Hay quienes, una vez terminada su carrera universitaria, optan por seguir estudios que les permitan especializarse y adquirir más conocimientos sobre un área específica. Esto se puede lograr a través de doctorados o magísteres, programas que entregan mejores oportunidades a la hora de buscar trabajo, pero que al estar acreditados significan un respaldo aún mayor para su alumnado. Por ello, esta validación se ha convertido en parte esencial de los postgrados, ya permite asegurar ciertos beneficios que otros desearían tener
Por María Consuelo Ulloa M.
La importancia de cursar un postgrado radica, principalmente, en la especialización e investigaciones a las que el estudiante puede acceder, además de generar mayores oportunidades de trabajo al convertirse en un profesional experto en un área específica, en la que podrá desempeñarse de una manera más íntegra.
Sin embargo, estos programas, al igual que los de pregrado, son una alternativa aún más atractiva si están acreditados, ya que con ello certifican la calidad del aprendizaje entregado, de la infraestructura utilizada y del cumplimiento de los propósitos previamente establecidos, entre otras cosas.
Así lo explicó Arturo Mora, director de la Dirección de Estudios Estratégicos de la Universidad de Concepción, quien detalló los conceptos básicos de lo que significa esta validación, tanto para el alumnado, como para los profesores.
¿Qué es una acreditación?
En términos generales, es una legitimación que da un ente externo, que verifica el cumplimiento de estándares que aseguran calidad. En definitiva, es saber si la institución consta de instrumentos, mecanismos e infraestructura necesarios para garantizar la optimización de las condiciones en cada programa. En el caso de los doctorados o magísteres, es diferente, debido a que se asocia a estándares más específicos, como la eficiencia en cursos y la capacidad académica, es decir, la cantidad de doctores que participan y que están habilitados para dirigir tesis o realizar clases, por ejemplo. También es primordial que se dé muestra clara de los recursos que se poseen, garantizando la calidad esperada. Además, es preciso saber si se efectúa una autorregulación, control que consta de una evaluación interna, que analiza las eficacias que se disponen y las falencias que se deben mejorar.
¿Cuáles son los requisitos para postular a esta certificación?
Al postular a la acreditación, se verifica que los postgrados cuenten con todos los requisitos necesarios, como por ejemplo, tener profesionales especializados. Al llenar los formularios, se indica cuántos se dedican a esto, la cantidad de horas que destinan al curso, y en qué contribuyen, ya sea como profesores o dirigiendo tesis. Además se señala si son parte del equipo o invitados.
¿En qué consiste el proceso?
Es más simple que a nivel institucional o en carreras de pregrado, ya que se completa el ya nombrado formulario y se realiza un análisis estratégico, conocido como F.O.D.A., el que resume las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. También se establece un plan de desarrollo y de cambio. Para finalizar, se recibe una visita de pares externos, es decir, ajenos a la institución. En el caso del doctorado, hay dos evaluadores, uno in situ y otro documental, los que emiten sus opiniones al respecto y en base a eso, la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), toma la última decisión, ya que este organismo tiene la tuición de la certificación institucional y de postgrados, a diferencia de los magísteres, de los cuales se encargan agencias contratadas.
¿Cuál es el beneficio que se persigue al estar acreditado?
Existen muchos beneficios al estar acreditado, pero hay quienes le dan más importancia al prestigio y la ubicación en los ranking. Ese es un aspecto que se explota mucho en este proceso; sin embargo, creo que la mayor ventaja se encuentra en la posibilidad de postular a recursos públicos, becas y fondos de proyecto, entre otros. Además, para un estudiante de doctorado, magíster o MBA, significa mejores opciones de trabajo, si es que la casa de estudios estuviese vinculada con redes externas, puesto que desarrollan tesis con co-tutoría y pueden aprovechar la utilización de infraestructura que en Chile puede no existir.
EXPERIENCIAS EN POSTGRADOS
En nuestro país, perfeccionarse profesionalmente se ha transformado en un requisito casi tan ineludible como poseer una carrera universitaria. Esto se debe a que el mundo laboral desea trabajadores con capacidades que les permitan ocuparse de un área específica.
Si bien en Concepción hay una cantidad considerable de establecimientos que ofrecen estudios de postgrados, sólo dos son estatales y con años de prestigio. Uno de ellos es la Universidad de Concepción, institución en donde se imparten más de treinta y cinco programas, de los cuales la gran mayoría tiene vigente su acreditación.
Esta certificación dura de uno a diez años, según las condiciones del curso. De esta forma, quienes obtengan esta legitimización por un periodo menor, serán los que presenten mayores falencias, así como los que tengan una mejor calidad, ganarán mayor cantidad de tiempo validados.
Ejemplo de esto es el magíster de Bioquímica y Bioinformática, el que se realiza desde 2007, y que a partir de este año obtuvo la acreditación. El mismo del cual es directora Marta Bunster, profesora titular del departamento de Bioquímica y Biología Molecular y doctora en Ciencias con Mención en Química. Esta educadora, que estudió en la misma casa de estudios en donde ahora enseña, cuenta los cambios que ha apreciado desde 1981, fecha en la que egresó, hasta hoy.
Ya que actualmente es la encargada de este programa, ¿puede ver las diferencias en comparación con el que realizó?
Es muy distinto, porque el mío fue hace muchos años, cuando estaban comenzando los postgrados en la ciudad. De hecho, sólo existía ese. Fue el primero que se elaboró, por lo mismo hay diferencias muy grandes. Era bastante bueno y venían muchos expertos alemanes. Ahora hay suficientes investigadores, muchos con el grado de doctor, por lo que ya es posible trabajar con la gente local.
¿Qué tan grande es la brecha entre los estudios que se ofrecen en el extranjero y los de acá?
En algunas áreas puede ser muy notoria, en otras no tanto. Yo diría que en las de ciencias, como las de bioquímica, es menor, principalmente porque hay mucha interacción con laboratorios en todas partes del mundo, lo que permite condiciones parecidas a las de afuera. Si esto no fuera así, no sería posible hacer una buena investigación o publicar en revistas científicas, como ya se ha hecho.
En su opinión, ¿la acreditación es imprescindible para los estudios de postgrado?
Administrativamente, la acreditación es muy importante, porque los estudiantes tienen mayores opciones. Por otra parte, le da un respaldo al programa, porque implica que se está haciendo en forma seria. En el caso nuestro, fuimos acreditados por el máximo de tiempo y eso da un poco más de prestigio el magíster, como también a los mismos estudiantes que lo realizan. Quienes ingresan pueden postular a distintas becas, lo que valoran muchísimo.
¿Se recibe una cantidad considerable de estudiantes en cada programa?
Sí, tenemos entre seis y siete por año. La cantidad precisa, a mi parecer. Ahora con la acreditación, es probable que postulen más personas del extranjero, porque esto permite optar a estudios de prestigio y calidad, realizados en nuestro país. De esta misma manera, les da la posibilidad a chilenos de postular a becas que los posibilite a salir del país, asegurándoles un futuro lleno de más y mejores opciones.
"Existen muchos beneficios al estar acreditado, pero hay quienes le dan más importancia al prestigio y la ubicación en los ranking. Ese es un aspecto que se explota mucho en este proceso; sin embargo, creo que la mayor ventaja se encuentra en la posibilidad de postular a recursos públicos, becas y fondos de proyecto", Arturo Mora.