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EDICIÓN | Febrero 2013

La mujer del surf

Janelle Anderson, surfista
La mujer del surf

Dentro de todos los deportes, por muy masculinos que parezcan, siempre hay una mujer dando la cara para decirle al mundo que nosotras también podemos. Aquí la historia de Janelle, una surfista de elite, oriunda de Pichilemu, pero con raíces californianas.

Por: María José Pescador D. Fotografías: Danny Bolívar U.

La han titulado como la princesa del surf chileno, y es que esta mujer no pasa desapercibida. Metro setenta y dos, ojos pardos, morena, pelo largo. Así es esta competidora profesional de surf, que a sus veinte años ya ha recorrido Chile y gran parte de América gracias a esta disciplina, para la cual dice que nació. Gracias al apoyo de sus padres, fanáticos de la tabla, ha conseguido la guía necesaria para seguir adelante en un deporte que, para las mujeres, recién hoy en nuestro país empieza a dejar huella.

Los padres de Janelle son de California, fanáticos del surf y misioneros, son parte de la organización "Juventud con una misión". El padre, Mitch Anderson, fue por veinte años salvavidas en su país, y tiene una trayectoria de más de cuarenta años surfeando. Hace veintidós años que se vinieron a Santiago de Chile. Aquí nació esta deportista y cuando cumplió dos años, la familia se trasladó a Pichilemu, buscando las mejores olas y a la vez trabajar junto a la comunidad. “Mis papás tienen escuelas cristianas y un centro deportivo "Club Deportivo Pura Vida" en donde hacen clases de natación, surf y otros. El tema de ellos es voluntario, pero para nosotros, que somos cinco hermanos, siempre fue una obligación surfear. Yo empecé a los nueve años”.

Así, de los cinco hermanos, hoy las que se dedican profesionalmente al surf son Jannelle y su hermana mayor, Jessica (22). Ambas están siempre entre los primeros lugares del surf nacional, y decidieron no estudiar aún en la universidad para entrenar y seguir subiendo en los escaños de esta disciplina.

De chica, Janelle competía en torneos locales, pero como no había campeonatos femeninos tenía que hacerlo en los masculinos. “Competía con mi hermana y mi mamá en torneos de hombres, porque incluso hoy día se hacen pocos exclusivos para nosotras. Recuerdo las competencias en la playa La Puntilla, donde los machos se enojaban porque yo les ganaba…”.

Hace cinco años empezó a competir en los campeonatos nacionales y, el 2009 a sus diecisiete años ya había obtenido un segundo lugar en su primer Torneo Nacional. El 2010, fue a su primer panamericano en Brasil, y el 2011 a Ecuador. “He viajado por varios países de América representando a Chile en el surf. Pero el nivel de afuera es muy alto comparado con el nuestro, aún no he tenido los resultados que espero en los latinoamericanos, pero estoy trabajando para ello muy fuerte”.

¿Cuántas mujeres profesionales del surf existen hoy?
Profesionales y auspiciadas somos cinco. Mi hermana, Trinidad Segura, Adela Recordon y Pomare Tenapu. Pero ahora las chicas se están motivando mucho más.

¿Por qué crees que en Chile hay pocas surfistas?
Porque aquí hace frío, el mar es congelado, hay que levantarse de madrugada, las olas son grandes y fuertes. En otros países tropicales cambia la temperatura, uno puede practicar en traje de baño, es más rico y eso hace que puedas estar todo el día en el agua que está templada. Acá es difícil acostumbrarse.

¿Qué tipo de ola es la que te gusta?
Todo tipo de ola que sea más grande que yo.

¿Cómo te mantienes?
Gracias a mis auspiciadores, que este 2013 son: Maui&Sons, VTR, Sanuk, Kinesurf, FCS, y trajes West. Además este año soy embajadora de Swatch, otro de mis auspiciadores.

¿El campeonato en el que mejor te ha ido?
La tercera fecha del circuito nacional del año pasado que se corrió en Reñaca. ¡La gané! Ahora me he mantenido en los pódiums.

¿Cuántas veces entras al mar al día?
Si la ola está buena, tres veces al día.

¿En qué consiste tu entrenamiento?
Además de practicar, hago bicicleta, baile entretenido para hacer cardio y sudar y tengo a mi entrenador dentro de Kinesurf, Francisco Véliz, que ejercita a los mejores de Chile.

VIVIR DEL DEPORTE

No hay medio de comunicación que no haya entrevistado a la reina del surf chileno. Su fama llegó de manera espontánea luego que en abril del 2011 se atreviera a correr una ola gigante junto a Ramón Navarro. La noticia salió en todos los medios, difícil creer que una niña dieciocho años pudiera conseguir correr una ola de cinco metros de altura en Punta de Lobos junto a quien ya considera su amigo, y quien le prestó para esta hazaña una tabla especial. Los medios la coronaron como la única sufista chilena “con huevos”.

"Estábamos en la playa, era Semana Santa, y Ramón se preparaba para surfear la ola gigante, y me invitó. Me costó muchísimo, porque además nosotros en Pichilemu remamos, dejamos que la moto de agua nos deje cerca de la ola, y el resto lo hacemos con los brazos. Generalmente las motos de agua te tiran hasta dejarte en la misma ola, así es más fácil pero a nosotros, los locales, eso no nos gusta. En el esfuerzo está la gracia".

Janelle salió de cuarto medio hace dos años, y ya tenía auspiciadores, por lo que no fue una alternativa la de estudiar alguna carrera universitaria en primera instancia. Lo más importante para ella era el surf. Disciplina con la que hasta el momento se mantiene y, lo mejor de todo, es que cuenta con el total apoyo de sus padres. “Todavía soy joven, ahora quiero dedicarme al surf, pero si quisiera estudiar el próximo año, aún podría hacerlo”.

El 2011 participó en los trials del Quiksilver —campeonato mundial de la ola gigante al que sólo se accede previa invitación— que se realizó en la playa de Punta de Lobos. Obtuvo un noveno lugar, pero lo importante está en que los veinte participantes eran solo hombres. El 2012 obtuvo un cuarto lugar en el "Roxy Summer Jam" de Puertecillo, un segundo lugar en el torneo "Puravida Fest” en la categoría "Sirenas" —mujeres—, y logró un tercer lugar, categoría mujeres, del Circuito Latinoamericano "Azumi Alas Reef Classic", el que se realiza por segunda vez en la Playa de Punta de Lobos. "El nivel de cualquier torneo internacional es súper bueno porque son campeonatos grandes al que vienen extranjeros que tienen un nivel de surf muy lejano al nuestro, y esto nos ayuda para saber cómo vamos en Chile".

El surf es un deporte bastante dependiente de las condiciones climáticas
Sí, y eso es lo entretenido de esto. Pero a la vez es lo que te juega a favor o en contra. Para los trials del Quiksilver del 2012 por ejemplo, el viento, la corriente, y el cansancio de esperar por horas dentro del agua mi turno, me jugaron una mala pasada. El campeonato en sí fue un fracaso, la ola estaba mala por lo que la competencia se dilató mucho, a pesar de que también yo era la única mujer, a todos nos fue mal".  

¿Te has sentido relegada por el machismo del surf?
No, para nada. Dentro del agua todos somos lo mismo, y nadie te ayuda porque eres mujer, aquí no hay preferencias, y eso está bien para mí.

¿Por qué decidiste dedicarte al surf ciento por ciento?
Porque es lo que me apasiona y estudiar y entrenar solo los fines de semana no sirve si quieres competir y ser profesional. Hay que dedicarse, es necesario ser súper constante, hay que entrenar todos los días, hay que estar junto al mar.

¿Tus papás siempre te apoyaron?
Sí, les encanta. El surf es un deporte, nada más sano que dedicarse a esto, nada mejor que hacer lo que te gusta y poder vivir de ello. Ellos me entienden perfecto.

¿Si te decidieras por estudiar, qué carrera elegirías?
Aunque no hay nada que me guste mucho, soy buena para cocinar, así que creo que sería gastronomía.

¿Es fácil aprender a surfear?
No es fácil. Para lograr pararse bien arriba de la tabla necesitas al menos un año. Y es que no todos los días el mar está igual, entonces no es el mismo ritmo de aprendizaje siempre. Avanzar es lento, todo depende del tiempo, del viento, la ola a veces puede ser más rápida o lenta, influye el viento, la corriente… Esto no es lo mismo que tirarse por el mismo cerro todos los días.

¿Qué te gustaría que pasara en el surf?
Que fuera menos machista en el sentido de que se hiciesen más torneos exclusivos para las mujeres. Que no nos miren en menos, que no seamos las “extras” del evento, que hubiese una federación más seria, y que el nivel en Chile entre mujeres y hombres no sea tan grande.

¿Qué les dirías a las chicas que quieren hacer este deporte y no se atreven?
Que se motiven, que este es un deporte súper entretenido, vale la pena. Tenemos toda la costa de Chile con diferentes olas para practicar y las playas son hermosas. Acá en Chile el surf femenino está recién empezando, no somos más de diez las mujeres que seguimos y estamos en todas las competencias.

“Competía con mi hermana y mi mamá en campeonatos de hombres, porque incluso hoy día se hacen pocos exclusivos para nosotras. Igual me acuerdo de las competencias en la playa La Puntilla, en donde los machos se enojaban porque yo les ganaba…”.

 

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