Nuestro país entra a jugar sus fichas en tierras uruguayas, gracias a Enjoy Chile, quienes están finalizando las operaciones de adquisición del Hotel Conrad Punta del Este Resort & Casino, enclave del turismo de elite.
Por Maureen Berger H.
Fotografías Juan Francisco Cárcamo y gentileza Hotel Conrad.
Punta del Este es y ha sido uno de los balnearios más top de Latinoamérica, bien lo saben los argentinos y brasileños que han hecho suyas estas tierras uruguayas, pasando sus mejores veranos e, incluso, adquiriendo lujosas propiedades en sus amplios y paradisiacos terrenos. Los chilenos, seguro, aumentarán sus visitas al saber que Enjoy Chile puso sus fichas en el Hotel Conrad Punta del Este Resort & Casino, la nueva unidad internacional de la cadena de entretención nacional.
Invitados por Enjoy Chile, viajamos solo dos horas en vuelo directo Santiago-Montevideo, y arribamos pasadas las 11:00 hora local. Nos recibe quien será nuestra guía, que nos traslada en un bus durante otro par de horas hasta el Hotel Conrad. Mientras, nos cuenta “en Uruguay viven solo tres millones y medio de habitantes y Punta del Este, que pertenece al Departamento de Maldonado, es su balneario más exclusivo. Pasó a llamarse Punta del Este en 1907, sus eternas playas Brava, Mansa y otras, son de aguas tranquilas y arenas blancas, ideales para practicar deportes náuticos como surf, windsurf y kayak”.
El hotel se impone desde el exterior, con su arquitectura moderna, un hall enorme, doscientas noventa y cuatro habitaciones y los más amplios salones que permiten realizar eventos de hasta cinco mil personas. Nos esperan con espumante y jugos naturales y pasamos a almorzar en el restaurante Las Brisas. Probamos la sopa de calabaza, las ensaladas del buffet, pescados y carnes. Y al postre, también en buffet, nos tentamos con el cheseecake, el budín de maracuyá y el chocolate en mil versiones.
Todas las habitaciones (no solo las cuarenta y un suites) son amplias, tienen increíbles vistas al mar Atlántico y cuentan con las máximas comodidades de un cinco estrellas. Tras acomodarnos en ellas, iniciamos el tour por las instalaciones. Visitamos el primer nivel donde, además del hall, de algunos restaurantes, bares y el casino, están las tiendas (un verdadero mini mall dentro del hotel) con Serendipity, Tiempo Antiguo, Agua Bendita, Casa López, Tiffany & Co y más.
EVENTOS Y SPA
Más abajo están los variados salones, con un foyer que impresiona, que permiten recibir en su totalidad a cinco mil personas, y donde permanentemente se realizan eventos de empresas internacionales, automotoras (con exhibición de sus vehículos, camionetas e incluso camiones dentro del salón), fiestas temáticas y, lo principal, shows de artistas de renombre mundial. Es el caso de Shakira, Ricky Martin, Enrique Iglesias, Charles Aznavour, Liza Minnelli, Bob Dilan, Roberto Carlos, Olivia Newton John y, por supuesto, Luis Miguel, quien habitualmente escoge este hotel para su descanso.
Cerca está el Rincón Infantil, que recibe a menores de cuatro a diecisiete años, pues todos se entusiasman con los juegos de video, las películas, la cancha de futbolito, mesa de pimpón, casitas de muñeca, juguetes didácticos, bebidas, snacks y personal idóneo a cargo.
En el segundo piso está el Spa, con un gimnasio muy equipado y muro de escalada; piscina climatizada, baños de vapor, zona de masajes, peluquería y más. Acá nos agasajan con un masaje descontracturante, y también ofrecen, entre sus terapias, envoltura plácida de seda, tratamiento revitalizante con gemas preciosas, masaje con aceite vivificante y más. Al exterior nos encontramos con una gran piscina y un jacuzzi, para tomar baños de sol.
Y hay más, está el Showroom Copacabana, al que se accede pasando por un hermoso mural de Carlos Páez Vilaró (a quien conoceremos pronto), donde se ofrecen periódicamente shows de humor, magia, teatro, musicales y cine. En el Hall de las Estrellas están las fotografías de los artistas que han cantado en Conrad; son tantos que es necesario ir rotándolas cada cierto tiempo.
Mientras el sol se va poniendo (con un espectáculo de tonalidades anaranjadas y rosas), escondiéndose tras la Isla Gorriti que se ve desde el hotel, nos preparamos para conocer la noche de Punta. Tras una vuelta por la ciudad, llena de restaurantes, boutiques de alto lujo y también tiendas de ofertas y suvenires turísticos (especialmente en Calle 20 y Avenida Gorlero).
En el restaurante Virazón probamos la brótola, pescado típico de la zona, que puede ser a la mantequilla negra, al roquefort, con finas hierbas o cítrico a la naranja. Las picadas incluyen gambas, chipirones y mejillones, todo con cabernet sauvignon de la viña uruguaya Juan Carrau. De vuelta al hotel, nos espera una noche de casino, al más puro estilo Las Vegas, con setenta y cinco mesas (Ruletas, Black Jack, Midi Baccarat, Oasis Poker, Craps y más). La sala de Slots cuenta con máquinas de rodillo y de video de última generación y existe una sala VIP de Slots con ochenta y dos máquinas.
CASAPUEBLO
El sol cálido y acogedor nos despierta en el Conrad y el deseo de probar el espectacular buffet de desayuno, nos saca de la cama rápidamente. Hay cereales, masitas, huevos y omelettes preparadas al momento, fruta tropical y otras delicias. Ya en el bus, partimos a Punta Ballena (donde muchos suelen pescar) rumbo a Casapueblo, la antigua casa de veraneo del artista Carlos Páez Vilaró (89) y actualmente es una ciudadela-escultura, que incluye museo, una galería de arte, un hotel y un restaurante. Gentilmente nos recibe el propio artista, quien comenta “pocos saben que mi primer taller de pintura estuvo donde está hoy ubicado el Conrad. Yo era feliz ahí, hasta que un día se rompió una ventana y alguien tapó el hoyo con uno de mis cuadros. Me sentí tan ofendido que decidí irme y buscar un lugar más tranquilo para pintar y encontré mi paraíso donde ahora estamos, en Punta Ballena”.
En una primera etapa, levantó solo un rancho de lata, luego una casa y después comenzó el proyecto, inacabado como toda obra orgánica de Casapueblo. Debido a su color blanco y al sitio en que fue levantada, se asocia a las construcciones moriscas y mediterráneas.
El artista, al igual que Gaudí, jamás usó un plano para la construcción que cuelga de los acantilados que miran a occidente. Es, sin lugar a dudas, uno de los principales atractivos de la zona. Su construcción espontánea, realizada en esforzada labor y con sus propias manos, se considera universalmente como una "escultura habitable".
Dejamos a don Carlos Páez Vilaró y nos vamos a conocer los barrios residenciales, con mansiones que impresionan y que curiosamente no tienen rejas. Cada casa debe tener nombre, Roma, Atocha, Marión, Rosa Blanca, Entre Muros, se denominan algunas. Muchos empresarios millonarios y artistas son propietarios, tal como Antonio Banderas, a quien ya se ha visto por el sector.
LA MANO GIGANTE
Pasamos por el puente ondulante (una verdadera montaña rusa) y nos detenemos en una escuela de surf, donde se venden variadas artesanías y se practica este y otros deportes náuticos. Otra parada obligada es en la escultura de la mano gigante que emerge de la arena en playa Brava, obra del chileno Mario Irarrázabal, que acaba de celebrar su treinta aniversario y es quizás el lugar donde más se fotografían cientos de turistas cada día. Acá hay venta de artesanías, vestidos a crochet, la famosa mano en yeso, aritos y collares, tazones y pareos con la bandera de Uruguay. Nos llevan al Puerto de Punta del Este, llamado Puerto Nuestra Señora de la Candelaria, en él se permite el arribo de embarcaciones de turismo y deportivas.
Otra vez en el Conrad, es momento de disfrutar de un almuerzo liviano en Gauchos Poll Bar, con parrillín de mollejas, chorizo, morcilla y queso provolone; parrillín con bife de chorizo, pollo, asado de tira, cordero y vegetales grillados y de postre, un sublime soft ganache de chocolate blanco, frutos rojos y reducción de tannat.
La tarde es para leer, ir al spa, vitrinear en el centro, tomar sol en la playa a pasos del hotel o bañarse en alguna de las piscinas del hotel. Y la noche es para disfrutar de un elegante cóctel en la Sunset Suite Conrad (exclusividad, comodidad y lujo en amplios dos pisos), la misma donde se hospedan las máximas estrellas internacionales. Pero esto no termina aquí, luego nos llevan al restaurante St. Tropez, donde probamos el vino tannat; carpaccio de pulpo; risotto de hongos con foie gras; lomo envuelto con prosciuto di Parma, gratén de boniatos, quenelle de gorgonzola, avellanas y hierbas. Al postre, una degustación maravillosa. La noche se enciende en Los Veleros Lobby Lounge, con los mejores tragos, un espectáculo de música en vivo y DJ hasta altas horas de la madrugada.
Finaliza este Recorriendo VIP, en que pudimos comprobar por qué Punta del Este se ha convertido en uno de los destinos turísticos más importantes de Latinoamérica. La nutrida agenda de espectáculos y actividades nocturnas que se realizan cada temporada, su selecta gastronomía de primer nivel, las playas infinitas y mansas y la calidez de su gente son suficientes razones para desear volver una y mil veces más.
NUESTRO DATO:
HOTEL CONRAD PUNTA DEL ESTE RESORT & CASINO
Punta del Este
Uruguay
www.conrad.com.uy
“Casapueblo es, sin lugar a dudas, uno de los principales atractivos de la zona. Su construcción espontánea realizada en esforzada labor y con las propias manos de Carlos Páez Vilaró, se considera universalmente como una "escultura habitable".