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Reportaje » Recorriendo

EDICIÓN | Febrero 2013

Cuatro Costas

Playas y gastronomía:

Junto a la empresa Triplanet, estuvimos en una extensa y entretenida jornada conociendo los mejores rincones de Papudo, Zapallar, Cachagua y Maitencillo; probando exquisiteces en comida chilena, mediterránea, sushi, repostería y más. Supimos de variados atractivos como el buceo, la escuela de surf, hot tubs en la montaña, un remozado cine y la artesanía local.   

Por Maureen Berger H.
Fotos Vernon Villanueva B., Maureen Berger H. y gentileza de Triplanet.

A la playa se puede ir con toalla, balde y palitas si tienen niños, un buen libro y harto bloqueador. Pero más entretenido resulta si la visita es guiada por una empresa experta como Triplanet, quienes en este Recorriendo nos llevarán a conocer lo mejor —en diversión y gastronomía— de cuatro costas de nuestra región: Papudo, Zapallar, Cachagua y Maitencillo.

Felipe Sáez, es socio y dueño de esta empresa (junto a su padre Baldomero Sáez), y nos  acompañará a este tour con la encargada de ventas, Amanda Cifuentes. “Somos una empresa joven y dinámica que ofrece diversos servicios de turismo, viajes y eventos en Chile”, explican, y agregan: “actualmente, nuestra organización se encuentra implementando la norma NCh 3067, para recibir nuestro primer sello de calidad en marzo del 2013”. En suma, Triplanet se divide en tres áreas: Tour Operador Receptivo, orientado a grupos o personas que visitan el país; Agencia de Viajes Emisiva, para viajes corporativos y turismo vacacional, y Producción & Eventos.

PAPUDO Y EL COMBATE NAVAL

Muy puntuales nos pasan a buscar a las 8:30 y nos comentan que este tour se hace para grupos desde dos hasta nueve personas, en camioneta o van, tanto si es gente de la Región de Valparaíso o de Santiago. Nos dirigimos al primer destino: Papudo.

Llama la atención el edificio consistorial que se impone en el paisaje como un castillo, situado al centro de la Plaza de Armas. Y la Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, considerada Monumento Nacional. Destaca también el Monumento a los Héroes, en la avenida Irarrázaval. “Es un muro construido en piedra y placas de bronce, que conmemora a los héroes del Combate Naval de Papudo, hecho ocurrido en la guerra contra España en 1865”, indica Felipe Sáez. Llegamos hasta la caleta de pescadores, ubicada al poniente de la playa Chica, quizás el lugar más tradicional del balneario.

ZAPALLAR Y CABALLITO DE PALO

El sol, un poco esquivo este verano, nos sale a saludar en Zapallar, que en cada rincón se presenta impecable. Su nombre significa simplemente "Lugar de Calabazas", nos cuentan mientras nos entregan un snack (galletas de avena, brownie, jugo y agua mineral). “Como es una pequeña y cerrada ensenada, rodeada de cerros, esto produce un microclima que, además, la protege contra los vientos costeros”, indica Amanda Cifuentes.

La caminata acá se realiza en dos frentes: el primer sendero es a mano izquierda, avanzando aún más allá del restaurante El Chiringuito. Tenemos suerte, pues cuando sube la marea no es posible recorrer este camino empedrado, casi medieval, con puentes de piedra y hermosas cadenas oxidadas por el mar. El otro paseo es por el bosque, para admirar la flora muy presente en Zapallar. Estos parajes tan bellos siempre inspiran a los artistas, no es raro encontrarse con pintores in situ o con exposiciones de esculturas.

Una alternativa es practicar buceo con la empresa Tiempo de Fondo: “Cualquiera que tenga una condición física razonable y que se sienta cómodo en el agua puede obtener su certificación PADI Open Water Diver. A lo largo del curso aprenden los principios básicos del buceo autónomo”, nos explica Sebastián Martínez (www.tiempodefondo.cl). Otra opción es el shopping, pues acá hay un verdadero boulevard de tiendas de marca (de vestuario, deporte aventura y decoración), acogedores cafés, chocolaterías y más.

Hacemos un alto en el Restaurant Caballito de Palo (Carretera F-30 E El Rungue Puchuncaví F: (32) 2791254), con cuarenta y ocho años de experiencia, reyes y señores con su carta de comida ciento por ciento chilena. Empezamos con una picada mixta con pernil, arrollado, cebollitas en escabeche, aceitunas, queso y pan amasado con pebre, empanadas de carne picada y molida, acompañado de pisco sour y chirimoya sour. De fondo, pastel de choco, porotos granados (una delicia), cazuela de ave o vacuno, conejo, cordero o plateada con papas fritas y ensalada. El sello final, mote con huesillos y leche asada, todo en un ambiente muy campestre, acogedor y con excelente atención. El toque familiar se nota, Gladys Zúñiga, Rogelio Núñez son los dueños y continúan al frente del negocio y Miguel Ángel Delgado, nuestro anfitrión, junto a otros integrantes de esta familia.

CACHAGUA Y HOT TUBS EN EL CERRO

Cachagua, cuya etimología es una expresión mapuche que significa "lugar de pastos", ofrece una costa preciosa, especialmente en el sector de Las Cujas, que con sus aguas celestes parece una playa del Caribe. Al llegar a la plaza, nos reciben muchos burritos dedicados al paseo de niños.

Seguimos camino hacia el interior, subimos al cerro por el sector de La Canela, donde nos espera Luis Vicencio. Hace poco tiempo inauguró sus hot tubs, dos tinas de agua caliente que instaló en medio de árboles de peumo, boldo, quebracho y eucaliptus. “En cada tina caben hasta seis personas, que pueden estar un máximo de treinta minutos en ellas (la temperatura fluctúa de 25° a 30º máximo)”, dice Luis. El agua puede ir con sal gruesa del sector, o hierbas aromáticas del cerro (salvia, eucaliptus, etc.) o sales de baño tradicionales. Además, a los visitantes les ofrecen su especialidad: pernil, arrollado, prietas y queso de cabeza. Un imperdible son las noches de luna llena, donde también es posible disfrutar de baños en estas tinas, previa coordinación (F: 09/5379703)    

MAITENCILLO, GASTRONOMÍA Y CINE

En Maitencillo, literalmente “está todo pasando”. Su extensa playa se divide en Aguas Blancas, Los Pinos, Las Conchitas, Los Pocitos, La Caleta, Playa Chica, El Abanico y Playa Grande, en todas hay actividades para grandes y chicos.  

La primera detención es en el restaurante Punta Natural Eat, Drink and Live, que acaba de cumplir un año en su nueva dirección en las alturas de Maitencillo (sector de parapentes en cerro Tacna). El chef es Gustavo Marín, quien junto a sus hermanos Fernanda Marín y Felipe Soler, trabajan intensamente en esta empresa. La vista es espectacular y en las tardes heladas, los chales que hay en las sillas son ideales para arroparse. En su carta destacan el jardín de mariscos, atún vietnamita con lentejas hindúes; mollejas y el filete gruyere con papas provenzal. De postre el açai, un refrescante fruto del amazonas brasileño con yogurt y galletas. Para beber, el mojito con maracuyá, la caipiriña y los jugos fusión con fruta natural y hielo frappé.
 
El café lo tomamos en Café Chungungo, a orilla de playa, cuyo nombre es en honor a una nutria que habita en las costas pacíficas de Sudamérica y hace unas horas tuvimos la suerte de ver en estas aguas. Patricio Silva, uno de los socios (junto a Ismael Grimberg), nos cuenta: “acá destaca el café de grano Lavazza, helados artesanales, muffins, medialunas, sándwiches, ensaladas y otras delicias”.      

Visitamos la Escuela de Surf Maitencillo, que existe desde el 2000 y Marco Navia, su dueño, indica “esta playa es ideal para aprender a surfear, el mar es muy tranquilo. Tenemos veinticinco profesores capacitados por la ISA (International Surf Association) y equipo especializado para la enseñanza. Los niños pueden partir a los cuatro años, en clases de una hora y media”. Acá se arriendan trajes, tablas y otros elementos para gente de toda edad y nivel en el surf (www.escueladesurfmaitencillo.cl).
 
“El mejor sushi está en Beach Break”, así lo afirman Jean Paul Pinaud, administrador, y el dueño Juan Pablo Rodríguez. Hay sushi (con originales salsas), pizzas, ceviches, tablas de mariscos, de quesos, ensaladas y buenos tragos. De postre, cheesecake de chocolate blanco y helados artesanales. El ambiente es moderno y ondero, tanto de día como de noche.
 
Nos detenemos en el cine Ambassador, que nació en 1967 y ha vuelto a abrir sus puertas, gracias a las gestiones de Leo Rancusi y sus socios. Hoy exhiben, gratuitamente, películas clásicas de todas las épocas para grandes y chicos; funciones de teatro, de stand up comedy, y espectáculos musicales (con pago de entrada).    
 
Muy cerca, Francisco Acuña vende cojines, cortinas de baño, bajadas de cama y otros elementos de decoración en Gios Collection. Y frente, la feria de artesanía sorprende con tejidos de La Ligua, collares, aritos y un sinfín de tentaciones para comprar.

Termina este intenso Recorriendo, en que gracias a los amigos de Triplanet pudimos conocer alternativas distintas para los sibaritas, para quienes gustan de la aventura, de la playa calma o en su defecto de la costa efervescente de acción. Combinado con surf, buceo, cine, tinas calientes, compras y un sinfín de otras alternativas que ellos, de manera personalizada, adaptan a las solicitudes de los turistas que, tal como nosotros, deciden visitar las cuatro costas junto a ellos.
 
NUESTRO DATO:
TRIPLANET
F: (2) 25677098 - 08/8193187
contacto@triplanetours.com
www.triplanetours.com


“En Maitencillo, literalmente “está todo pasando”. Su extensa playa se divide en Aguas Blancas, Los Pinos, Las Conchitas, Los Pocitos, La Caleta, Playa Chica, El Abanico y Playa Grande, en todas hay actividades para grandes y chicos”.

 

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