Tell Magazine

Espacio Inmobiliario

EDICIÓN | Septiembre 2011

Una vida en la pintura

Juan Salva Rodríguez, pintor
Una vida en la pintura

Para este hombre, la vida no ha sido fácil, porque no solamente tuvo que criar a sus hijos sólo, tras la temprana muerte de su mujer, sino que además ha debido priorizar a ese núcleo valioso por sobre su carrera. Pero Salva no se arrepiente y eso es precisamente el principal alimento de su universo creativo hoy, que lo posiciona como uno de los más potentes exponentes plásticos del Norte.

Por Percy Peña V.

Encontramos a este antofagastino en un café taller enseñando pintura, como lo ha hecho desde que egresó como Licenciado en Artes Plásticas de la extinta Escuela de Bellas Artes de la Universidad del Norte. Una alumna pregunta sobre la técnica de los trazos gruesos y seguros que él desliza en el lienzo; Juan Salva (57), pausado y convincente, explica lo que muchos que han seguido su obra saben desde hace tiempo: "comprender una obra es verla en todos sus aspectos. Es establecer en ella el placer -o el desagrado- espontáneo de la primera percepción, la distancia de la mirada inteligente".<br /> <br /> La pintura de Salva es fácil de reconocer. Sus cuadros y murales siempre ofrecen primeros planos de escenas -muchas veces en clave de denuncia- que tienen que ver con el entorno en el que vivimos y el cuerpo en primeros planos, que revelan un contacto íntimo y poderoso con lo que desea expresar. Existen algunos ejemplos como los murales de la Feria Modelo o el de la Avenida Grecia.<br /> <br /> Tras una larga enfermedad de su mujer y posterior muerte, Salva se debe preocupar de la crianza de sus hijos. Habla de una "decepción" que lo aleja un poco de la pintura, dice que este episodio trágico le cambia bastante la perspectiva de la vida, pero hoy hay aspectos nuevamente familiares que le dan la fuerza suficiente para estar más vigente que nunca.<br /> <br /> <strong>Tienes un hijo comunicador audiovisual que estaba realizando un documental de la retrospectiva de tu obra, ¿en qué fase se encuentra ese proyecto?</strong><br /> Bastante adelantado se encuentra el documental de mi hijo mayor Andrés. Su trabajo versa sobre una proyección de toda mi obra, lo que me ha ayudado a hacer un visionado de mis pinturas y trayectoria.<br /> <br /> <strong>¿Qué es lo que te genera la fuerza de volver?</strong><br /> Mi hijo menor no quedó en la universidad, a pesar de ser un buen alumno; justamente representa a muchos jóvenes de Chile cuyos padres no tienen dinero para pagar esa cantidad de plata, por lo tanto, asumimos con mi hijo Leonardo de que estudiar no era lo prioritario. Y en esta sociedad donde el trabajo es mezquino para los jóvenes, estuvimos casi un año en esa dinámica. Por suerte, tenemos una alternativa para que se vaya a estudiar a otro país, a través de una beca a Francia.<br /> <br /> <strong>¿Cómo surge esta beca?</strong><br /> A través de una invitación que me llegó para exponer en Francia, pero la cambié por la posibilidad de que mi hijo pueda estudiar allá. Aunque me encantaría viajar, tengo otras prioridades como familia que es la educación de mi hijo.<br /> <br /> <strong>Comentabas que la muerte de tu mujer provoca en ti una fuerte decepción, lo que genera este alejamiento; hoy al parecer estás con mucha más fuerza, ¿qué es lo que te motiva hoy a pintar?</strong><br /> Esta decepción la vivo desde que supe que mi hijo no podía estudiar, ya que ni su padre ni su familia lo pueden sustentar. Él es el representante de cuatrocientos mil jóvenes de su edad y entonces hay mucho que hacer en materia de proyecciones. Siempre he participado, desde que estudié, en la idea de que el arte, además de ser estético, también cumple un rol social. Nosotros somos comunicadores sociales para contar todo lo que sucede, no sólo las cosas lindas que pasan. Tenemos que trabajar en la denuncia, somos un espejo de la sociedad donde sentimos y observamos lo que ocurre, lo recodificamos y expresamos. Uno es un medio de comunicación, por el que expresamos la realidad y los problemas como el desamor, la poca solidaridad y la injusticia. Por eso que a mis cuadros los he llamado "Serie Amor", "Serie Trabajadores". Yo creo que estoy acusando y acotando estos términos que son fundamentales en el ser humano y se lo estoy demostrando a nuestra misma sociedad, diciéndole: "mire, esto pasa, esto es un espejo de lo que ocurre, véanlo ustedes, véanse".<br /> <br /> <strong>FORMADOR INTRÍNSECO</strong><br /> <br /> Juan Salva ha enseñado pintura en todas las instancias formales e informales, como la educación básica, media, universitaria y en talleres para adultos entre otros, por lo que puede decir, con orgullo, que algunos de ellos han alcanzado alguna proyección con exposiciones individuales.<br /> <br /> <strong>¿Qué crees es lo más complejo de transmitir al momento de enseñar la técnica?</strong><br /> La pintura es un mecanismo donde funcionan nuestros elementos mentales, lo que se conjuga con la poesía, con tu sensibilidad, con tus emociones, permite que trabajen los dos hemisferios, las dos formas: lo racional y lo emocional, produciéndose un trabajo muy interesante. Tener una tela en blanco es un tremendo desafío, porque allí se plantean tanto el profesor como el alumno: ¿Cómo hacer esto? ¿Cuáles son los pasos que requiero? ¿Cuál es la técnica? Cada cuadro, entonces, es un laberinto complejo y diverso.<br /> <br /> <strong>¿Cómo comienza tu proceso creativo, cómo te enfrentas a ese lienzo en blanco?</strong><br /> En mi caso hay una imagen virtual en mi cerebro que trato de sostener en mi memoria, pero no será creada hasta el momento en que yo la traspase al trazo en la tela. Allí, cambio de estado y comienzo a trabajar con la materia, con el orden estético y la técnica. En ese proceso muchas veces abandonas la idea original que tenías, por eso que hacer la obra es devolverte, reestablecerte, reinsertarla, codificarla en tu registro, no en los registros externos.<br /> <br /> <strong>En este mismo proceso creativo, y de acuerdo con tu trayectoria, hay un papel muy importante que juega la "nortinidad" en tu obra, ¿sientes que hay algún trabajo de revaloración en ese aspecto o se ha perdido?</strong><br /> Creo que estamos en una situación muy negativa. El chileno normal, lo que más ha hecho, es perder su identidad; pareciera que lo quiere asumir todo de otros continentes, menos de aquí. Y esto se produce porque, a diferencia de otros países latinoamericanos, geográficamente no tenemos nada más que la cordillera y el mar, por lo que somos una isla y, por lo tanto, pareciera que no tenemos interacción con otras culturas como Bolivia, Brasil o Argentina. De esta manera estamos muy solos y es en esta soledad que intentamos buscar algunas respuestas, por lo que miramos en otros referentes como Estados Unidos o Europa. Así, en vez de tener identidad, estamos en una multiplicidad de formas, captaciones y esquemas que no corresponden a nuestra realidad. Por ejemplo, aquí hay chilenos que pagan una cantidad de plata impresionante por una entrada a un concierto, mientras hay niños que están abandonados hace diez años. Por lo tanto, yo diría que quién pierde su identidad, lo pierde todo. No te sirve de nada hacer si no tienes idea por qué lo estás haciendo.<br /> <br /> <strong>Desde tu visión de pintor y artista, ¿qué elementos debemos cuidar en esta identidad nortina?</strong><br /> Yo haría una exposición o instalación en cualquier parte del mundo con las fachadas de las casas que hay en mis cerros, para denunciar esta situación de "prácticamente sin casa", donde el clima nos favorece porque podemos vivir sin techos y, además, se observa el color, la poesía cuando atardece y tú ves que las calaminas viven en una danza de colores. Me interesa plantear lo difícil que es que nuestra sociedad logre entender que esta área tiene un tremendo capital, que no sabe rescatarla en el momento, lo que es muy triste que suceda en Chile. Mientras vivieron, conocimos muy poco de Gabriela Mistral, Pablo Neruda o, ahora mismo, con Raúl Ruiz. Por eso es absolutamente necesario que las universidades tengan carreras de arte, para hacer sentido a esta valoración. Creo que las autoridades que tenemos no han sabido interpretar la necesidad que la sociedad tiene de manifestarse a través del arte.<br /> <br /> <br /> <em><strong>"Uno es un medio de comunicación, por lo que expresamos la realidad y los problemas como el desamor, la poca solidaridad y la injusticia. "</strong></em>

 

Otros ESPACIO INMOBILIARIO

Pritzker
Perspectiva Urbana
Arraigo a la tierra
Espacio Inmobiliario
» Ver todas los espacio Inmobiliario


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación4+4+1   =