Las vacaciones son una excelente oportunidad para pasear y conocer en familia. La ciudad de La Serena tiene mucho que ofrecer en este sentido, y durante las vacaciones estivales se convierte en un caos, especialmente en las mañanas.
Quienes la habitamos durante todo el año vemos con horror cómo sus calles se convierten en un laberinto de bocinazos y tacos que arrasan con la imagen de tranquila ciudad para el descanso.
Es cierto, La Serena es una hermosa ciudad con cuidada arquitectura colonial, apacibles calles y avenidas, pero, ojo, desde marzo a diciembre.
Ya comenzó marzo y sentimos que hemos recuperado su esencia. La tranquilidad se ha tomado parques y playas.
Nuestra ciudad tiene mucho que ofrecer en el ámbito cultural durante todo el año. Ha llegado el momento en que los serenenses recuperen su territorio y comiencen a visitar aquellos espacios culturales que se convirtieron en el propósito de muchos que nos visitaron por vez primera.
La oferta cultural está y es permanente. ¿Sabía usted que el Museo Arqueológico de La Serena posee cerca de catorce mil piezas arqueológicas, etnográficas y paleontológicas que son parte de la historia y prehistoria de la región? ¿Y que muchas de ellas poseen más de doce mil años de antigüedad?
¿Que además cuenta con una biblioteca especializada en antropología, historia, ciencias, arte y arquitectura con, aproximadamente, cinco mil títulos? ¿Que posee un portal de piedra que data de 1820, que perteneció al Conde de Villaseñor?
Esto y mucho más ofrece el Museo Arqueológico de La Serena y se puede visitar de martes a domingo en calle Cordobés esquina Cienfuegos. Domingos, entrada liberada.