No fue tarea fácil contactar a esta joven pareja de biólogos marinos. La postulación a un nuevo proyecto del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) los mantuvo, por largas semanas, con una agenda extenuante.
Cuando logramos concertar la entrevista, se encontraban afinando los últimos detalles de esta propuesta. Finalmente, nos reunimos en la oficina de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte, en Coquimbo, lugar donde trabajan hace un tiempo.
Entre cámaras de video y microscopios, observamos una pizarra con una serie de planos e imágenes por capítulos. Cada uno de estos detalles dejaba entrever la minuciosidad del trabajo que realizan, con entusiasmo y pasión, Carlos Cortés y su pareja, Paula Needham.
Él, es biólogo marino con especialización en documentales de naturaleza de la Escuela Internacional de Cine y Televisión en Cuba. Tiene treinta y seis años, es santiaguino, pero hace ya unos años, desde que estudió en dicha casa de estudios, se siente coquimbano. Tiene dos hijos y uno en camino.
Ella, también es biólogo marino y de la misma universidad. Juntos cursaron el Magíster en Ciencias del Mar y reconoce que la posibilidad de aplicar y transmitir sus conocimientos científicos es su mayor motivación.
En ocasiones, viajan juntos por las costas y tierras del país. Otras, Carlos debe hacerlo solo. “Esos momentos son mis retiros espirituales; creo que esa posibilidad ha sido un plus para mantener nuestra buena relación”, afirma Carlos, y agrega que Paula no podrá acompañarlo en esta oportunidad, ante la premura del proyecto.
¿Cómo llegaron al mundo audiovisual?
Todo fue casi por casualidad, pero desde siempre he sido aficionando a la fotografía y los videos. Cuando conocí a Patricio Gutiérrez, comunicador audiovisual y mi actual socio, junto a Paula pudimos concretar una labor más profesional.
Al momento de grabar, ¿qué buscan comunicar?
La ciencia es realidad. Siempre hemos querido transmitir cómo se ve y se escucha ese mundo, para quienes no tienen el privilegio de conocerlo. De esa forma siento que transmitimos conocimiento, tratando de hacer entender a las personas cómo funciona el entorno natural.
Me imagino que han visto de todo
Sin duda te encuentras con un mundo maravilloso. Ves imágenes de todo tipo y que se escapan de tu realidad inmediata, desde microorganismos hasta seres vivos de mayor tamaño.
De ese mundo submarino, ¿qué les ha llamado, especialmente, la atención?
Una situación lamentable, porque nos hemos encontrado con la deforestación de bosques de algas. Allá abajo todo te emociona, como por ejemplo, ver especies que viven bajo los doscientos metros bajo el mar. Pero una de las cosas que más destaco es haber estado solo en la Isla de Choros, lejos de la sociedad. Compartir con una naturaleza en paz y sin el hombre, ¡no tiene precio! Te involucras de una manera única, sintiéndote parte del entorno.
¿Siempre han trabajado con un entorno natural?
Fíjate que no. Cuando comencé lo hice en la región de Coquimbo, con un proyecto que se llamó Cápsula del tiempo, una realización histórica de esta zona en sus doscientos años. También desarrollamos la Antología de la región estrella: el viaje de Joakín Bello. Una serie de cinco capítulos que abarcaba varios tópicos regionales, como la astronomía, Gabriela Mistral y el valle. Fue justamente conducido por este músico nacional y presentado en la región de Atacama. Además, hicimos un documental que trataba sobre la problemática del agua y la sequía, situación tan crítica para muchas comunas de acá; se llamó El agua: un tesoro para la vida.
Y sobre ese tema, ¿cuál es tu opinión?
Si no hay cambios podríamos llegar al colapso del recurso, como pasó en Copiapó. Lo principal es que cada uno sea cuidadoso, que se regulen estrictamente los derechos del uso de agua. Las cuencas de estos valles no rendirán para la cantidad de siembras no naturales que hoy día coexisten en los sectores interiores. Problema que se acrecienta con la proyección minera que tiene la región.
EN LA PROFUNDIDAD DEL OCÉANO
El gran y último proyecto de Carlos y Paula se encuentra en etapa final. Destacado como uno de los proyectos ganadores en el concurso 2011 del CNTV, es el único en la región de Coquimbo. Chile mundos sumergidos, pretende dar a conocer la flora y fauna acuática del país, con imágenes que no dejan de sorprender. “Su foco está centrado en un relato visual de la naturaleza, por medio de un lenguaje propio”, comenta Carlos.
¿Les costó iniciar este desafío?
Llevamos poco tiempo y nos ha ido bien. Eso habla del trabajo en equipo y de las ganas que las cosas salgan óptimas. Desde el inicio postulamos a diferentes proyectos con fondos gubernamentales tanto del CNTV, del Gobierno Regional o del Consejo Nacional de Cultura y las Artes.
¿Cómo iniciaste esta nueva profesión?
El 2010 me inicié con el tema audiovisual. Gracias al financiamiento del Consejo de Cultura tuve la posibilidad de ir a Cuba a estudiar un curso de “Realización de documentales de naturaleza”, donde tuvimos el privilegio de aprender con profesores que trabajaban, incluso, en la BBC. Fue un gran complemento para empezar a trabajar en esta área.
¿Qué es Mundos sumergidos?
Es una serie documental que muestra diferentes ecosistemas naturales que funcionan como pequeños mundos. Se trata de un recorrido que parte en la Cordillera de los Andes, con el ciclo del agua dulce, y termina en lo profundo del Océano Pacífico. Grabamos desde la III a la IV región.
¿Qué los llevó a este proyecto?
Es producto de más de un año de largo trabajo de investigación, producción y grabación. Es nuestro segundo trabajo junto al CNTV, ahora con cerca de ciento treinta y cuatro millones de pesos de financiamiento. Queríamos abrir la posibilidad de ver cosas tan maravillosas como las que hemos visto siendo profesionales de las ciencias.
Cuéntame un poco más de este documental
El tráiler ya está dispuesto en Youtube. Pero básicamente se trata de una serie de cinco capítulos con temas como “Los secretos de la playa”, “Bosques sumergidos”, “Humboldt: el contacto con las islas”, “Océano profundo” o incluso el impacto de los veraneantes en las playas. Incluimos todo tipo de planos, entre imágenes aéreas, submarinas y grabaciones microscópicas para definir la mayor riqueza.
¿Ahora en qué etapa se encuentra?
Estamos terminando nuestra actual producción, lo que nos tiene muy contentos. Vamos en la etapa de post producción y con ansias de que salga a la luz muy pronto.
¿Y lo que esperan?
Queremos seguir buscando personas que se unan a nuestro equipo de trabajo, seguir creciendo y produciendo más. Actualmente, somos diez profesionales, entre ellos, sonidistas, diseño grafico, fotografía, animación 3D y producción.
¿Algún otro proyecto en mente?
Ahora ya estamos terminando la postulación a un nuevo proyecto, una serie también de cinco capítulos que hablan sobre los pueblos originarios y su relación con el entorno natural. No queremos contar mucho, pero tenemos en mente, más adelante, hacer una película de un importante hecho que afectó a la región de Coquimbo y que trascendió a todo el país. Pero el próximo año daremos más detalles de ello.
“Queríamos abrir la posibilidad de ver cosas tan maravillosas como las que hemos visto siendo profesionales de las ciencias”.