Tell Magazine

Columnas » Patrimonio Iquique

EDICIÓN | Mayo 2013

La Noria, desde el salitre, al humanoide de Atacama

Por Juan Vásquez Trigo, Historiador
La Noria, desde el salitre, al humanoide de Atacama

El pueblo de La Noria, ubicado en una hoyada de la Cordillera de la Costa, al suroeste de Pozo Almonte, debe su nombre a los pozos de agua, que abundan tanto como las viviendas... y también las oficinas salitreras en todo su entorno. Desde esta zona salieron, a partir de 1830, las primeras exportaciones de salitre, tanto hacia Escocia, como a Inglaterra y Estados Unidos.

Fue a este lugar donde llegó, el 13 de julio de 1835, el connotado Charles Darwin, con esa sagacidad para interpretar y analizar, que le llevarán a afirmar que este territorio se había solevantado desde los fondos marinos. Se encuentra con Jorge Smith, inglés pionero de la industria con su oficina “La Noria”, la que se transformará en “La Nueva Noria” y donde experimentará técnicas para mejorar la producción, como el Sistema de Canastos, en que aplicaba vapor a altas temperaturas a fondos de fierro con perforaciones, anunciando la llegada de la Revolución Industrial. Aquí el norteamericano John H. Blake, en 1837, toma las muestras que permitirán confirmar la presencia de yodo en el caliche, unos años más tarde, en 1840, por A. A. Hayes.

Y será también este el punto al que convergerá el primer ferrocarril salitrerodesde Iquique, inaugurado el 28 de julio de 1871. En 1877 registraba 828 habitantes, pero en cada salitrera la actividad febril de calicheras y máquinas, multiplicaban la población que tenía aquí su eje.

Hoy del poblado quedan muchas de sus estructuras y,por supuesto, también sus pozos. Junto a una gran cantidad de leyendas, de tesoros enterrados y de almas en pena.

Sin embargo, el nombre del poblado ha vuelto a circular por el mundo, con una noticia diferente. Un hallazgo que efectuó un ex pampino, Oscar Muñoz, que en sus andanzas por el sector tras reales y fichas, el 19 de octubre de 2003dio con algo muy diferente: un pequeño ser, de forma fetal y de solo quince centímetros, con diferencias notables respecto a un ser humano. Lo vendió a un precio efímero a un comprador que lo hizo público, llegando la noticia hasta centros especializados del planeta, los cuales vinieron tras este ser, del que se especulaba correspondía a un extraterrestre.

Salió del país este descubrimiento, perdiéndose su rastro, hasta que el 21 de abril de este año se transmitió The Sirius Documentary, que da cuenta de los estudios que, sobre el “Humanoide de Atacama”, realizó la Universidad de Stanford, EE.UU. En síntesis, señalan que el cuerpo momificado corresponde a un varón, de cabeza ovalada, dientes duros y connueve costillas, en vez de doce. El estudio del ADN habría permitido descartar que se tratase de un feto o de un simio y la secuencia de mitocondrias señalaban, con alto porcentaje de acierto, que la madre era una indígena de la zona y que, además, habría sobrevivido a su nacimiento por seis a ocho años, concluyendo que se trataría de una “interesante mutación de un humano”.

Una mutación que deja más preguntas que respuestas y que devuelve a ese poblado fantasma, tan pleno de historias, a un rol central, con el interés de especialistas del planeta en ese pequeño ser, del cual se pueden ver sorprendentes imágenes en Youtube, un lujo que permiten las comunicaciones. Y siempre algo de controversia, sobre la procedencia de su salida del país y sobre las conclusiones del estudio, en temas que todavía están en curso.

 

Otras Columnas

Segundas partes
Presta Oído
No me voy
Presta Oído
El miedo
Nicolás Larrain
No nos olvidemos del picnic
Rodrigo Barañao
El silencio también nos habla
Código Mujer
La Orden de la Grulla fábula y verdad en China
Asia Dónde Vamos
Tachas
Look Urbano
Orgullo
Monocitas
Preparándose para “ISON”
Astronomía
Pearl Jam Twenty
Especial Inmobiliario
E.T.
Especial Inmobiliario
» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación5+9+6   =