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EDICIÓN | Abril 2013

La navegabilidad por la laguna del estero de viña del mar en 1921

Texto: Rodrigo Pereira González, Estudiante de Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica Universidad de las Américas, sede Viña del Mar Archivo Histórico Patrimonial de Viña del Mar
La navegabilidad por la laguna del estero de viña del mar en 1921

 

En Viña del Mar es posible distinguir grandes cuerpos de agua, tales como la laguna Sausalito, tranque Forestal y los esteros de Viña del Mar, Reñaca, Olivar y Quiteño. Existe, en cada uno de ellos, un mundo de especies que se funden con el paisaje y que a principios del siglo XX constituían un lugar de recreación para los visitantes.

 

Para el estero de Viña del Mar, en especial la zona baja, que abarca desde el actual puente Villanelo hasta la desembocadura, el paisaje fue un elemento fundamental para promover la navegabilidad por la laguna que se forma en dicho espacio. Es una zona rica en aves dulceacuícolas y marinas, entre las que podemos apreciar a la garza grande y chica, la golondrina chilena, el pato yeco y el huairavo. Además de peces y anfibios que, junto al mar y las construcciones que se levantaban a los alrededores, terminaban de conformar un atractivo paisaje que podía ser apreciado navegando por el estero.

El 27 de noviembre de 1920, Francisco Vargas  solicitó al alcalde de la ciudad, Jorge Valenzuela, los permisos para establecer un muelle, paseo y servicio de botes para el público en la laguna que forma el estero de Viña del Mar en su desembocadura. Por parte de la Ilustre Municipalidad no existieron inconvenientes para la propuesta de Francisco Vargas, siempre que acatara normativas tales como:

-Que el muelle se construyera de acuerdo a las disposiciones de la Sección de Obras Municipales para garantizar la seguridad del público que acudiera a embarcarse.

-Someter los botes a una rigurosa inspección antes de tomar pasajeros, repitiéndose ésta cada vez que la Inspección de Servicios Municipales lo estimara conveniente.

-Tener elementos indispensables para los salvatajes, tales como flotadores o chalecos salvavidas, en caso de accidentes.

-Mantener el servicio de aseo lo más completo posible en botes, muelle y personal encargado del cuidado, seguridad y mantención de la concesión.

La Inspección de Servicios Municipales aprobó la propuesta de Francisco Vargas, quien ya había realizado este servicio un año antes. A juicio de Vargas contribuía, claramente, a aumentar las atracciones turísticas que el balneario de Viña del Mar tenía para los veraneantes.

Francisco Vargas ofreció poner al servicio de los turistas y veraneantes, tres botes con capacidad para ocho pasajeros cada uno, además de facilitar el embarque y desembarque de éstos, construyendo un muelle que se ubicó en las cercanías del puente de la calle del Cerro. El muelle contaba con una boletería, en la que cada pasajero pagaba un peso por el paseo en el estero, permitiéndoles apreciar por sí mismos la belleza del paisaje que tenía para ofrecer el Estero de Viña del Mar en la década del veinte, previo a las grandes intervenciones del hombre.

La construcción del muelle y la boletería se realizó con maderas de pino y raulí, tenía más de dos metros de altura, y estaba revestida totalmente de madera. El muelle contaba con una escala con barandas que daba acceso a los botes, puesto a una altura prudente para abordar las embarcaciones. Había dos descansos para facilitar la entrada y salida de los pasajeros. 

Francisco Vargas fue uno de los pioneros de la navegabilidad por el estero de Viña del Mar, ya que en los años veinte y treinta es posible encontrar gran cantidad de documentos referidos a las propuestas por ofrecer servicios de navegabilidad en el estero, dejando la suposición que fue un gran negocio tanto para la ciudad como para inversionistas que tomaran la iniciativa.

“El 27 de noviembre de 1920, Francisco Vargas solicitó al alcalde de la ciudad, Jorge Valenzuela, los permisos para establecer un muelle, paseo y servicio de botes para el público en la laguna que forma el estero de Viña del Mar en su desembocadura”.

Las fuentes y documentos utilizados para la elaboración de este artículo se encuentran disponibles en Archivo Histórico Patrimonial de Viña del Mar, Fondo Municipal, Documentos Municipales 1920-1921, p. 258 y sub.

 

 

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