Deporte al aire libre. Esa es la consigna de Tomás Reyes. Una idea que se gestó en uno de sus viajes al extranjero y que hoy ha transformado a parques y plazas de todo Chile en verdaderos gimnasios públicos. En circuitos deportivos que conjugan urbanismo y sustentabilidad, en intervenciones urbanas cuyo concepto fue adoptado por el gobierno como parte de sus políticas públicas de salud. Todo un acierto.
Por Macarena Ríos R./ fotografías Andrea Barceló
Los días de Tomás son intensos. Más ahora que el sol y el buen tiempo llegaron para quedarse. Reuniones, convenios, presentaciones. Diversas actividades con un común denominador: potenciar la actividad física en lugares de esparcimiento. La piedra filosofal de este licenciado en arte y diseñador industrial que busca posicionar Plaza Activa con nuevas líneas de productos que prometen revolucionar los espacios públicos.
Como todo emprendimiento, el inicio no fue de la noche a la mañana. Hubo harto de gestión, ganas y esfuerzo. Mucho esfuerzo y trabajo. Porque fue gracias al trabajo mancomunado con arquitectos, paisajistas, urbanistas, incluso con profesionales del deporte, que Tomás sentó las bases de los llamados gimnasios al aire libre. Un concepto que conoció en China y que buscó replicar en nuestro país con un éxito sorprendente.
“He tenido un viento de cola divino con este proyecto”, comenta. “Se creó un nicho, lo adoptó rápidamente el mercado y luego el gobierno, como parte de sus políticas públicas”.
SER EL PRIMERO
Eso fue lo que pensó cuando se encontró con estos auténticos gimnasios al aire libre. Corría el 2005 y había arrendado una bicicleta para conocer Beijing y sus atracciones. Se dio cuenta de que en todos los espacios públicos, en todos los parques y plazas, incluso en las calles, veredas y paraderos existían estos equipos para ejercitar distintas áreas del cuerpo. “Observar a personas de todas las edades haciendo ejercicio, ver a familias completas en torno al deporte y en un espacio que ofrecía la ciudad, fue algo totalmente nuevo para mí y nunca lo había visto en otros países”.
¿Te subiste a alguna de estas máquinas?
¡Me subí a todas! Y las probé y las medí y las fotografié… Estaba realmente impresionado. Ver estas máquinas que trabajaban con tu propio peso no dejaba de ser metafórico: no apunta a que saques músculos sino a que seas capaz de levantarte a ti mismo.
Ni corto ni perezoso, Tomás se dedicó a buscar información sobre estos equipos y sus modelos. Más tarde, supo que estos gimnasios habían sido promovidos inicialmente por el gobierno chino para favorecer una cultura urbana más deportiva en el marco de los juegos olímpicos de Beijing y que progresivamente estaban masificándose.
¿Por qué no llevar esta modalidad a Chile y desarrollar una industria en torno a este concepto?, se preguntó. “Vi un excelente proyecto para desarrollar en mi propio país. Un proyecto que calzaba con mi perfil, y que me permitiría innovar en el mercado chileno y ofrecer, a la vez, algo realmente positivo para nuestra sociedad”.
EL PALO AL GATO
Al llegar a Chile, Tomás comenzó a tocar puertas. Recorrió todas las municipalidades mostrando el concepto de Plaza Activa. Explicando lo que implicaban estas intervenciones urbanas: transformar los espacios públicos, integrarlos a la ciudad, volver a vivir las plazas de barrio a través del deporte con coloridas máquinas de ejercicios. Útiles y fáciles de usar.
La primera importación fue el 2006, con diecisiete máquinas que fueron a parar a Viña del Mar y a la comuna de Quinta Normal. Luego de la inauguración de las primeras máquinas ubicadas en el borde costero, y tras una mediática cobertura, los correos electrónicos se sucedieron uno tras otro y el éxito fue inmediato. “Y de ahí no paramos más”.
Trotadoras, elípticas, camillas para abdominales, pedaleras y máquinas multiuso para fortalecer todos los músculos son algunas de las alternativas con las que este emprendedor combate el sedentarismo y promueve la vida sana.
Tal como en un gimnasio, la idea es armar un circuito completo de funciones aeróbicas, de flexibilidad, fuerza y elongación.
¿Qué pasa con las mantenciones de estos equipos?
Por contrato, garantizamos un año de mantención. Durante ese tiempo, realizamos cuatro mantenciones gratuitas preventivas, como la reposición de material (rodamientos, tapas, gomas) y pintura. Hay municipios como Rancagua que han invertido fuertemente en estas máquinas y que tienen programas de mantención con Plaza Activa.
¿Y la gente las cuida?
Hay algo que me tiene impresionado y es el bajo nivel de vandalismo que existe. La tasa de destrucción, desde que comenzamos a poner estas máquinas, no llega al cuatro por ciento. Y eso se lo debemos en gran medida a las mamás, que son las grandes usuarias de nuestras máquinas y que han generado un aura de protección en torno a estos equipos.
GUÍA DEPORTIVA
Plaza Activa fue el primero en desarrollar una guía deportiva. Luego de un arduo trabajo de recopilación de todos los circuitos deportivos existentes en la comuna de Providencia, Tomás Reyes (quien se hizo asesorar por el Hospital del Trabajador), sacó una completa guía deportiva con diversos programas de entrenamiento para todas las edades: ciclovías, rutas de running y gimnasios en las plazas.
¿Por qué Providencia?
Porque tienen una estructura deportiva muy desarrollada, de hecho fue uno de los pioneros en instalar estas máquinas.
“Esta guía fue bien emblemática”, recuerda Tomás, “porque refleja el espíritu de la empresa, cómo estamos enfocados en generar un sistema de gestión que integre la ciudad de una manera más inteligente. Nunca me ha interesado vender máquinas, sino mostrar cómo estos dispositivos se relacionan e insertan en la ciudad de forma positiva, eficiente y que sean un aporte”.
¿Qué se viene ahora para Plaza Activa?
Una ampliación muy fuerte de su catálogo. Estamos nuevamente siendo pioneros con una línea catalana de mobiliario urbano reciclado llamada Onadis. Una línea de diseño innovador, antioxidante y de gran durabilidad que lo puedes ver en diversos productos: bancos, basureros, bolardos y luminarias.
“Mi idea, como empresa, es apuntalar proyectos que vayan en la dirección del reciclaje, la ecología y las políticas públicas de salud. Plaza Activa ( HYPERLINK "http://www.plazactiva.org" www.plazactiva.org) es una empresa que tiene que innovar y que tiene que tener una mirada de fondo acerca de las cosas. Esa es nuestra visión, cómo se puede hacer empresa con altura de miras”.
THE SELF POWERING
Así se llama el concepto detrás de las máquinas de ejercicio coreanas que traerá Tomás Reyes a Chile. Un concepto que está tomando vuelo, sobre todo en los países desarrollados, y que consiste en que a través del ejercicio se cargue un generador que, a su vez, llega a una pequeña batería que permite la acumulación de energía propia.
“La idea es que esta energía genere iluminación nocturna, que a través del sistema LED entregue distintos indicadores deportivos (velocidad, pulsaciones, quema calórica), y puedas cargar tu celular. Esto es la cresta de la ola y Plaza Activa está surfeando ahí”.
¿Algún adelanto?
Además de máquinas de ejercicios para adultos, habrá juegos infantiles que, a partir de la energía que los niños generen, activará una pantalla virtual que los hará concursar en una pista de carrera. ¡Una maravilla!
Tomás tiene pensado que los productos de esta empresa coreana —llamada Design Park—, vayan a espacios semi públicos, como centros comerciales, hospitales, clínicas, supermercados, empresas y colegios.
LÍNEA PROPIA
A eso está enfocado Tomás. A crear y diseñar una línea nacional de máquinas deportivas cuyo principio también es trabajar con el propio peso. “Estamos en la etapa de industrialización de la empresa y creciendo a pasos agigantados. Queremos seguir importando y fabricar acá todo lo que sea innovación a nivel de diseño.
¿Quiénes conforman tu equipo de trabajo?
Diseñadores industriales, soldadores metalúrgicos, diseñadores gráficos y mi papá, José Manuel Reyes, que es ingeniero mecánico. Su ayuda ha sido un pilar fundamental en todo esto, fue él quien aplicó todas las ideas que se me ocurrieron, fue capaz de interpretarlas y convertirlas en realidad.
Los prototipos ya están listos y esperan salir al mercado el primer trimestre de este año. Tomás ya tiene configurado su catálogo nacional con una línea fitness, outdoor (para el tren superior e inferior) y otra para discapacitados que constará de tres juegos. Para el desarrollo de estas máquinas ha sido vital la supervisión de profesores de educación física y kinesiólogos.
¿Piensan exportar?
Pretendemos comenzar con países como Perú, Colombia, Argentina y México.
¿Las claves del éxito?
Haber sido los primeros, habernos atrevido a innovar y haber sido muy responsables con nuestros clientes, yendo más allá de lo contractual, aunque ello implicara mantener en forma gratuita varias plazas.
¿Feliz?
Se cumplió una visión de largo plazo, de permanencia en el tiempo, de prevalecer, y no solo de haber hecho un par de buenos negocios. Lo mío no pasa por vender estas máquinas como si fueran columpios, yo ofrezco un sentido integral de deporte al aire libre. Busco que estas máquinas se transformen en verdaderos gestores de hábitos ciudadanos. Una de las mayores causas de obesidad infantil es la ausencia de ejemplos educativos, por eso que un papá sano y que practique deporte frente a sus hijos será la mejor herramienta para que un niño crezca sin obesidad y con una buena percepción de la actividad física.
“Vi un excelente proyecto para desarrollar en mi país. Un proyecto que calzaba con mi perfil, y que me permitiría innovar en el mercado chileno y ofrecer, a la vez, algo positivo”.