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EDICIÓN | Abril 2012

Patriarca del Biobío

Ítalo Zunino, empresario
Patriarca del Biobío

Exitoso hombre de negocios —que apuesta hoy por el rubro inmobiliario—, posee un enorme vínculo con la Región del Biobío, donde por años fue alcalde de Los Ángeles y mantiene la propiedad de la Hacienda San Lorenzo y del Criadero de Caballos Agua de los Campos y Maquena.

Por Érico Soto M. / fotografías Danny Bolívar U.

Deambuló por la política, el deporte y los negocios, aunque Ítalo Zunino Muratori jamás termina por abandonar definitivamente cada uno de sus intereses. Consolidado como uno de los empresarios más importantes del país, levantó desde Los Ángeles un imperio sustentado en los rubros forestal, agrícola y ganadero. También fue autoridad de la zona, pues subió a la alcaldía angelina en la década de los setenta.

Su éxito empresarial alcanzó notoriedad nacional en la Hacienda San Lorenzo, de casi cuarenta mil hectáreas, siendo uno de los pioneros en las exportaciones forestales. Pero el negocio de las astillas no fue su único emprendimiento, porque este descendiente de italianos capitalizó las utilidades de cada uno de sus proyectos: Maderas Cóndor, Comaco, Maderas San Lorenzo, Sociedad Agrícola y Ganadera Santa Magdalena y el Criadero Agua de los Campos y Maquena, este último con el sello de su gran pasión por los caballos.

Padre, abuelo y único hombre entre cuatro hermanas, sus cargos más reconocidos fueron haber sido embajador de Chile en Japón (1990-1991) y presidente de la desaparecida Empresa Nacional del Carbón (ENACAR). Ítalo Zunino responde a la intuición cuando se trata de emprender alguna aventura empresarial. Lo hizo primero independizándose de su padre, en el negocio familiar de Los Ángeles, y ahora, en la época más reciente, cuando desembocó en el rubro inmobiliario.

Probó en la industria de los bonos de carbono, con la idea de producir energía limpia a través de la biomasa. Pasó por el rubro ganadero y eléctrico, aunque se le sigue identificando por su legado en materia forestal. Hoy está radicado en Santiago, donde desarrolla proyectos inmobiliarios de envergadura, como la construcción de edificios en el sector oriente de la capital, pero siempre está atento de lo que ocurre en el Biobío.

<strong>¿Existe alguna receta para el éxito?</strong><br /> Como en todas las cosas, incluso en el fútbol, hay que mojar la camiseta. Ser ordenado, serio, no ocioso y tener mucha credibilidad. Lo más importante es la credibilidad y el esfuerzo por trabajar.

<strong>¿En qué está pensando ahora Ítalo Zunino?</strong><br /> Siempre hay que estar pensando en algo. Por ahora, nos estamos dedicando a la cosa inmobiliaria. Por ejemplo, estamos construyendo unos edificios en Santiago, Maipú y Concón, que son los últimos proyectos en ejecución.

<strong>¿Cuál es su relación actual con la Región del Biobío?</strong><br /> Pertenezco a la Asociación de Criadores de Caballo del Biobío, y también al Club de Rodeo San Lorenzo. Además, soy presidente honorario de la Asociación Biobío y estoy invitado a todos los rodeos, que es mi gran pasión.

<strong>¿La que comparte con el resto de su familia?</strong><br /> Sí, afortunadamente existe interés en la familia. Aunque la mayoría del grupo reside en Santiago, porque los nietos están estudiando, he tenido la oportunidad de compartir con ellos esta alegría.

<strong>CABALLO Y RODEO</strong>

La actitud de Ítalo Zunino cambia cuando habla de caballos. La entrevista inevitablemente toma ese rumbo y, lejos de los números y sus últimas inversiones, se deja llevar complacido por una conversación en que el tema es el que más le apasiona. El hombre corrió rodeo y encabeza una pasión que prosigue a fuego vivo en la familia.<br /> Agua de los Campos y Maquena es el nombre del criadero de caballos chilenos de su propiedad, y uno de los más prestigiosos de Chile. Debe su nombre a la fusión de otros dos, el segundo en honor a su esposa (María Eugenia Besnier), y que hoy es cuna de ejemplares de exportación en la Hacienda San Lorenzo.

Aunque practicó polo y equitación, fue el rodeo el deporte que lo marcó y que terminó de condicionar su relación con el campo y la crianza de animales. Zunino corrió primero junto a sus hijos, Miguel e Ítalo, pero la herencia familiar ahora recae en los nietos.

Como ex dirigente del rodeo y presidente honorario de la Asociación Biobío, tiene su particular visión de la realidad de este deporte en el país. Incluso formó parte de la fiesta anual que se lleva a cabo en Rancagua, el Champion de Chile, donde protagonizó el remate de sus caballos como parte de la programación oficial del rodeo.

<strong>¿Tiene buen futuro el rodeo?</strong><br /> Creo que este año la actividad corralera fue un poco más pobre, sobre todo en Los Ángeles, Biobío y todas sus comunas. La Asociación de Criadores tuvo poca representación en el campeonato nacional y en los clasificatorios respecto de años anteriores. Y eso sería bueno analizarlo. Y a nivel de criadores, también estuvimos algo débil, si se compara con el año pasado o antepasado, fue muy inferior.

<strong>¿O sea, no es el mejor pie?</strong><br /> Tengo mi opinión al respecto: en Chile hay diecinueve o veinte federaciones de rodeo, mientras que antes teníamos solo una. Hoy, más de quince mil personas participan en el rodeo, en todas estas federaciones, lo que significa que este deporte sigue siendo el segundo más importante después del fútbol en el país. Y a los que nos gusta esta pasión, aplaudimos este crecimiento, porque no hay nada más bonito que vivirlo.

<strong>¿En qué más se nota este progreso?</strong><br /> En Chile, hay muchas personas que se dedican exclusivamente a esta actividad, porque hay casos donde este trabajo es casi profesional. Hay gente, como arregladores o jinetes, que ganan mucho dinero, o huasos que corren que están muy bien rentados. Desde hace tiempo que estamos pensando que más de ciento cincuenta mil personas obtienen ganancias gracias a este deporte.

<strong>PASIÓN FAMILIAR</strong>

La crianza de caballos chilenos es todo un arte, según Zunino, quien posee ejemplares que, incluso, han traspasado la frontera con su sello de raza. En Los Ángeles lidera uno de los haras más representativos del país, y donde él mismo sigue eligiendo las compras y dirigiendo las salidas.

La pasión ecuestre lo atrae tanto que es capaz de alejarlo de los negocios. La actividad corralera es su otra gran pasión, esa que tiene que ver más con los presentimientos y el recuerdo de la infancia, en decisiones tan determinantes como elegir a un caballo que puede valer una fortuna.

<strong>¿De dónde nace esta afición?</strong><br /> De haber crecido en el campo, pues desde chico yo vivía entre los caballos, andaba en ellos, me transportaba y así uno empieza a quererlos, por lo leales que son. Son muchas cosas las que determinan esta elección.

<strong>¿Qué factores considera a la hora de elegir un ejemplar?</strong><br /> Me guío bastante en las "tincadas". Al ver a un caballo, uno le mira el ojo, la viveza que puede irradiar, diría que tiene que ver con los presentimientos.

<strong>¿Cuáles son sus próximos desafíos?</strong><br /> Esperar que mis nietos tengan la misma pasión del abuelo. Estamos tratando de que corran en rodeo y ojalá que les vaya bien en este deporte, para que puedan meterse. Sería muy lindo y bueno por el criadero Agua de los Campos.

<em><strong>"Siempre hay que estar pensando en algo. Por ahora, nos estamos dedicando a la cosa inmobiliaria. Por ejemplo, estamos construyendo unos edificios en Santiago, Maipú y Concón, que son los últimos proyectos en ejecución".</strong></em>

 

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