción y sus familias, junto con impulsar la RSE al interior de las empresas socias, instalando una particular agenda y hacerla parte de lo que se podrían denominar “desafíos ciudad”, siendo, como ha sido hasta ahora, un gremio presente no solo en opinión sino también en acción.
¿Cómo definiría el rol de la CChC en regiones?
La Cámara Chilena de la Construcción es una asociación gremial que se encarga de apoyar al sector construcción, a través de la acción frente a los poderes públicos y privados, en la información, asesoría, defensa y promoción de sus intereses generales. Como gremio, estamos orientados a desarrollar actividades y apoyar a las empresas constructoras y de suministros de bienes y servicios del sector, así como también impulsar diversas iniciativas de responsabilidad social con sus empresas socias.
¿Y la historia en Antofagasta?
La CChC Antofagasta se fundó en el año 1984 y hoy, con veintinueve años de existencia, cuenta con ochenta asociados, quienes se reúnen en grupos de trabajo y comités gremiales, con la finalidad de intercambiar información y experiencias, atendiendo con esfuerzo y dedicación las temáticas propias del rubro, como asimismo, los relativos al desarrollo y perfeccionamiento de la actividad regional en su conjunto.
¿Cuál es el escenario de la construcción en Antofagasta?
En los últimos diez años, nuestra ciudad se ha visto enfrentada a un fuerte aumento demográfico, debido principalmente al auge de la minería que se inicia a comienzos de la década de los noventa, lo que trae una gran cantidad de mano de obra. Esto conlleva un aumento en la demanda de viviendas y un llamativo interés de las empresas en desarrollar proyectos; por tanto, vemos un desarrollo positivo de la construcción y de sus actividades colaterales, que crecen de la mano con el auge de la industria minera. En cuanto al mercado inmobiliario de las ciudades mineras, este seguirá creciendo en la medida que la población aumente y se debe dar respuesta al gran número de trabajadores que ven en ellas una plaza laboral exitosa.
¿Cuánto ha crecido el sector inmobiliario los últimos años?
En Antofagasta, según los índices de nuestro último Informe Inmobiliario 2012, la demanda para viviendas fue de 2.102 unidades y la oferta real fue de 3.799 unidades de vivienda, es decir, la oferta de viviendas subió un 80,77% con respecto al 2011. A esto se suma un stock potencial de viviendas para fines de 2012 de más de cuatro mil viviendas nuevas, lo que indica que el rubro se está preparando para la gran demanda inmobiliaria a raíz del boom de la minería. Por otro lado, las ventas de viviendas nuevas en la comuna, alcanzaron una cifra de 351 millones de dólares en 2012, un ciento por ciento más de lo observado para el año anterior, es decir, un poco más de siete millones de Unidades de Fomento.
¿Crees que Antofagasta está modificando su estructura de ciudad gracias a los nuevos proyectos?
Antofagasta se ha transformado en una plaza sumamente interesante para las inmobiliarias y empresas constructoras, tanto locales como nacionales, aumentando también las empresas dedicadas a la construcción en minería con proyectos de gran envergadura y a largo plazo. Por ejemplo, en este último análisis elaborado por la CChC, el rubro minero tiene cuarenta y dos proyectos en marcha, los que al año 2016 representarán un gasto en construcción de más US$13.000 millones. Sin duda que este escenario modifica la estructura de ciudad y, por ello, nuestra postura como gremio es que se deben generar todos los mecanismos posibles para crear mayor oferta de suelo.
¿Qué significa “generar más suelo”?
Luchar por más y mejores espacios para la construcción. Como CChC Antofagasta, en conjunto con nuestras empresas socias miembros del Comité Inmobiliario, estamos impulsando un estudio de enmiendas al Plan Regulador actual, en base al decreto supremo 47, el cual permitiría, entre otras cosas, aumentar coeficientes de construcción y alturas, lo que se traduce en una mejor rentabilidad de los terrenos.
¿Existe déficit de mano de obra especializada en construcción en la región?
Hoy nuestra ciudad vive un momento único de gran crecimiento económico generado por la minería, lo cual, sin duda, beneficia a Chile, pero arrastra una dificultad no menor relacionada con el acaparamiento de la mano de obra disponible, lo que nos evidencia la falta de recursos humanos especializados. Como gremio este tema nos preocupa y ocupa.
¿Qué hacen al respecto?
Queremos entregar herramientas formativas, principalmente a través de la creación de escuelas de oficios para la construcción. Un ejemplo claro de esto es el reciente anuncio del presidente de CChC, Daniel Hurtado, durante el Desayuno de la Construcción, donde presentó una institución que, según sostuvo, “está llamada a cambiar radicalmente la forma de hacer capacitación en Chile”. Se trata de la Escuela Tecnológica de la Construcción, cuyo objetivo es buscar propuestas innovadoras en cuanto a la formación de los trabajadores, de modo de “incrementar sus competencias, aportando a la industria y a la empleabilidad y dignidad de la personas”. El Programa de Capacitación en Obra busca llegar a veinte mil trabajadores durante su primer año y a cuarenta mil en 2014.
¿Cómo proyectan el crecimiento del norte a cinco y diez años plazo?
En cuanto al mercado inmobiliario, este seguirá creciendo en la medida que la población aumente. Hoy por hoy, Antofagasta, es una ciudad muy interesante para las inmobiliarias y empresas constructoras, tanto locales como nacionales, y además, vemos el aumento de empresas dedicadas hoy a la construcción en minería con proyectos de gran envergadura y a largo plazo.
En lo personal ¿cree que el norte de Chile es bueno para vivir y desarrollarse?
Antofagasta es hoy el destino preferido de la región por lo que concentra gran parte del capital humano que da sustento a la minería. Existe una intensa migración a raíz de esta actividad productiva, lo que origina un fuerte aumento en la demanda de viviendas, y por ende, mayor interés de las empresas inmobiliarias en desarrollar proyectos. Aparte de la minería, la ciudad posee una serie de atractivos en cuanto a su clima, que se mantiene templado durante todo el año, lo que permite la práctica de deportes al aire libre y el aprovechamiento de los espacios públicos.
¿Se está poniendo más bonita la ciudad?
En este momento se están ejecutando importantes proyectos urbanos que contribuyen al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes, como la remodelación del Estadio Regional, ya concluida, la reparación de veredas, la ampliación de vías estructurantes, como Pedro Aguirre Cerda, la concesión de la Ruta 1 que conecta Antofagasta con otras comunas como Mejillones y Calama, además de la ampliación de nuestro aeropuerto, por mencionar algunas, sumadas al buen momento económico que vive la zona. Antofagasta aparece, entonces, como un buen destino para vivir y para recibir la alta demanda de trabajadores que llegan día a día a la zona. Nuestro último Índice de Calidad de Vida Urbana sitúa a Antofagasta en el primer lugar como ciudad regional metropolitana, lo que sin duda reafirma proyecciones positivas para los años venideros.