Nacida y criada en la provincia, dice conocer de cerca los problemas de uno de los sectores más difíciles del país, incluso para hacer frente al desafío de lo que significa convertirse en la primera mujer que asume en la gobernación.
Por Érico Soto M. /fotografía Sonja San Martín D.
De profesión ingeniera comercial, Flor Weisse Novoa tiene cinco hijos, cuatro de ellos mayores y alejándose lentamente de la protección materna. Sin embargo, la familia sigue siendo el refugio frente a una intensa carga de trabajo en el servicio público, que desde hace dos años la tiene al frente de una de las provincias con más necesidades en el país.
Como gobernadora de Arauco, cargo que aceptó del presidente Sebastián Piñera a solo días del terremoto de 27 de febrero de 2010, esta mujer, oriunda de la zona, continuó la labor pública que había comenzado antes en distintos municipios, y que refrendó como concejala de Cañete antes del llamado del primer mandatario.
En esta entrevista confiesa las alegrías y sinsabores de un trabajo jamás realizado antes por una mujer en esta zona, pero que con energía y disposición evalúa positivamente, con nuevos objetivos que ya dejaron atrás la reconstrucción, para volver la vista a los problemas reales de localidades con más carencias que la mayoría de Chile.
¿Cómo ha sido emprender este desafío?
Lo he pasado bien, pues he sentido que es una experiencia muy interesante, en la cual sigo aprendiendo mucho. No me arrepiento para nada, todo lo contrario, pues se trata de algo que se está haciendo con mucho cariño. Ha sido duro y exigente, pero estoy acostumbrada a trabajar así y no lo veo como un problema porque en el servicio público hay que entregarlo todo. Es gratificante trabajar por la gente, por los que más lo necesitan, y sobre todo en Arauco, donde hay mucho por hacer.
¿Cuáles son las principales dificultades?
Lo más difícil es la impotencia de no poder resolver a tiempo los problemas, sobre todo por las condiciones en que se encuentra la provincia hace muchos años. Hemos querido darle otra mirada, para que salga de las condiciones en que está, aunque hay cosas que son de más largo plazo.
¿Cómo ha enfrentado la contingencia?
Bien, con la idea de mantener un diálogo con los dirigentes y representantes de los diferentes sectores, gremios y ámbitos del desarrollo económico, social, productivo, cultural y deportivo, es decir, toda la comunidad. Es el sello que he querido mantener mientras he estado en la gobernación.
¿Se ve resentida la vida familiar?
Por dedicarle todo el tiempo a este trabajo, siempre se me pregunta lo mismo. Es una situación que indudablemente cambió desde que soy gobernadora, pero sabía que iba a ser así. No somos muchas mujeres las que estamos en esta situación, pero compartimos la misma realidad. Se le resta tiempo a la familia, pero lo sabía y asumí conversándolo con mi marido y mis hijos, los que me apoyaron y nunca he tenido alguna recriminación de ellos. Es cierto que se debe complementar y se buscan las instancias para no perder la atención ni el foco en la familia, que es la base del ser humano.
¿Posee mayores objetivos en la política?
Vengo del Consejo Comunal de Cañete y trabajé siempre en el servicio público, que me gusta mucho, pero vivo el presente y ahora no tengo más aspiraciones que hacer una buena labor como gobernadora. No me cierro a nada, porque todo se verá en su momento, pero la atención está acá.
ATRACTIVOS NATURALES
Antes de asumir en la Gobernación de Arauco, Flor Weisse no alcanzó a ejercer su profesión en el sector privado, pues se dedicó a labores municipales en Curanilahue y Cañete. Nació en Arauco, la tierra de sus padres y hermanos, donde creció cerca del campo y el mar. Dice que le encanta vivir allí, por lo cual no deja pasar la oportunidad para invitar a conocer los atractivos naturales de la zona
"Me fascina este lugar y siempre quisiera vivir aquí. Toda la provincia posee una gran diversidad gracias a su naturaleza, con playas y cordillera, historia, idiosincrasia y diversidad cultural. Existen rutas gastronómicas al sur de la provincia, donde se ha hecho inversión, pero aún falta mucho. Y sectores preciosos como Tirúa, Contulmo, Arauco o Lebu, además de lagunas, lagos y la sorprendente Isla Mocha", cuenta Weisse.
¿Cómo evalúa su gestión?
Desde mi punto de vista, es positiva. Y creo que así lo reconoce también la mayoría de la comunidad, que es gente de esfuerzo y trabajo, que está viendo cómo se están haciendo las cosas por la provincia, donde hemos tenido que enfrentar un terremoto y un maremoto que ha sido tremendamente devastador. Asumimos con una gran cantidad de daños y destrozos, desmembramiento de parte de la actividad y la infraestructura local, viviendas y cerca de veinte mil familias damnificadas. Ha sido un desafío enorme en materia de reconstrucción, por un lado poniendo todo el esfuerzo y énfasis del gobierno, y continuando con el plan de lo que estaba establecido desde antes que ocurriera el terremoto.
¿Quedan tareas pendientes?
Las necesidades, desde el punto de vista de reconstrucción, se han cubierto bastante, en materias de conectividad, infraestructura, educación, vialidad y vivienda. Hemos dado pasos grandes, como un correcto actuar en la emergencia. Pero la provincia mantiene una brecha con respecto al desarrollo del resto del territorio, que viene desde hace muchos años, que hoy lo enfrentamos y asumimos con mucha fuerza y cariño.
¿Cuáles son los principales avances?
La nueva ruta 160 va a mejorar la conectividad, lo que nos permitirá terminar con esta mirada de lejanía hacia el centro de la región, que también va a ayudar desde el punto de vista de la seguridad, a modernizarnos y lograr un traslado más expedito de productos y beneficiará al turismo. En dos años más vamos a concretar este anhelo.
¿A qué apunta ahora Arauco?
Estamos apostando por el emprendimiento, con la idea de generarlo para desarrollar mejor a nuestros micro empresarios, en áreas que corresponden a la realidad de la zona, especialmente la pesca, agricultura y el turismo étnico o de intereses especiales, que representa un desafío por delante.
¿Qué espera del Plan Arauco?
Ponerle más dedicación a la provincia, para que sea una plataforma para la inversión y para el desarrollo. La educación debe dirigirse hacia los seis ejes productivos, que son las bases para nivelar las brechas que existen con otros territorios. Acá existen diferentes servicios, más aportes a través de profesionales, pero hay una vulnerabilidad histórica, pero también las ganas de emprender y de tener oportunidad para desarrollarse.
¿Por dónde pasa esta solución?
Las necesidades de nuestros jóvenes para llegar a la educación superior y desarrollarse han sido muy marcadas, puesto que por razones económicas y porque en la provincia no existían centros de educación superior, se imponía el traslado a otras ciudades, pero solo en los casos en que los recursos lo permitían. Además, los rendimientos bajos tampoco ayudaban a dar el paso hacia la universidad. Eso quedó atrás con la llegada de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, que ofrece una alternativa que antes no existía en educación superior, a través de capacitación y carreras universitarias, y responde en parte a una demanda importante de nuestros jóvenes.
"Me fascina este lugar y siempre quisiera vivir aquí. Toda la provincia posee una gran diversidad gracias a su naturaleza, con playas y cordillera, historia, idiosincrasia y diversidad cultural. Existen rutas gastronómicas al sur de la provincia, donde se ha hecho inversión, pero aún falta mucho".