A sangre fría. Sábado 21:00 horas en Investigation Discovery.
La fascinación por homicidios, asesinos y matanzas no es exclusiva del pueblo estadounidense, pero digamos que tienen un apetito más desarrollado por el tema, cierta sofisticación, incluso, para aproximarse. Algunos de sus más grandes directores de cine y leyendas literarias han construido su arte en torno a la sangre y la violencia. Su televisión es la matriz de directrices que se replican en el resto del mundo, y así son capaces de contar con señales temáticas tan específicas y acotadas como esta. Investigation Discovery es una de las estaciones de Discovery Communications. En sus orígenes, en 1996, su contenido estaba orientado a reportes entre la historia y la geografía. Pasó por distintos dueños, entre ellos el respetado diario The New York Times, en tanto perfilaba contenidos más relacionados a la cultura de la nación norteamericana. A partir de 2008, tomó su nombre actual y definió una parrilla donde el oscuro universo de los crímenes que culminan en muerte es el núcleo.
En el caso de este programa, con un título que alude a la obra maestra de Truman Capote, los casos comparten la característica de ser asesinatos ejecutados con impresionante frialdad, donde generalmente la policía opera a tientas por largo rato. Armado con recreaciones, archivos gráficos y en video, y diversas entrevistas, sigue el clásico orden de un puzle que paulatinamente se resuelve.
No hay una glorificación al trabajo de los detectives y forenses, algo que suele ocurrir en otros programas. Tampoco se sataniza a los asesinos. El tono general del relato con voz en off se inclina por exponer las complejidades de la labor policiaca, cargada de frustraciones, retrocesos y avances, como por perfilar psicológicamente a los criminales. Es la oscuridad del ser humano la que acá reluce, cuando el instinto y el cálculo encuentran un retorcido punto para detonar la muerte.