Sello: Macklemore/ADA
Año: 2012
Si ya hay que tener algún talento para ser artista, músico y rapero, en este caso convengamos en que, para desarrollar el propio sello y distribuir tus propias creaciones compitiendo con el Leviatán de la industria discográfica y mediática —norteamericana por demás— y conseguir el éxito meteóricamente con tu primer álbum de estudio, hay que tener muchas agallas. ¿Será que estas cosas pasan solo en Estados Unidos, esa tierra del individualismo, siempre cuestionada y siempre sorprendente?... bueno, Macklemore ha puesto el ejemplo y es uno bueno.
Pero todos los éxitos no son siempre lo que parecen, aunque nos guste creer lo contrario. Macklemore ha estado trabajando desde el 2000, asociado con Ryan Lewis como productor, creando música y distribuyéndola inteligentemente en círculos selectos primero y, luego, formando una base de fanáticos seguidores online, como la que surgió tras The Language of my World (2005). Cada cierto tiempo, Macklemore anuncia lo que vendrá y libera un single o un teaser de alguno de sus proyectos en carpeta; o, ingeniosamente, los vincula como pistas de campañas publicitarias de productos emblemáticos. La estrategia de marketing le ha dado frutos, qué duda cabe. Y fue el proceso seguido por My Oh My (2010), Wing$ (2011), Can't Hold Us (2011 y que estuvo en el Billboard Hot 100), Make the Money y el súper hit Thrift Shop, las cuatro últimas, incluidas como pistas en The Heist.
El single Thrift Shop, presentando a Wanz, se ha convertido en un fenómeno en estos días, desde que ha alcanzado el número uno del Billboard y entró a los rankings de singles en Inglaterra el mes pasado, subiendo veintidós posiciones hasta el número dos en solo una semana, para luego pasar al uno. Una alegoría moderna en clave de rap a las tiendas de descuento y ropa usada que conectó inmediatamente con las deprimidas masas americanas y europeas, pero no por ello menos ávidas de verse cool… vistiendo las ropas del abuelo. ¡Bien por Macklemore!