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EDICIÓN | Mayo 2013

Relajo Espiritual

Ruta Zen, Valle de Elqui

Para muchos, escapar de la rutina y del ambiente citadino es un anhelado deseo. Sin embargo, llevarlo a la realidad en esta zona, no es algo muy lejano. El Valle de Elqui, literalmente, encanta y nos recibe, esta vez, para conocer y disfrutar de un merecido descanso, no solo del cuerpo, sino también del alma. Cuatro centros dedicados al retiro espiritual, serán parte de esta ruta de desconexión. 

por Víctor Godoy J. / fotografía Patricio Salfate T.

Necesario en cualquier época del año, este recorrido tiene una clara intención: viajar hacia lo más interno en una instancia de relajo y desconexión. En una cálida mañana avanzamos hacia el Valle de Elqui. Unos kilómetros más hacia el interior, vamos encontrando postales con distintas tonalidades y cientos de parras verdes cubren los suelos de este enigmático lugar.
Marchamos directo hacia nuestro primer destino, que comienza desde lo más alto de estas montañas y acompañados de una grata temperatura. Llegamos a Monte Grande y al avanzar unos pocos metros, nos dirigimos al desvío que nos llevará a Cochiguaz.

 
A MEDITAR
 
Bajamos, lentamente, por un camino de tierra, mientras vemos cómo este valle se va angostando más y más. A lo lejos se aprecia una hermosa caída de agua desde varios metros de altura.
Rústicas casas nos reciben. Continuamos hacia el interior del pueblo, mientras una serie de letreros de madera nos indican que nos aproximamos a nuestro punto de partida: Spa Cochiguaz. Doblamos hacia la izquierda por un camino, también de tierra, pero mucho más angosto; nuestro recorrido en vehículo ha terminado. Un artesanal letrero nos indica la recepción.
 
Pese a que había cabañas y autos estacionados, el lugar parecía no estar habitado. Caminamos sigilosamente hacia la casona principal. Miramos antes de entrar y una mujer se nos aproxima y nos explica que no se puede interrumpir. Adentro, una treintena de personas tomaban desayuno en silencio, pues era parte de su retiro espiritual. Ella es Florencia, una de las dueñas de este centro.

Una mezcla de turismo, desconexión y relajación es lo que aquí se puede encontrar. “Es un verdadero estilo de vida que comparten con sus visitantes”, afirma Florencia. Hacemos un recorrido y observamos cabañas familiares que adornan el entorno. Llegamos hasta la zona donde se realizan terapias —cuartos dispuestos en forma hexagonal—, totalmente ambientados, cálida y artesanalmente. Masajes, reiki, reflexología, masaje tailandés, biomagnetismo medicinal y radiestesia, todo esto bajo una tenue luz, que forma parte de los encantos de este spa.
Atención personalizada todos los días del año y un restaurante vegetariano, facilitan una desconexión total de las rutinarias labores. Es verdaderamente un lugar de acogida, donde sus dueños abren las puertas de su casa. Nos devolvemos al pueblo hacia nuestra próxima parada.

 
ALMA ZEN
 
Alma Zen, es un apart hotel que se encuentra ubicado a la entrada de Cochiguaz. La tomamos como segunda alternativa, ya que un momento refrescante al mediodía era lo más apropiado. Nos estacionamos, aprovechando la sombra de unos grandes pimientos. Cruzamos al frente y una pequeña reja de metal da paso a una escalera de piedras. De fondo se escucha una relajante música.
 
Una señora amable nos da la bienvenida. Expectantes, avanzamos por una escalera y, de inmediato, una gran piscina nos roba la vista; llaman la atención sus piedras de cuarzo sumergidas en el agua. Allí, una pareja de adultos disfruta, aprovechando las bondades medicinales de estos minerales. Nos comentan que es uno de los lugares más lindos que han visitado y lo importante que es para ellos confiar en las energías propias de la naturaleza.
 
A esta alternativa se suma el majestuoso paisajismo característico del Elqui, cabañas, domos y hasta un observatorio son parte de la oferta turística que Alma Zen ofrece todos los días del año. Parada necesaria para despedirnos de Cochiguaz y seguir la ruta en búsqueda del relajo.

 
SANACIÓN PURA
 
Bajando desde las montañas, volvemos a la Ruta 41 con destino a Pisco Elqui. Llegamos hasta la plaza principal, subimos al sector sur de esta localidad y buscamos, en una pequeña calle, el centro espiritual Tierra Pura, propiedad de Lota Ojeda, quien vive hace veintidós años en el valle.
Dos imágenes de budas nos reciben en la entrada dentro de un florido jardín. “Desde que llegué, me tomó la energía del valle, vine en busca de la luz y me quedé”, comenta Lota. Con una experiencia respaldada por veintiséis años de oficio, investigación y de prácticas curativas, ofrece medicinas milenarias.
 
Uno de sus principales objetivos es integrar, sanar y desintoxicar a las personas por medio de tratamientos integrales que mezclan cuerpo y emociones, a través de disciplinas corporales, como masajes de rejuvenecimiento, yoga, meditaciones y talleres de ancestrología.
Aquí se trata de vivir saludablemente, utiliza la sana alimentación como su principal insumo para curar enfermedades. Llegan vegetarianos en busca de dietas y otros llegan en busca de depuraciones por medio de masajes aryuvédicos y aceites medicinales, en base a plantas naturales preparadas por ella misma.
 
Se forma un gran ambiente con gran diversidad de gente, de distintos lugares y edades. Los tratamientos comienzan a las siete de la mañana y, por la tarde, la meditación se entrega como un servicio a la comunidad. Visitamos el lugar donde realizan la meditación, un galpón con paredes de barro y, en el centro, un mandala confeccionado con piedras, lugar donde una veintena de personas pusieron sus energías con el fin de cumplir sus sueños.
 
Nos despedimos de Lota agradeciendo su disponibilidad. Otro lugar de descanso nos espera en esta misma localidad.

 
JARDÍN SECRETO
 
Conducimos unos metros más abajo y nos detenemos frente a un letrero de madera pintado a mano: El jardín secreto de Anahata. Caminamos hacia el interior y una gran cantidad de floridos rosales de colores, nos muestran que estamos en un verdadero jardín, y lo de secreto, sin duda, es por lo reservado que se encuentra este lugar.
 
En una recepción decorada místicamente nos recibe un hombre alto y de cabellos y barba blanca, es Anahata. Tarotista santiaguino y maestro reiki, se vino escapando de la ciudad, atraído por amigos y el valle. Lleva más de veinte años en este lugar, dedicado a su oficio y a los masajes. Hace siete años junto, a su compañera —nos dice—, abrieron las puertas de este mágico lugar, para todos quienes quieran descansar y disfrutar del silencio y del contacto con la naturaleza.
El Manzano, La Lila, La Buda, La Cascahua y La Mandrágora son algunos de los nombres de las cabañas ambientadas para pasar un espiritual fin de semana en pareja o en familia. “Es como disfrutar de la Isla de la Fantasía”, asegura nuestro anfitrión.
 
El verde es el color primordial en este lugar, fina y rústicamente ambientado. “La gente no se quiere ir después que nos visitan y todos quieren venirse al valle”, comenta Anahata, con quien coincidimos en su apreciación, porque este recorriendo nos invita a quedarnos y a encontrar nuestro propio jardín secreto.
 
NUESTRO DATO:
Spa Cochiguaz: (51) 484769 – 08 5012680
Alma Zen: 09 0473861 refugiocochiguaz@gmail.com 
Centro Tierra Pura: www.centrotierrapura.cl
Jardín Secreto De Anahata: www.anahata.cl

 

 

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