“AMO, Valparaíso, cuanto encierras,
y cuanto irradias, novia del océano,
hasta más lejos de tu nimbo sordo.
Amo la luz violeta con que acudes
al marinero en la noche del mar,
y entonces eres -rosa de azahares-
luminosa y desnuda, fuego y niebla”.
Extracto del Canto General de Pablo Neruda.
Valparaíso puro es lo que encontramos en la exposición que, de manera temporal, se exhibe en el Museo Nacional de Bellas Artes, obra del artista francés Thierry Defert, más conocido como “El Loro Coirón” —por su manera de hablar y sus singulares cejas— criado en Dakar, Senegal, pero de corazón porteño, pues declara estar enamorado de la ciudad de Valparaíso.
Una manera de migrar se titula la exposición de grabados que visten las paredes del MNBA, una colección que invita al espectador a quedarse largo tiempo contemplando cada obra, pues cada una de ellas, con todos sus elementos, tiene una historia que contar, la realidad que cotidianamente se vive en las calles de Valparaíso y que no a menudo nos detenemos a observar.
Al visitar la muestra, de manera inevitable, en mi cabeza comienzan a surgir palabras bonitas, o mejor dicho, ganas de hacer poesía, y es que a pesar de que las obras de Coirón carecen de los colores que tanto caracterizan a nuestro puerto de Valparaíso, sus grabados expresan movimiento, vida y personalidad. Por eso se me ocurrió compartirles la cita del poema de Neruda, pues en murales en blanco y negro el Loro Coirón logra que las calles de sus pinturas encierren e irradien las locuras y pasiones que le dan vida a la ciudad protagonista.
Me declaro enamorada de Valparaíso, al igual que el artista y, por lo mismo, los invito a recordar el puerto visitando la exposición que espero les transmita todo lo que intento descifrarles. Una invitación para todos, no hay que ser experto para dejarse sorprender por las obras del famoso Loro Coirón.