Tell Magazine

Espacio Inmobiliario » Cultura

EDICIÓN | Marzo 2013

Taller Cerámica Primitiva

Comprender las raíces
Taller Cerámica Primitiva

Para Carmen Gloria y Mario, su oficio tiene un cuerpo, que  es la tecnología y un alma que es su punto de vista como creadores. Quieren lograr una reflexión contemporánea en torno a ese ser primario que hasta nuestros días va evolucionando, siempre con los ojos puestos en nuestros orígenes.
 

Por Claudia Zazzali C. / Fotografías por Andrés Gutiérrez V.

"Negro pulido" es una técnica propia de la región de Antofagasta y única en relación a otras cerámicas negras de Chile y el mundo. Esta es la columna vertebral del trabajo de Carmen Gloria López y Mario Carvajal, ambos Licenciados en Artes Plásticas de la Universidad de Chile, ceramistas especializados en el taller de Paula Sánchez.

Ella es fotógrafa y él, grabador. Llegaron a vivir definitivamente a San Pedro el año 2005 con la idea de desarrollar esta técnica de trabajo en cerámica. Durante el 2006, comenzaron el proyecto de Cerámica Primitiva, un taller iniciado con una acabada investigación, que hoy se proyecta hacia la región y el país.

¿Tenían trayectoria juntos?
No, hacíamos cosas distintas ¡Ahora tenemos una espectacular coreografía de trabajo! ha sido fácil entendernos en el taller, somos bien parlanchines, hablamos mucho mientras trabajamos: analizamos los trabajos; nos criticamos sin piedad. La actividad dentro del taller es muy intensa y fantástica. Parece que hubiéramos trabajado juntos toda la vida, bueno - ahora que lo pienso- estudiamos juntos en la facultad de artes de la universidad de Chile, tenemos la misma escuela, aunque nos hayamos formado en distintas disciplinas.

¿Cómo fue la etapa de investigación?
En un comienzo queríamos aprender la técnica con alguno de los ceramistas locales, pero pronto intuimos que necesitábamos  adquirir ese conocimiento por nuestros propios medios: arriesgarnos, intentar, fallar y volver a empezar, en fin, descubrir el fenómeno como si fuera la primera vez pues, lo que queríamos no era solo aprender una técnica sino también, establecer  ese punto de vista de taller del que hablé antes.
A partir de esa primera aproximación empezamos a comparar nuestros resultados con las piezas arqueológicas del museo, buscamos información en los trozos de cerámicas quebradas. Nuestra "investigación" ha sido intuitiva y vivencial, más parecida a un sueño que a la formalidad del "método".

¿Qué significa para ustedes usar estas técnicas "ancestrales"?
¡Ha significado todo! De hecho, nuestra obra se trata, en parte, de eso: la "re-significación". Lo que pasa es que no solo usamos una tecnología ancestral sino que lo hacemos en su lugar natural, en su clima, su suelo, su materia. Realizar nuestro trabajo en una técnica que tiene más de mil años de historia en la región significa no solo una gran satisfacción sino que también, una tremenda responsabilidad. Si nos vamos a insertar en una tradición alfarera tan grande y hermosa tiene que ser con un gran sentido del respeto y eso se traduce en el aporte que podamos hacer en esta historia y en este lugar. Desde otro plano, ha significado para nosotros la posibilidad de relacionarnos con nuestro trabajo de una manera muy íntima y personal pues, las tecnologías contemporáneas mediatizan al artista de la obra por medio del "control" artificial de los fenómenos químico-físicos naturales que intervienen en la cochura de las piezas cerámicas. En estos procedimientos antiguos, en cambio, la posibilidad de "control" es mucho menor y uno trabaja, más bien, estableciendo "acuerdos" con la naturaleza. En otras palabras, el resultado final de la obra es el fruto de dos inteligencias distintas: la humana del artista y la de la naturaleza. Esa posibilidad es una de las cosas más significativas que podemos obtener de estas técnicas.
 
¿Entiende la comunidad la iconografía que ustedes usan?
Eso siempre es un misterio, yo creo que las personas  entienden las imágenes a su modo particular. De hecho, la propia comprensión que tenemos de nuestro trabajo va cambiando con el tiempo. A veces uno tiene una idea y trata de expresarla pero, una vez realizada, la pieza cobra vida propia y  la imagen  nos  devuelve muchas veces, ideas más amplias de lo que uno proyectó en un comienzo. Esa dinámica es un gran alimento para seguir creando nuevas posibilidades visuales a partir de esta técnica y su interacción con otras disciplinas y "materialidades". Recuerdo un hombre que me habló de su madre ceramista y me dijo: "mi madre trabaja en el territorio de la greda..." ¡La greda es un territorio! Esa convivencia con la arcilla va más allá de cualquier otro tipo de comprensión.

¿Cuáles han sido sus proyectos más importantes?
Después de la creación de nuestro taller, lo más importante han sido los dos proyectos expositivos. "Ideas afines" y "Paisaje imaginario" proyecto FONDART que comenzará su periodo de itinerancia. En ambas muestras buscamos correr un poco más los cercos del "territorio" de la cerámica negra pulida, pasarnos un poco de las posibilidades, comunicar parte de nuestra experiencia en este lugar y lo que hemos aprendido aquí.

¿Cómo se proyectan desde San Pedro hacia el mundo?
De manera sencilla y sin pretensiones. Es una buena posibilidad mostrar nuestra obra a personas de todas partes del mundo que vienen con sus respectivas referencias culturales. Nos da mucha satisfacción cuando llegan unos que, entre sus motivaciones, han incluido conocer nuestro trabajo. Más allá de eso, la verdad es que no hemos pensado en llevar nuestras piezas afuera, tenemos mucho que aprender todavía y mucho por hacer aquí. Por lo menos nuestros trabajos, como los hijos, siguen su vida en otros lugares, repartidos por todo el mundo.

¿Es muy complejo integrarse a los circuitos viviendo en San Pedro?
Lo es. Sobretodo porque los circuitos siguen el ritmo y la dinámica de las ciudades. Son relojes y calendarios muy diferentes, las distancias son enormes. Quienes viven en la ciudad, a veces no imaginan las dificultades cotidianas de vivir en un lugar como este. Ahora, estamos haciendo buenos esfuerzos por llevar nuestro trabajo a Antofagasta y es una acción muy agotadora y demandante. Por internet todo funciona pero a la hora de las gestiones en terreno, se nos  vuelve muy difícil.

¿Cuáles son sus proyectos más próximos?
Por lo pronto, llevaremos la muestra "Paisaje imaginario" a la Sala de Balmaceda Arte Joven, en Fundación Minera Escondida de Antofagasta y luego a Valparaíso en las dependencias del Congreso Nacional.

¿Cómo recibe la comunidad sus obras?
La experiencia que tenemos hasta ahora es fantástica. Una de las cosas extraordinarias de tener nuestro taller en San Pedro es que todo el mundo entiende, en mayor o menor medida, de qué se trata la técnica cerámica. En el fondo sigue siendo una actividad "agro alfarera": la pastora que nos vende el "cauto" (guano viejo) por ejemplo, sabe qué es lo que necesitamos porque cuando era niña le ayudaba a su abuela que hacía cacharros de greda, escudillas, jarros chicheros, que son parte de los hábitos y costumbres tradicionales. Esperamos pronto retroalimentarnos de las opiniones de las personas que visiten las exposiciones que tenemos programadas y que ojalá sigamos realizando en otros lugares de Chile.


"Realizar nuestro trabajo en una técnica que tiene más de mil años de historia en la región significa no solo una gran satisfacción sino que también, una tremenda responsabilidad."
 

 

Otros ESPACIO INMOBILIARIO

» Ver todas los espacio Inmobiliario


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación7+8+1   =