En 1896 apareció en Iquique el poema ‘Las Pampas Salitreras’ de Clodomiro Castro que, según nuestros cálculos, es el primero inspirado en estas regiones que exigen de pana y de ñeque para subsistir. A 90 años, Iquique nos demuestra cómo, allí, la poesía continúa en sus batallas. Existen en actividad diversos grupos y poetas que no ceden espacio a ninguna holganza: siempre tenemos en memoria a Guillermo Ross-Murray, de penetrante mensaje.
“Iquiqueño”, El Mercurio de Antofagasta, 11 de junio de 1986
Sabella, en numerosas ocasiones, hizo propuestas concretas para crear museos del salitre, del cobre, institutos de rescate patrimonial, etc., en Antofagasta, sin lograr sus objetivos. Por ello destaca, con cierta sana envidia, las diversas manifestaciones de los iquiqueños en defensa de sus tradiciones:
En 1981, los iquiqueños sintiendo el peso de la tradición, decidieron organizar la “Semana del Salitre”, seguros de fortalecer, así, el pasado espléndido de la pampa tarapaqueña... Este año, inauguran un “Monumento al Trabajador del Salitre”, testimonio elocuente de su fervor, y estímulo para los jóvenes que verán allí, en aquel “roto” heroico, lo que fue el pampino que agrandó, con sudor y sangre a la Patria, enriqueciéndola en dinero y en el ejemplo de sus hijos. Invitado especialmente a estas festividades, verifiqué cómo aman los iquiqueños su terruño, sin alarde vano ni retórica de escritorio, sino en lección de amor agradecido.
“Calichero”, El Mercurio de Antofagasta, 27 de noviembre 1988.
En otra LINTERNA, relata su participación en otro lanzamiento de libros de rescate patrimonial y expresa la necesidad de que Antofagasta rescate su pasado, tal como lo hace Iquique.
“Iquique me ha llenado de gratas emociones, durante su ‘Octava Semana del Salitre’, enseñándonos cómo la tradición y el progreso, animado por el buen gusto y la lealtad a su lar, van logrando una condición de ciudad moderna. Vivir, allá, los días en que el Salitre fue el personaje, nos proporcionó mayor nortinidad. Fuimos invitados para el lanzamiento del libro Historias de la Pampa Salitrera, en el Palacio Astoreca”.
“Iquique”, El Mercurio de Antofagasta, 8 de diciembre de 1988.
Sabella va a Iquique y nuevamente admira el cariño de los iquiqueños por su tierra, por sus costumbres, por sus tradiciones. La defensa de su patrimonio:
Los iquiqueños cantaron —y cantan— que ‘Iquique es puerto y las demás son caletas’, ponderando, así, la lealtad que mantienen con su lar. Iquique debe sentirse orgulloso de esta cualidad de sus hijos que, de generación en generación, vienen sosteniendo su historia, sus grandezas y sus angustias, para que no haya ningún iquiqueño que ignore cómo creció su importancia. No olvidemos que, a comienzos del siglo XX, era considerado el noveno puerto del mundo. Hoy, Tarapacá no se encuentra en orfandad de memoria. Los iquiqueños de mañana podrán cimentar su fervor por su puerto y por su pampa en una documentación inteligentemente rescatada, en incesante labor de rastreo. ‘Iquique es puerto’ que honra sus huellas.
“Camanchaca”, El Mercurio de Antofagasta, 22 de abril de 1989.
Y Sabella es invitado a otro lanzamiento. Lo acompañan, en su maletín de viaje, Gabriela y Pablo, los padres de la Literatura, como Andrés los llamaba.
Iquique demuestra hallarse en una actividad que merece destacarse. Es la que se refiere a la defensa de sus tradiciones, tarea que lleva adelante en diferentes trabajos de verdadera importancia. El Taller de Estudios Regionales, lanzará esta semana, la obra premiada de teatro, de Sergio Arrau, Santa María del Salitre y un nuevo número de la revista Camanchaca, única en su género en el país, por su riqueza documental, que contribuye a la salvaguardia de la tradición salitrera.
“Nortinidad”, El Mercurio de Antofagasta, 24 de agosto de 1989.
Y la muerte, artera y traicionera, silenciosa e inesperada, lo sorprendió lejos de Antofagasta, su lar. Estaba en el puerto histórico, su amado Iquique, sintiéndose rodeado de cariño cuando, el 26 de agosto de 1989, levó anclas para emprender el viaje hacia la eternidad.