Tell Magazine

Espacio Inmobiliario » Perspectiva Urbana

EDICIÓN | Abril 2013

Italia, Capítulo 11

Florencia
Italia, Capítulo 11

De Florencia, podemos rescatar muchos personajes, edificaciones y acontecimientos, sin embargo, existe una historia que agrupa los tres en un mismo escenario. De personajes, rescatamos a los Médicis y de edificaciones, el Puente Viejo. Dejamos el enunciado en pausa para irnos a la realidad de aquel entonces.

Por José Pedro Vicente, Arquitecto. Magíster en Arquitectura Pontificia UC. Santiago.

 

Comercio, griterío y falta de higiene era lo que se podía describir del espacio público en Florencia hacia los años mil trescientos. Las calles se llenaban de actividades comerciales carentes de una preocupación, criterio y respeto a sí mismos. Desperdicios al rio, moscas y basura ambientaban la ciudad dando cuenta de no entenderla como algo propio, sino como un soporte ajeno que les daba la posibilidad de lucrar o sobrevivir. Si hoy vemos ciertas conductas carentes de prudencia, podemos imaginar fácilmente la habitabilidad y sus consecuencias de una sociedad con setecientos años de involución.

En este escenario, o mejor dicho, "sobre este escenario", se encontraba una acaudalada familia de comerciantes quienes fortalecieron su poder como banqueros y políticos. Los Médicis tenían el control absoluto de la ciudad. Si bien, un porcentaje importante de sus arcas eran destinadas a fomentar y financiar el arte —transformando a Florencia en una de las ciudades más interesantes del viejo continente— esta misma fortuna se destinó a reordenar y diseñar algunos puntos de la ciudad, obviamente, a su gusto y conveniencia.

Cuenta la historia, que el Puente Viejo, exento de impuestos, no daba abasto a la desbordante demanda de locatarios, donde la oferta se focalizaba principalmente en todo tipo de carnes, aromatizando el entorno con olores no del todo agradables. Frente a esto, la familia mencionada obligó reemplazar las carnicerías por joyerías, tanto para sanitizar como para enaltecer el lugar. Adicionalmente, sobre los nuevos locales comerciales, y como un tercer piso, construyeron un tramo de pasadizo privado, que en su totalidad, no solo recorre parte importante de la ciudad, sino también, evidencia la comunicación entre su residencia y las instalaciones gubernamentales. Un triple significado, el despotismo, la comodidad de conseguir un circuito expedito y el no querer mezclarse con el pueblo gracias a este corredor "elevado", algo así como un querer mirar a la chusma hacia abajo.

Reemplazar un local en beneficio de la ciudad, tiene toda lógica. Fomentar el arte con su mecenazgo, es un aporte que se agradece, sin embargo, lo anterior, no justifica que la ciudad se adapte a los gustos o mañas de estos semidioses. El tema es que, pese a lo arbitrario, Florencia lo agradece. Son estas intervenciones, en gran parte, las que la catapultan como punto de interés y destino turístico. 

pd: Lo más probable es que, mucho de los comentarios mencionados en esta columna, y que recuerdan las palabras del guía de turismo, sean parte de un plan de difusión que logra aliñar la verdadera historia para darle mayor simbolismo paradigmático. 

 

Otros ESPACIO INMOBILIARIO

En Copenhague
Espacios Arquitectura
» Ver todas los espacio Inmobiliario


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación8+5+6   =