¡Basura en las playas!… qué lata tener que conversar sobre esto. ¿No sería más interesante hablar sobre las aves que descansan en las playas, después de largos viajes desde lugares lejanos?, ¿de las pulguitas que devoran todo el material orgánico que vara en la ribera del mar?, ¿de las horas que pasamos sobre la toalla, de los castillos de arena o las pichangas extensas, del agua, los libros leídos, las amistades o los sueños de veranos eternos?
En vez de esto hablamos de basura en la playa. Y sería un tema tan innecesario, porque si cada uno de nosotros se hiciera cargo de sus desechos, la basura en la playa no sería tema. Pero ahora, las municipalidades costeras de Chile invierten millones para limpiar sus playas y los políticos ocupan su tiempo en diseñar leyes para penalizar infractores que ensucian la costa. La radio y la televisión emiten programas sobre el tema, los científicos usan su tiempo para investigar el problema, los empresarios buscan estrategias para evitar la basura en el medioambiente y la gente que se interesa por esta materia usa su tiempo libre para buscar soluciones.
¡La basura en la playa y en el mar de Chile! ¿De dónde viene? ¿Viene de lejos, de otros países?, ¿o se genera cerca, en el mismo país o en la misma ciudad? Estas fueron preguntas que nos hicimos hace aproximadamente diez años, durante una expedición por las costas chilenas en búsqueda de las algas flotantes (como el cochayuyo). En las primeras salidas al mar no solamente encontramos algas, sino también mucha basura flotante: botellas y bolsas de plástico, envoltorios, cabos, latas y muchas otras cosas. Mirando los tipos de basura varada en la playa, empezamos a sospechar que provenía, mayormente, de los mismos usuarios de las playas.
Si eran los propios usuarios quienes ensuciaban las playas y aguas costeras, entonces había que dirigirse a ellos. El entusiasmo de nuestros ayudantes de investigación me contagió y, en el año 2007, surgió la primera versión de un proyecto escolar denominado “Los Científicos de la Basura” (www.cientificosdelabasura.cl). En este proyecto, los escolares investigan la basura en su colegio, en sus barrios, en la ciudad, en los cerros y en las playas.
Durante los últimos cinco años, siempre apoyado por el programa EXPLORA-CONICYT, los Científicos de la Basura han realizado varios estudios sobre el problema de los desechos.
En el año 2008, más de mil quinientos escolares de todo Chile participaron en el primer muestreo nacional de la basura en las playas, muestreo que representa, a la vez, el primer estudio riguroso sobre las cantidades y los tipos de basura en las playas. Los resultados confirmaron que casi toda la basura que se encuentra botada proviene de fuentes locales, es decir, de la misma gente que visita a las playas. Los científicos de la basura también realizaron una encuesta nacional de la población costera, la que determinó que la gente valora sus playas, que apoya la educación ambiental y las multas a infractores.
Posteriormente, otro muestreo nacional confirmó la existencia de muchos micro plásticos en las playas continentales, en especial, en nuestra hermosa Isla de Pascua.
Todas estas investigaciones nacionales solo fueron posibles gracias al apoyo de numerosos escolares y colegios. Este programa de investigación escolar es único en Chile y genera información clave para mejorar las estrategias ambientales.
En síntesis: la limpieza de las playas depende únicamente de nosotros. La basura no viene de otros países y tener playas limpias es posible. Cada uno tiene que hacerse cargo de su basura. Y si todos recogen los desechos dejados accidentalmente, podríamos fácilmente tener playas muy limpias.
Las playas de Chile podrían ser las más limpias del mundo: ese es un sueño que entre todos podemos hacer realidad.